A los 21 años, el artista oriundo de General Rodríguez, Provincia de Buenos Aires, irrumpió en la escena gracias a su combinación de cumbia con elementos urbanos y letras que describen las vivencias y costumbres de los barrios más humildes de Argentina. Los roles claves de su productor Kevin Rojas a.k.a. DT Bilardo y su mánager Maxi “El Brother”, la normalización del cannabis y cómo la música refleja una verdadera opción de vida para los talentos aún sin descubrir.

Por Santiago Torres

Lo de Elian Ángel Valenzuela​ no es normal. Desde que RKT se volvió viral y masivo, la cantidad de canciones posteriores que posicionó en el Billboard Argentina Hot 100 no tiene precedentes. Al día de hoy cuenta con 10 tracks: “BZRP Music Sessions #38” con Bizarrap (3°); “Pistola” (remix) junto a Damas Gratis, El Más Ladrón y Dt. Bilardo (5°); “Perrito Malvado” con Damas Gratis y Marita (8°); “Tinty Nasty” con Dillom, Dt Bilardo y Omar Varela (29°); “L-Gante RKT” con Papu DJ (46°); “Malianteo 420” con Dt. Bilardo (55°); “Visionario” con Dt Bilardo (56°); “Titubeo” con Homer el Mero Mero y Dt. Bilardo (75°); “Lassie” con La Joaqui (88°); “Combi Nueva” con Papichamp, Ecko y Blunted Vato (96°)

Estuvo 7 semanas liderando el chart junto a Bizarrap -uno de sus artistas favoritos- y llegó al 2do puesto junto a Pablito Lescano, ese héroe que tenía y que hoy se ha convertido en su colega y consejero. Las dos colaboraciones con Damas Gratis que lanzó en simultáneo no solamente funcionaron a nivel números, sino que también simbolizan una suerte de bautismo y recibimiento a las grandes ligas por parte del padrino del género, ese mismo que vino a renovar.

Es interesante cómo, a base de carisma, un lenguaje propio -emitido por un color de voz grave- y la humildad como bandera, ya se lo proyecta como un artista de exportación y, a la vez, quién renueva una escena que no lo tenía en sus planes. Las charlas y presentaciones espontáneas en los barrios más relegados, en donde niños y personas de todas las edades lo reciben como el hijo pródigo, se anexan a una frenética producción de videos de bajo presupuesto, pero de alto impacto visual. Es que esa es una de las características fundamentales que lo destacan y que quedaron plasmadas en frases como la que inmortalizó Julio Leiva en el ciclo de entrevistas Caja Negra: “Mis canciones las grababa con un micrófono de 1000 pesos y la computadora que me regaló el gobierno”.

En un encuentro exclusivo con Billboard Argentina en un Estadio Luna Park de Buenos Aires vacío, donde en lugar de público está montado hoy un centro de vacunación, el artista no escatimó en el análisis de su flamante trayectoria desde sus primeros videos subidos a YouTube como “A Escondidas” de 2017 o “Uno Más Uno” del 2018 hasta el día de hoy donde empieza a convivir con una repentina popularidad.

¿Qué sentís por este lugar?

Encantado de estar acá. Es la primera vez que vengo, nunca había entrado al Luna Park, ni siquiera a ver un show. [Mirá a su alrededor sorprendido]

¿Sos de ir a shows en general?

Nunca tuve la oportunidad de ir a shows. Siempre eran corsos o algo en la calle.

¿De ahí el Villa Tour?

Se nos ocurrió a Maxi, mi mánager y a mí. Juntamos gente a pleno, la conocemos mejor y le llega muchísimo más la música. A mí me gusta porque uno recorre más y conoce a la gente de verdad. Me gustaría hacer eso en algún otro país para ver qué pasa.

¿Qué pensás que va a pasar con vos fuera de Argentina?

La verdad es que no sé, todavía no pude salir de acá. Noto que me escuchan mucho afuera así que me gustaría mucho ver qué piensa la gente de mí y ver cómo reacciona a mi música.

