A 20 años de 'Vence', el grupo repasa su carrera y cuenta cómo hace para seguir estando vigente. "Hablamos de historias reales".

Se cumplen 20 años de Vence, tercer trabajo de Horcas y uno de los discos fundamentales en la construcción de su carrera. Tras cinco años sin lanzar nuevo material y con incesantes cambios de integrantes, la agrupación se encontraba desmembrada y sin rumbo. “Hubo una propuesta de grabar, buscaban un cantante y aparecí yo. En 15 días entramos a grabar el disco en los Estudios Panda de la mano de Mario Altamirano y salió Vence, un disco que rearmó a Horcas y le dio un lugar de privilegio. Fue un disco fundamental tanto en la vida de la banda como en la de muchos fans”, recuerda su cantante Walter Meza.

Luego del fallecimiento de Osvaldo Civile −guitarrista y fundador de Horcas− en abril de 1999, la banda se ha dedicado a continuar el legado. Dos décadas después del lanzamiento del disco, que inmortalizó a Osvaldo en la portada, sus temas volvieron a cobrar vida el 16 de septiembre en el Teatro Flores.

¿Cómo fue ese día que llegaste a la sala de ensayo La Cripta y Osvaldo se calzó la guitarra?

Cuando me probaron, Osvaldo supuestamente no estaba. Empecé a cantar algunas canciones, y el que vivía al lado de la sala escuchó que había uno que gritaba como loco y se interesó. Entró en cuero, se colgó la guitarra y dijo “Vamos a repetir este tema”. Me probaron con Metal Thrashing Mad de Anthrax, y les gustó como interpreté esa canción. Me dieron un cuaderno lleno de letras de sus discos Reinará la tempestad y Oíd mortales el grito sangrado, más algunos temas nuevos. Ahí arranqué.  En 15 días estaba entrando al estudio, y en 20, tocando para dos mil personas en el Marquee.

Ahí mismo fue que filmaron su primer videoclip Argentina tus hijos.

Ahí grabamos nuestro primer videoclip, en la terraza de La Cripta con Osvaldo escupiendo fuego y un montón de cosas realmente imborrables en nuestra memoria colectiva. Horcas era una banda pasional; teníamos ganas de posicionar a la banda en el lugar que se merecía. Después del Metal Rock Festival que compartieron junto a Rata Blanca, Vibrión y el Homenaje a V8, Horcas había quedado prácticamente desarmada.

Parte del material que están reviviendo nunca había sido tocado en vivo hasta ahora o hace mucho que no se tocaba. ¿Cómo fue reencontrarse con aquellas canciones?

Fue redescubrir las canciones. Ya no está más Guillermo de Luca en la batería: está Mariano Elías Martín, que era baterista de Mastifal; tiene otro toque, otra actitud. Ya no está más Osvaldo, no está Gabriel Lis… está Lucas Simcic en la guitarra. Y seguimos el Topo, Sebastián y yo… más viejos y más tranquilos. Entonces, las canciones suenan de otra forma, estamos con equipos de primera. No es lo mismo tocar en el 97 en Cemento que tocar en el Teatro Flores con pantallas led y un montón de cosas que realzan la magia de la banda y de esas canciones.

Pasaron 20 años y aún las letras siguen vigentes.

Es increíble, 20 años… 20 años en la vida de una persona van golpeando, bien o mal, pero golpean y es increíble como las canciones suenan actuales en un país que está devastado. Son actuales, qué bajón ¿no? Horcas es una banda que se compromete y habla de historias reales.

En la grabación de Sangre fría tuvieron de invitado a Pappo. ¿Qué recordás de aquel momento?

El Carpo y Osvaldo en el estudio… los dos tocando la guitarra a mil de volumen. Osvaldo tenía una forma de tocar las canciones bien rápidas y el Carpo agarró el desafío de hacer ese tema. Fue realmente alucinante para mí, que venía de un barrio… se me estaban cumpliendo todos los sueños.

Posterior al lanzamiento de Vence, vinieron las giras y los festivales. Una presentación muy recordada fue la de 1998 en Parque Sarmiento, junto a Pantera. Ellos hablaron muy bien de ustedes. ¿Cómo lo vivieron?

Muy emotivo, nos ubicó en la escena nacional. Estábamos presentando el disco y después de tocar con Pantera la convocatoria aumentó. Empezamos a estar en la primera plana, fuimos nominados como Mejor Disco de Heavy Metal de ese año, y el siguiente, Eternos, también. Veíamos un futuro de tocar muchísimo; después pasó lo de Osvaldo en el 99… la muerte de Osvaldo nos dejó desequilibrados. Salimos a tocar de nuevo y reflotamos. Pero somos los mismos, un poco más aplacados, más sabios, quizás, por los golpes que recibimos, pero no nos olvidamos de esas etapas que fueron de mucho trabajo.

¿Están trabajando en un nuevo disco?

Sí, estamos en plena preproducción del disco nuevo, que seguramente entremos a grabar a fin de año. El año que viene arrancamos con una gira nueva.

Hace algún tiempo dijiste que estabas algo cansado y que creías que debía haber un recambio en la escena, dejar el lugar para las nuevas generaciones.

Sigo pensando lo mismo, creo que tiene que haber un recambio, tiene que venir gente nueva, respetando a los viejos valores. Somos de darle una mano a las bandas nuevas. Estoy cansado en el sentido de tanta ausencia de la familia… la música te saca mucho, pero también te da. Somos unos agradecidos de seguir haciendo lo que nos gusta.