Cosquín Rock se exporta a México para realizarse el 18 de febrero en Guadalajara, Jalisco. También habrá una edición en Lima.El productor José Palazzo cuenta las expectativas y lo que planea para la próxima edición local.

¿Cómo definís al Cosquín Rock?

– Es el festival más argentino. Tiene un reconocimiento a nivel internacional y decimos que es federal, pero en realidad es el del interior de la Argentina. Nosotros programamos de una manera donde se ven reflejadas las cosas que pasan en el año, y como no tenemos el presupuesto para traer a los artistas internacionales que quisiéramos, combinamos la creatividad con el talento local desde hace más de 17 años. Trabajamos mucho en eso.

Hay furor por los festivales. ¿Son demasiados?

– La cultura de festivales enriquece a la música de los países. En Europa, en un mismo país, hay 30 festivales. Pasa en España, Alemania o Inglaterra. La variedad les da mayor capacidad de trabajo a las bandas. Yo pude viajar a Coachella y a otros, y disfruto mucho de la experiencia, a la que no considero una maratón de grupos, sino que se viven un montón de cosas interesantes. Pasa en Glastonbury o en Lollapalooza. A mí me gusta la posibilidad de que haya mucha variedad indie, heavy metal o lo que sea. Al nuestro tenés que viajar muchos kilómetros, dormir en lugares alternativos y tener la experiencia de entrar a un predio de nueve hectáreas al lado de las montañas. Los festivales en la capital son alternativas para interactuar con artistas nuevos. Lamentablemente, hemos colaborado con algunos que después dejaron de existir o se interrumpieron. Pasa mucho con las marcas de cerveza, gaseosas o telefonía que cambian de estrategia y dejan de repente de hacerlos. Está bueno que existan algunos que sean independientes de las marcas. Es difícil. Al revés de lo que creen muchos, son menos exitosos económicamente que un artista en un estadio. Nosotros hemos ganado más dinero con Ricardo Arjona en el Mario Kempes que con Cosquín, que nos lleva mucho más esfuerzo de producción. Pero los festivales tienen su encanto y su magia. Es un lugar para que se presente la renovación de la música. Además, sumamos escritores, stand up o Fuerza Bruta, que al principio la gente lo veía como una cosa rara y después te lo reclaman.

Ahora se van para afuera, son de exportación…

– Nos vamos para México. Es un desafío muy grande, pero tenemos aliados de la música allá muy interesantes; por ejemplo, quienes hacen Rock por la Vida hace ya diez años. Hay empresarios y productores independientes que van a trabajar con nosotros, y eso me tiene muy contento. Es un proyecto de expansión cuyo objetivo es tratar de hacer dos o tres ciudades. La primera será Guadalajara, una plaza muy importante. También estaremos en Lima y estamos viendo si en Santiago de Chile. Hay dos motivos por los cuales arrancamos así: primero, al ser un festival federal, nos gustaba empezar en el interior de México; y segundo, las características de allá son parecidas a las nuestras. Tiene una densidad poblacional muy parecida a Córdoba, cuenta con sierras y un lago. Independientemente del predio en donde se haga, está pensado para revivir las experiencias que nosotros tenemos en la Argentina. Tal vez no pueda ser tan campestre o rural, pero sí habrá una serie de cosas vinculadas en los escenarios, carpas con las identidades culturales que llevamos desde acá, escritores, artistas plásticos y hasta un enólogo.

¿Cómo está pensado Cosquín Rock México?

– Dentro del marco del anuncio del festival surgieron cosas muy interesantes. Por ejemplo, a través de la embajada argentina logramos un convenio con la municipalidad de Guadalajara para que la semana que se hace el festival se celebre la semana de la Argentina allá. Va a haber charlas, muestras extramusicales y varios etcéteras. En el festival están confirmados Caifanes, Panteón Rococó, Cuca, Machingon, Golden Ganga, Los Cafres y Las Pelotas. Lo publicado en redes es solo el 30 por ciento del contenido, y eso que se realiza en un solo día. El 3 de octubre vamos a anunciar el resto del line-up, el venue y todos los detalles. Lo que sí te puedo confirmar es que son dos escenarios en simultáneo, hay una carpa con activaciones y actividades, y también vamos a tener gastronomía local. Cosas que en México no son muy comunes, como el choripán o el fernet con Coca. Apuntamos a que venga público mexicano y también algunos argentinos. Las bandas van a ser un 70 por ciento de México y un 30 por ciento de Argentina. No es una apuesta de un solo año, sino que vamos a trabajar a largo plazo. Todos los músicos quieren tocar, así que tuvimos que hacer una selección. Va a ser una primera pisada fuerte. También estamos gene – rando un vínculo muy fuerte entre la Argentina y México, al punto que vamos a traer a tres artistas de allá para que toquen en el Cosquín de Córdoba –el 25, 26 y 27 de febrero–, y eso será un intercambio habitual todos los años, porque están a una semana de distancia.

¿Tu hija Agustina te ayuda a reconocer a los artistas nuevos?

– Es fundamental, porque ella está apoyada por Adrián Dárgelos y me consideran un “cabezaurio” [risas]. Somos esas personas que después de Led Zeppelin o AC/DC no escuchamos más nada. Un poco de razón tiene, pero por los tiempos que manejo y mi fanatismo por la música, cuando escucho cosas que no conozco trato de que sean antiguas. Es una realidad, entonces el cruce generacional me ayudó muchísimo a encontrar músicos interesantísimos. Gracias a Dios no perdí la brújula porque tuve la posibilidad de encontrarme con gente que propone esos espa cios. Este año en Cosquín, de hecho, volveremos a tener lugar para la alternativa, eso sigue siendo muy enriquecedor. El año pasado estuvieron muy llenas las carpas con bandas nuevas y eso marca una tendencia.

¿Quién te gustaría que esté en el próximo Cosquín?

– Muchos. Pero Fito hace mucho que no toca y son los 50 años del rock nacional, así que me gustaría ver a alguno de los históricos. También hay un rumor de que vuelven Los Guarros. Si es así, van a estar en el Cosquín porque soy fanático personal de ellos. Me acuerdo de tomarme un bondi para verlos en el teatro Arlequines.