2016 fue un año cargado de récords para el cantante de Medellín. Además del accidente con su jet –no sufrió lesiones–, obtuvo más de 1000 millones de reproducciones en YouTube con sus canciones. Emojis personalizados, redes sociales, estigmas y expansión mundial del género que lo dio a conocer.

Como latino, ¿qué significa haber ingresado en el chart de Billboard?

Me encanta. Siempre ha sido una misión llevar la música que hacemos a otros niveles. Es real, hemos logrado tener tres canciones en el chart principal del Billboard Hot 100, y es bonito. También obtuvimos seis N° 1 consecutivos en el Billboard latino. Son muchas las bendiciones que estamos viviendo. Es un gran momento para el reggaetón. Hay distintos artistas anglosajones como Sia o Chainsmokers que usan el ritmo del reggaetón.

¿Sentís que los influenciaste?

El dembow, sí. Me alegra muchísimo porque finalmente ellos son gigantes y aportan y contribuyen para que ese sonido sea más fácil de asimilar para el mundo. Además, creo que este ritmo cambiará y seguirá evolucionando desde la producción, la mezcla y la masterización. Hay que estar siempre reinventándose. Es muy importante y me involucro en todo ese proceso. Hemos estado trabajando con los mejores y siempre priorizamos la calidad del sonido.

¿Cómo resumirías este momento?

Cuando te conectas con la energía, todo empieza a fluir de manera muy diferente y especial. Este año estuvo lleno de bendiciones y me encuentro demasiado agradecido. Siempre ha sido todo muy exponencial. Cada año va siendo más grande y más responsable que el anterior. El que viene, si Dios nos tiene con vida, vamos a romper muchos estigmas y paradigmas que tiene el reggaetón y que poco a poco se van entendiendo.

¿Qué sentís al escuchar las críticas sobre el género?

Es algo muy personal. Lo importante es que cada artista sea responsable de lo que hace. Igualmente, a mí me gusta todo el reggaetón, el que tanto critican como el que hacemos nosotros, por decirlo así. Es responsabilidad de cada uno saber cuál es la imagen y el mensaje que quiere llevar en la música o a través de ella.

¿Pensás que te copian?

¡Lo sé! [risas]. Es una tarea muy interesante porque es reinventarse, ¿sabes? Todo ese tipo de proceso de reinvención, por decirlo así, empieza desde el mismísimo look y hasta el concepto visual que quieres dar con los nuevos videos y el sonido. Pero no me da miedo. No perdemos nada y ganamos más. El año que viene vamos a salir con varias sorpresas musicales, entre ellas, unos sencillos que darán que hablar. Cuando se peguen van a volver a decir: “Lo lograron, ¡increíble!”. Sos muy activo en redes sociales.

¿Cuánta importancia les asignás?

Las disfruto mucho. A veces digo: “Uy, ya inventaron otra”. Si analizas, Facebook tenía todo lo que tienen las otras divisiones que han salido. Unas se dedicaron al video y otras son para imágenes, cuando Facebook ya tenía todo. Si quieres adaptarte y seguir evolucionando en la forma de expandir tu música, hay que aprender a manejar las redes sociales. Más allá de la música, la personalidad también se puede entender. No va a haber tantos mitos si el artista es de tal o cual manera. Si eres real, los que miran pueden percibir la esencia de uno más allá del artista.

Tengo entendido que te gusta el hard rock…

Sí, Nirvana. Smell Like Teen Spirit. Me encanta el rock. En algún momento, en la gira pasada, hacíamos ese tema. Yo creo que la música es para la raza humana. La música tiene que ser la que une, no la que desune. No está hecha para hacer diferencias, sino para generar igualdades. Soy consciente de que lo disfruto y se lo cuento a todo el mundo. Empecé con una banda de rock haciendo covers de Metallica y Led Zeppelin.

¿Sos sinónimo de reggaetón?

¡Sí! Cien por cien. La gente me conoció con el reggaetón. J Balvin va creciendo como una marca aparte y ahí puede explorar otros sonidos. Pero lo que me ha dado de comer es el reggaetón. No soy reggaetonero por conveniencia. Cuando no estaba de moda, todos eran urbanos. ¡Qué raro! ¡Arriba el reggaetón!