El colombiano, productor ejecutivo de éxitos como “Tusa” o “Hawái” también es mánager de productores y compositores, se encarga de combinar equipos para lanzar singles y elegir a qué artista le toca cada uno.

Dentro de la industria de la música, los productores han ganado protagonismo en estos últimos años y Juan ha sido uno de los responsables de este suceso en América Latina.

“Siempre que íbamos a reuniones había managers de artistas, los defendían solo a ellos y nosotros estábamos desprotegidos. Ha sido un proceso de ya tres años y creo que lo estamos logrando perfectamente”, afirma.

Arrancamos hablando de canciones, ¿cómo te describirías? Algunos te catalogan como el cerebro detrás de muchas canciones…

Me gusta mucho el manejo del negocio. Tengo un equipo creativo y como mánager me encargo de manejarlos, pero también hago la producción ejecutiva de ciertas canciones y veo a qué artista se la doy. Por ejemplo “Hawái”, la gestión para que Maluma grabara y la disquera le metiera cierta presión la hice yo. Hay muchas canciones que han surgido así. Así no haga la composición, estamos haciendo algo para que los artistas las graben.

¿Pensaste que las colaboraciones latinas con el resto del mundo llegarían tan lejos?

Justo acabamos de lanzar a Jose – J Balvin – con Khalid, la composición de la canción es nuestra. Puedo decir con toda sinceridad que Jose abrió las puertas para que el mercado sea internacional. Estábamos seguros que tarde o temprano iba a pasar. La industria se ha ganado el respeto de tener rejuntes de esa talla.

¿Te sentís una especie de curador? Alguien que termina de ofrecer material para que el artista se sienta cómodo e identificado

Totalmente, también de ponerle el equipo que necesite. Balvin ha demostrado que es alguien súper fresco siempre, tanto con los de vieja escuela como con los que surgen a día de hoy. Por eso él siempre va a representar y va a estar en el top.

Si tienes que explicarle a alguien cómo se piensan estos equipos, ¿cómo lo harías? Pensando en “Tusa”, que es la canción más exitosa en la historia de nuestro chart

Con “Tusa” pasó algo muy diferente. Cuando conocí a Keityn en 2018 miré algo y dije “no hay nadie que maneje este negocio, alguien tiene que organizarlo”. En ese momento le dije “me voy a encargar de ser mánager de los compositores y productores”. Una vuelta me cruzo con Ovy y graban la canción, que en un principio se iba a llamar así, “La Canción”, y no “Tusa”. Cuando Bad Bunny y Jose sacaron “La Canción”, tuvimos que cambiar el nombre.

Lo que noto es que todo es un negocio de conexión y contactos. Lo que tú has hecho es empoderar a los compositores y productores a lo largo de tu carrera.

Exactamente, energía sobre todo. A mí me ha costado demasiado eso, los artistas estaban acostumbrados a un estándar que ellos mismos implantaron. Me costó mucho acomodarme en el negocio por eso, tuve que librar una especie de “lucha de partes” en cierto punto. Tuvimos que llegar al punto de decir “¿tú quieres un hit? Así vamos a trabajar, la música es nuestra”. Creo que ya somos más relevantes dentro de la industria, de alguna forma estábamos olvidados antes, nadie sabía quién producía o componía.

Era necesario, ¿no?

Claro que era necesario. Siempre que íbamos a reuniones había mánagers de artistas, los defendían solo a ellos y nosotros estábamos desprotegidos. Ha sido un proceso de ya tres años y creo que lo estamos logrando perfectamente.

¿Por qué crees que la potencia internacional que conocemos hoy en día surgió de Medellín?

Es una pregunta difícil. Nosotros hemos creado un colectivo, una industria dedicada solamente a eso. Todas las disqueras están yendo a Medellín a buscar música, no solamente artistas. La magia está en Medellín. Somos en cierto punto tan referentes que empezaron a seguir nuestros formatos de Music Camps alrededor del mundo.

¿Crees que el dembow tal y como lo conocemos tiene larga vida? ¿O tiene que seguir evolucionando?

Tiene que seguir evolucionando. No puede llegar un momento en el que se vuelva tan monótono que la gente lo vea como escuchar algo más. Nuestro secreto es refrescarnos constantemente. Si vemos a alguien joven que tiene un sonido nuevo le vamos a dar la oportunidad para que se una y nos lo muestre.

En Argentina hay un furor por la cumbia, más allá de las históricas, claro, ¿crees que la cumbia tiene chance fuera de su territorio?

Para ser sincero, creo que es muy local. De pronto se puede volver internacional porque hay muchos artistas que están representando afuera. Pero sí siento que es un ritmo al que es difícil acoplarse, incluso en mi caso, si escuché uno o dos temas creo que es mucho.