Ayer, la banda desplegó todo su indie rock en un show de una hora y veinte. Crónica y fotos.

Por los parlantes de La Trastienda, un pletórico Bowie canta Heroes una vez más y, de nuevo, el Duque Blanco es profeta —incluso sin buscarlo. Es que a los Kaiser Chiefs les ha tocado formar parte de una generación de bandas exitosas que la consideración popular ha dejado relegadas. Pero esa noche, ellos fueron héroes… aunque sea solo por esa vez.

“¿Están listos?”, preguntó en inglés un tímido Ricky Wilson cuando sólo habían pasado diez minutos de las nueve de la noche. La situación: en un predio que se había llenado a último momento, cinco muchachos desgarbados se paraban con sus instrumentos en el escenario. Pero todavía faltaba la metamorfosis de Wilson; Con el correr de ese primer tema, Everyday I Love You Less and Less, aquello que antes era pura timidez y sobriedad se volvió descontrol y atrevimiento.