A partir del año que viene, se podrá visitar el lugar que habitó el guitarrista en Londres entre 1968 y 1969.

La temprana muerte de Jimi Hendrix obliga a rastrear en todos los rincones de su vida para encontrar nuevas formas de apreciar su arte. Casi agotado el recurso de excavar en sus grabaciones inéditas o en vivo (este año se publicó el álbum Freedom, que registra su presentación el Atlanta Pop Festival de 1970, semanas antes de su muerte), ahora la novedad es que se podrá conocer la casa que habitó en Londres entre 1968 y 1969.  

A partir de febrero, se podrá acceder a una exhibición del lugar que el guitarrista habitó junto a su novia de entonces, Kathy Etchingham, y que fue restaurado durante los últimos dos años con el objetivo de que luzca lo más parecido a la época en que Hendrix vivió ahí. 

“Es difícil imaginar otro hogar en el mundo con tanta concentración de genio musical”, dijo el presidente del museo Handel House, encargado de administrar la exhibición. “Nuestra investigación en el edificio y en el círculo íntimo de amigos de hendrix nos permitió presentar una imagen de cómo era la vida por entonces en la calle Brook.”