Justamente el otro día hablando con María Becerra nos comentó que es increíble lo que está pasando con ella pero que nunca tocó en vivo, todavía no sintió el calor de la gente. ¿Cómo fueron tus recitales hasta ahora?

Algo loco que hice fue tirarme arriba de la gente un par de veces, todos con barbijo eso sí (risas). Tengo muchas ganas de poder cantar con ellos y disfrutar juntos.

Imagino que estás empezando a vivir lo bueno y lo malo de ser popular…

Claro, tengo que estar muy atento a todo. Algo que me está pasando es que si estoy demorado por algo, voy a llegar más demorado todavía porque la gente me frena en todos lados. Me saludan y nos sacamos fotos, uno no puede negarse a eso.

¿Te cansa un poco?

Te estresa quizás pero no es para nada malo.  

¿Qué te genera que se vaya conociendo tu historia y se te conoce un poco más allá de tus canciones?

Eso me gusta realmente. Veo que a la gente le gustó un montón mis entrevistas y hay algunos que se sienten re identificados y te lo dicen muy alegres.

¿En algún momento pensaste que tu sueño era inalcanzable?

Parece, pero cada vez que vamos dando un paso más nos vamos “rescatando” de que estamos yendo al siguiente nivel. Cada vez nos profesionalizamos un poco más.

Aquel chico que estaba laburando en una fábrica, ¿en qué momento soñaba?

Me despertaba como a las cinco de la mañana para ir a laburar y desde que me levantaba hasta que llegaba iba haciendo temas en mi cabeza. Llegaba a casa a la tarde y lo grababa, pero no salía de ahí. De vez en cuando juntaba algo de plata y hacía algún video también. Justamente hoy pasé por la fábrica a saludar a mi ex jefe, está re contento por todo lo que pasó. Siempre estuve esperando a pegarla porque nunca quise hacer otra cosa. Era eso o hacer música, no quería otra. ¿Viste que te dicen “no te tatúes porque no vas a conseguir trabajo”? Bueno, ese es el motivo por el que me tatué, era un desafío.

¿Qué significa el 1961?

Es el año en el que nació mi mamá.

Ella te puso Ángel como segundo nombre, ¿es algo bíblico?

Creo que me puso así porque mi papá se llama Ángel.

¿Te sigue dando consejos?

Claro que sí. También me sigue y me organiza mucho. Quizás para hacer un videoclip ella se encarga, me ayuda. Me puso Elian por la conocida historia de Elian González, el chico de Cuba que llegó a las playas de Miami por el año 2000.

¿Qué les decís a quienes no conocieron a su padre o que se sintieron abandonados?

Nada, lo más sencillo que puedo decir sin marearte mucho es “valorá a tu mamá”. Al que trata de mantenerte en la línea, que no desvíes y hagas las cosas bien es el más importante, quizás no sea una mamá o un papá puede ser un hermano o un amigo.

¿Sos de proyectar o vas viviendo el día a día?

Voy recorriendo, y si llega, llega porque te quieren ahí a vos. Yo estoy en la mía, si me precisan ahí voy a estar.

¿Cómo te llevas con los que se acercan a vos ahora y antes no te conocían?

La mejor con todos. Si estoy en mi barrio mucho mejor, porque ya los conozco a todos.  Claramente llega ese otro tipo de gente… uno se da cuenta, por eso me muevo en lugares que conozco y con mi gente.

¿Qué crees de aquellos que te escuchan pero que no son del barrio?

Pienso que al que es de barrio más o menos como yo se va a sentir identificado directamente. El que es más “millo”, quizás le gusta porque en algún punto también quiere ser así, entonces juegan los dos con la mejor. Todo depende de la actitud.

¿Sentís que hay una cierta injusticia con los barrios?

Todos somos iguales. Si me veías unos meses atrás sin la suerte de vestirme como quiero; no me parezco en nada…

¿Te enoja cuando ves que a la gente de los barrios se la minimiza?

Sí, pero cuando sé que es alguien que no conocen. Hay muchos rumores en los barrios a los que no hay que darle bola. Sé que existen muchos prejuicios. La onda es taparle la boca.

