A más de seis meses del lanzamiento de su álbum debut, JP Saxe vive el presente desde Argentina como uno de los hitos de su crecimiento.

JP Saxe es cercano, humilde, sincero. Es su primera visita a la Argentina – con motivo de atender al casamiento de Stefi Roitman y Ricky Montaner – y uno de sus mejores momentos, celebra: “Estoy reaprendiendo lo que significa ser yo en un nuevo ambiente inspirador”.

En junio de 2021, Saxe lanzó Dangerous Levels of Introspection, su debut discográfico. Compuesto por 11 canciones, el trabajo es un diálogo interno con él mismo, donde aborda sus máximas inseguridades y miedos para aprender a convivir consigo mismo. “Creí que si era lo más personal posible en estas canciones, si llegaba a las partes de mí mismo que más me asustan con honestidad, serviría para que quienes escuchen puedan relacionarse mejor con las partes de ellos mismos que más los asustan”, cuenta.

Para Saxe, es importante que la conversación con sí mismo retratada en su música también se dé en quienes lo escuchan. En Argentina, convocó a sus seguidores a un concierto en el Puente de La Mujer, Puerto Madero. Así, comenzó a cumplir una de sus esperanzas para este 2022: “Conocer a la mayor cantidad de gente que conectó con mi música”, además de sorprenderse y “que sucedan cosas que no puedo imaginar”.

Por Josefina Armendariz

¿Cómo te trata Argentina?

Estoy pasando el mejor momento de mi vida en mi primera vez en Argentina. La boda estuvo espectacular. Estoy muy agradecido de estar en un lugar tan hermoso.

¿Qué se sintió cantar en el casamiento de Stefi y Ricky (Montaner)?

Fue un verdadero honor! Un momento increíble. Amo a Stefi, amo a Ricky, amo verlos llenos de alegría. Ser una pequeña parte de ese gran momento me hace sentir muy agradecido. Cantar y verlos bailar fue emocionante.

¡Vas a cantar para los fans en Argentina!

Siempre dije que ir de gira por Sudamérica era mi sueño, pero no tengo tal show. Pensé “Estoy aquí” y recibí algunos mensajes de fans pidiendo conocernos, así que elegimos un sitio y voy a ir con mi guitarra para tocar unas canciones.

Pasó más de medio año desde que lanzaste tu álbum, ¿qué se siente?

Esas canciones fueron parte de mi vida por mucho tiempo! Hay mucho de mí mismo en ellas. Es mi primer álbum, hay mucha vida, mucha emoción, mucha experiencia, cinco años, más. Saber que la gente lo está abrazando sin mí de por medio es algo que nunca experimenté antes. Es muy satisfactorio ver qué puede significar en las vidas de otra gente.

¿Fue como esperabas?

Siempre creí que si era lo más personal posible en estas canciones, si llegaba a las partes de mí mismo que más me asustan y fuera honesto sobre eso en las canciones, serviría para que quienes escuchen puedan relacionarse mejor con las partes de ellos mismos que los asustan. Para relacionarse mejor con sus cosas, así como yo mejoré conmigo mismo. Cantar estas canciones y salir de gira para ver lo que hacen es lo más satisfactorio que experimenté.

¿Cómo elegiste esta “familia de canciones”?

Las elegí con mucha obsesión. Sobre todo porque lo hice en cuarentena, con tiempo para repensar cosas. Lo escuché con más canciones, en diferentes órdenes. Creí que el final de cada canción me dejaba listo emocionalmente para la siguiente. Quería que tenga una forma emocional y creí que esta fue la forma más sincera.

Si fueras un chef, ¿cómo recomendarías que este álbum sea escuchado?

Me gusta manejando con amigos. Algo así como vos y cuatro amigos yendo a algún lugar escuchando el álbum y hablando de él. Con gente que amás. Sí.

¿Tres hitos de tu crecimiento?

Mudarme a Los Ángeles a los 18, eso cambió mi vida. Tuve miedo, no tenía dinero, iba a open mics y quería hacer amigos. Me era más fácil hacer amigos después de cantar. Intentar hacer amigos para dormir en sus sofás. Luego, mis 20 a 25 en Barcelona, ahí saqué mi primer EP. La canción “25 in Barcelona” me conectó con la gente que más quiero. Esa canción me presentó a Julia, escribimos juntos porque amó esa canción. Y la tercera, hoy. Estar acá en Argentina por primera vez, estar rodeado de esta gente hermosa en este país hermoso. Estoy reaprendiendo lo que significa ser yo en un nuevo ambiente inspirador.

¿Cuánta presión ejerce la exitosa “If The World Was Ending” en tu composición?

Me asustaría más si no fuera exactamente el tipo de canción que amo hacer. Si mi primera gran canción no fuese algo que amo realmente, asustaría intentar hacer algo como eso otra vez. Pero cuando la escribí fue mi canción preferida. Es el tipo de música que hago naturalmente. No me asusta porque esa canción está sostenida en la emoción, la conexión y todas las cosas que busco para una canción hoy. No puedo escribir pensando en el éxito, tengo que escribir pensando en la sinceridad. Eso hice y eso seguiré haciendo. Confío que va a haber muchas canciones que me gusten tanto como esta.

¿Sentiste que iba a ser un hit?

Cuando la escribí, me conmovió. La quería escuchar y reescuchar y reescuchar. Pero no estoy seguro si era porque es una gran canción o si era porque quería escuchar mi voz con la de Julia. Quizá ambas.

¿Un consejo para los compositores?

La parte más importante de mi proceso creativo es tener un diario personal. Soy más transparente cuando no estoy pensando que alguien oye aún. Guardo en un diario lo que escucho en mi corazón, sin pensar en canciones, pienso, siento, de ahí saco la canción, o un pedacito, un estribillo. Mi consejo para los compositores es que intenten conocer su voz interna, y eso solo se puede hacer dejándola salir.

¿Cuál es tu máxima esperanza para este año?

Quiero conocer a la mayor cantidad de gente que conectó con mi música. De internet, solo puedes obtener un poco de emoción. Ahí encontré una oportunidad en pandemia, pero espero viajar todo el mundo para conocer la gente que conectó con mi música. Y sorprenderme. Quiero que este año sucedan cosas que no puedo imaginar.