Comenzó a trabajar en Los 40 principales a los 17 años, cuando todavía estaba en el colegio. Se recibió de locutor en el ISEC y trabajó en Coca-Cola For Me desde 2013. En 2017 pasó a la TV y cocondujo Iúdica al dente por canal KZO. En ese mismo canal fue el locutor de Marcela Tinayre en 'Las rubias más uno'. Actualmente, es el locutor de Involucrados, el programa de América TV que conduce Mariano Iúdica.

¿Por qué te dedicás a esto?

– Todo nació en mi barrio, Floresta. Desde que iba al colegio me gustaba hacer reír a mis compañeros, entretenerlos, conducir y entrevistar. De chico jugaba a que tenía una radio y un programa de TV, parecía un loco, pero siempre supe que el destino estaba puesto en los medios. Un 11 de mayo de 2007, me escapé del colegio porque no había estudiado para una prueba de Biología, y me fui a la puerta de Los 40 principales. Conocí a Axel y lo terminé entrevistando, me contrataron y a los tres días era el movilero en el Luna Park. No hubo tiempo de pensar las cosas; ser caradura y no tenerle miedo a nada me cambió la vida e hizo que me diera cuenta de lo que quería en plena adolescencia.

¿Cuáles son tus objetivos en la comunicación?

– Entretener de la manera más sana posible. Ser auténtico, no perder jamás el eje y mantener siempre a mis amigos y a mi familia cerca es la clave para poder tener un camino exitoso. Todos necesitamos identificarnos con alguien; y siendo vos vas a conseguir una masividad mayor que si vivís posando o creándote un personaje que no sos.

 ¿Cómo creés que ha cambiado el rol de los comunicadores y los contenidos en los últimos tiempos?

– Creo que se diversificó un poco esa responsabilidad. Antes solamente le correspondía a los que estaban frente al micrófono de una radio o de un canal de TV. Hoy en día, y gracias a las redes sociales, se han creado varias comunidades en Twitter, Instagram y YouTube, donde los influencers potencian lo que el usuario ve en estas redes, le gusta y comparte. La responsabilidad creció. Los temas son mucho más sensibles, y con solo una palabra o un comentario podés herir a miles de personas. El público está más atento al error, y las nuevas tecnologías te lo hacen saber en el momento. Hay que ser natural y no vivir jugando para la tribuna, porque la gente se da cuenta, y cuando perdés naturalidad, perdiste todo. 

Coca-Cola For Me es una plataforma diferente en muchos aspectos. ¿Cómo la definirías?

– Tiene todo. Sin dudas que es muy difícil combinar lo que quieren los adolescentes en una misma plataforma, pero en Coca-Cola supimos adaptarnos y creo que encontramos el punto justo de las cosas. Hay momentos para que suene Maluma o Lali, hay un horario para contar una noticia exótica o para hacer ciertos chistes sobre un determinado tema, casi siempre tenemos un pequeño reloj mental; nos damos cuenta de las cosas y rompemos la estructura cuando es necesario. Es clave leer, ver, escuchar, todos pueden aportar un consejo, hasta la persona que menos pensás te puede decir algo que te sirve.

¿Cuál fue tu hit periodístico?

– Hay muchos momentos inolvidables, porque tengo la suerte de llevarme muy bien con muchísimos artistas, y eso lo hace todo más fácil, pero uno de los momentos que más disfruté fue entrevistar a la gente que de chico admiraba o mi familia veía por la TV: Ricky Martin, Susana Giménez, etc. También en 2014 me tocó transmitir varios shows en pleno auge de Tan Biónica, y recuerdo particularmente uno en La Rioja, donde los chicos de la banda me incluyeron como si fuera uno más en el camarín e hicimos unas notas increíbles en la previa al show que las levantaron en varios medios. Todo el mundo hablaba de esa entrevista y yo no entendía mucho lo que pasaba, a la noche salí con ellos y me cargaban, yo estaba feliz. Le tengo un gran cariño a todos los Tan Biónica y a sus fans