¿Cómo es tu proceso de creación hoy en día?

Lo que estoy haciendo últimamente es guardar todo lo que se me vaya ocurriendo cuando recorro lugares. Cuando estoy tranquilo y escucho un ritmo o una pista me va a ir sonando lo que tenía anotado, así más tarde lo completo y lo termino.

Por ejemplo, lo que pasó con Biza…

Yo quería caer con algo armado, pero él me dijo que no, que la armábamos ahí. Hicimos dos versiones del tema, lo cambiamos un montón de veces. Cuando uno lo está haciendo no sabe si va a explotar o no, y ese terminó explotando. No he visto reacciones negativas. Tampoco noté competencia ni nada por el estilo, hacemos lo que hacemos y nada más sin joder a nadie. En las canciones uso el diálogo y la onda a la que estoy acostumbrado y pegó igual. Voy a colaborar con artistas de afuera pero siempre representando el lugar de donde vengo y donde vivo.   

¿Te interesa, te motiva representar a la “celeste y blanca”?

Olvidate…

Son feas las comparaciones, pero te nombran como el nuevo Bad Bunny de Sudamérica ¿Lo pensaste en algún momento?

Me gustaría más que hubieran dicho Daddy Yankee. Bad Bunny en el trap, Daddy en el reggaetón, Pablo Lescano en la cumbia villera y yo en la cumbia 420.

En la primera entrevista que tuvimos decías que cumbia 420 refiere a la marihuana, el elemento urbano y el reggaetón ¿le agregarías algo más a la descripción?  

No, nada más. Eso sí tiene algo raro que solo lo notás al escucharla. Notás que es argentina. No es un reggaetón puertorriqueño, por ejemplo, se nota la diferencia. Tanto en el ritmo como en el slang. Respecto a las letras son cosas que capaz las escuchás con tus amigos como “Al Toque Roque” y de repente que se haga tan famosa esa palabra, que la empiecen a decir todos, es llamativo. Se dispersa por todos lados.

¿Por qué creés que la marihuana en la Argentina sigue siendo ilegal?

En verdad no sé, pero siendo ilegal empeora mucho porque hay gente que lo enlaza con el tráfico. Lo ideal sería que cada uno tuviera su planta, no tan solo para fumar: por ejemplo, mi abuela toma aceite de cannabis que se hace con la planta y le alivia los dolores del brazo. O el hermano de un amigo que tiene ataques de epilepsia. Por lo que conozco, lo que genera mucha adicción es el paco, que te arruina. Pero nunca he visto a nadie irse a la ruina por fumar marihuana. En una entrevista salí armando un cigarrillo de marihuana y fumando y en ese momento no me di cuenta, además de que me había despertado hacía un ratito. Como está en una situación tan de casa, digamos, me di cuenta cuando lo vi después publicado. Estoy acostumbrado. En el barrio te cruzás en cualquier lado a gente fumando o con plantas. Bueno, eso me gustaría que esté cien por ciento legalizado, después lo de fumar y eso yo lo cruzo en todos lados, es ilegal pero la gente ya sabe. Cada loco en su locura.

¿Te considerás un elegido que puede hacer lo que le gusta?

Para mí lo que hago es fácil, no hago nada raro. No cambié en nada. Veo que a la gente le gusta mucho lo que hago y a mí se me hace facilísimo porque soy yo. Nada que inventar.

¿Podemos escuchar en un futuro a un L-Gante cantando canciones de amor o de otras temáticas en las letras?   

Se viene sí. Estuve hablando con un artista internacional con el que vamos a hacer una canción romántica que está bueno. Tengo canciones románticas, no las sacamos porque estoy de joda. (ríe). De todas maneras, parece que estamos de joda, pero cuando en un lugar me ofrecen una bebida se la doy a mis amigos, casi no tomo. Y es que te estresa hacer el mismo show seis veces en una noche, es como que sos una máquina de repetir.  Eso es durante la noche, pero durante el día también hacemos de todo: entrevistas y videoclips.

