Su vida en cuarentena, los últimos proyectos musicales entre los que se destaca “Milagro” y su primer show virtual formaron parte de la charla de Billboard AR con el artista.

Javier Calamaro se encuentra en un momento personal y artístico en el que disfruta del reciente lanzamiento de una versión de “Sweet Home Buenos Aires” junto a Charly García, acontecimiento que permitió, además, la reunión de la ya mítica banda Los Guarros a treinta años del debut. Por otro lado, a mediados de junio realizó su primera presentación en streaming con un formato íntimo y acústico, junto al pianista Leandro “Chapa” Chiappe, en el que interpretó versiones hechas para la ocasión y hubo invitados sorpresa.

¿Estabas preparado para una situación de encierro? ¿Sos de los músicos que tienen su estudio y lo van alimentado constantemente?

  • Todo el tiempo si, sobre todo ahora. Muchos proyectos de canciones a la vez. Una se destacó (“Milagro”), le pusimos mucha pila y la terminamos y le hicimos un video del carajo así que muy contento con toda la cuestión creativa.

¿Sentís que el músico tiene un training para el aislamiento?

  • Es cierto, es mi caso y todos los que conozco también. Nunca lo pensé como que estaba preparado, simplemente me cayó como algo natural. Por ejemplo, a mi me gusta cocinar. Antes de esta cuarentena lo hacía para disfrutar del hecho mismo de cocinar y también el de comer. Por otro lado, tener tiempo para bajar un poco me vino genial, el tiempo es lo más valioso que tenemos. Hasta que cayó esto venía con muchos shows y muchos planes para marzo, abril, mayo… de un momento a otro se cayó todo pero lo que vino a cambio en un aspecto fue como un regalo para la creatividad, para el mate… muy bien aprovechado.  
  • Creo que es una oportunidad única en la que vemos el proceso creativo de los músicos. Bueno, el proceso creativo en la cuarentena no es el mismo que usamos para hacer todas esas cosas que te gustan y que escuchás hace años. Ahora cambiaron las circunstancias, y los que priorizamos estar bien, en definitiva, bajar a tierra, vivir cada día más intensamente, pasamos por un proceso creativo que de repente puede ser mucho más rico que el normal.  Es lo que cada uno necesita para estar bien, equilibrado y para comunicarse con el mundo.

¿Cómo fue la evolución de “Milagro”?

  • Fue un proceso que tiene un año de historia. El año pasado tuve la idea de agarrar algunas canciones de mis discos viejos y hacerlas como las haría hoy, porque tenía ganas o porque quizás no me gustaba mucho la versión original, o porque quería meter a alguien. Entonces en ese plan agarré “Furia” la primera de esta serie, que la hice para una película hace un montón de años. Justo me reencontré con Coti que me llamó para que participe de su documental, estábamos en su estudio y le digo: “Hagamos una canción juntos, tengo la ideal”.
  • En mi plan tenía un montón de esas canciones, quería volver a hacer “Quitapenas”, y en un momento me llama Ulises Bueno para ser invitado en su show del Luna Park y acordamos hacer “Quitapenas”. En el medio me junté con Charly que hacía mucho que no lo veía e hicimos “Seet Home Buenos Aires”, que fue una de las sorpresas del show del 12 de junio.
  • El caso de “Milagro” es una canción que me encantaba pero no me gustaba nada la versión. De hecho, en 2003, cuando la grabé para el disco Química parecía que la versión que hicimos, por alguna razón, iba en contra del espíritu de la composición: rapidita y muy pop, cuando en realidad es un tema muy cargado e intenso. Entonces en el medio de esta cuarentena, pensé en “Milagro” lo llamé al pianista y le dije: “Ya sé como es, hacete como si fuese el piano de una balada muy lenta, pero respetando la tonalidad y la armonía. Me lo mandó, canté encima de eso, le pedí al guitarrista y al bajista que se que metan, y yo metí la batería y lo que escuché es lo que quería decir hace casi 18 años.

 Impresionante que una canción tenga esa vida propia

  • Es así, tuvieron que pasar un montón de cosas en el medio. En ese proceso uno se da cuenta que errores cometió antes: el hecho de hacer 10 o 15 canciones a la vez para un disco por ahí con una la pifiaste. La pegaste con 10 pero la cagaste con una.