¿Qué aprendiste de Pablo Lescano?

Lo que me remarca mucho es que me cuide. Me dice que si quiero estar en la cima voy a tener el punto de atracción de todos, elogios, pero también críticas a morir. Que me cuide por cualquier cosa que pueda pasar, porque si quedás marcado, la gente te puede llegar a marcar feo. Y después que le mande cumbia.

¿Pablo es el Mozart de la cumbia?

Si, olvidate. Yo lo tomo así.

¿Fuera de la cumbia, en tu casa se escuchaba rock and roll, folclore o tango?

Yo escucho de todo. Analizo la música y las letras. En mi casa puedo estar escuchando rock o cumbia colombiana, cualquier cosa. Capaz algo en inglés también. Que me gusta la melodía, porque no lo entiendo (ríe). Lo que pinte.

¿Cantarías en inglés?

Estaría bueno, pero me voy a reir…

Me dijeron que ya llegaron los llamados de Miami, Los Ángeles…

Voy a precisar alguien que me acompañe si no me van a re bardear.

¿A veces sentís que sos más grande que los 21 años que tenés, “alma vieja” le dicen?

Justamente el otro día estaba en una mesa tomando un champán y me dijeron eso, tuve un permitido, y me decían eso. Me da mucha vergüenza. Me decían que parecía con otra mentalidad.

Hubo un movimiento que incluye a Cazzu, Khea, Duki, Paulo Londra, y ahora parece haber uno nuevo con Rusher King, Thiago, María Becerra y apareciste vos. ¿Creés que vas inspirar otros a seguir el género?

Si, algunos de los que nombraste ya se están pasando para la cumbia. Estoy tranquilo que fui el primero. Ese soy yo que la cuenten como quieran.

¿Está bueno sentir que fuiste el primero?

Claro, porque inventamos algo que le gusta a la gente.

Si te digo Los Palmeras, Damas Gratis…

Ahí siento respeto, porque sé bien que es gente de otra época. Es difícil decir que te gusta un nuevo género para alguien con bastante edad, creo yo. Así que lo valoro un montón.

¿Ves que se valora tu aparición en el mundo de la cumbia?

Si, lo noté mucho mirando los comentarios del tema con Pablo Lescano, hay uno que dice: “Gente, volví al año 2000 con la cumbia villera”. Alto comentario.

Y en una canción nombraste a Billboard. ¿Te importan los números?

Si. En “Barra Libre” que estoy con Gonzalo Nahuel: “número uno en los Billboard”, claro.

Más que nada lo nombré porque estaba pasando. Igual yo lo vi y digo: “Uh van a decir este está re agrandado y todo eso. Pero hacía bastante que estaba número uno, así que dije vamos a decirlo, ya fue. Justo rimó. Ahora no me emociona tanto como lo imaginé antes que lo veía tan lejos, imposible. Ahora ya es natural y sé que es algo bueno.

De vez en cuando me pongo a analizar los números y veo cómo cambiaron una banda. Antes, por ejemplo, tenía una referencia de ídolo, como decir, este tiene los números mucho más altos que yo, y de repente de un día para el otro veo como los pasé, dije: “Fa que loco, pasó todo muy rápido”.

¿Qué querés que pase ahora?

Tocar acá [señala el Luna Park]. Pero, si es por mí me gustaría seguir recorriendo más Argentina, yo siempre a los lugares que voy trato de dejar un buen recuerdo.

En estos tiempos de pandemia recorriste mucho el país…

Sí, es muy loco, recorrí mucho.

¿Qué te dejó todo eso?

De todo, menos Covid (ríe). Algo muy sencillo que valoro mucho es estar por cualquier lado, en cualquier lugar del país y si veo que me conocen, bajo y ya hay una historia nueva.  

¿Salir de tu barrio y ser bienvenido en todos los barrios es como una llave de oro

Claro, es como un buen super poder.

Para cerrar, ¿es cumbia villera o cumbia?

¡Es cumbia villera 420 pa los negros!