Con localidades agotadas y gran despliegue escénico, las hermanas Hanna y Ashley Pérez Mosa rindieron tributo a los vínculos no correspondidos.

Después del éxito de su primera visita a la Argentina, el dueto mexicano −de origen estadounidense− regresó a nuestro país en el marco de una gira sudamericana que incluyó presentaciones en Rosario, Córdoba, Corrientes y Montevideo, y que continúa en San Juan y Santiago de Chile.

La noche propuso un contexto de ensueño para Ha*Ash, que no dejó de recibir ovaciones, en su mayoría mujeres identificadas con el mensaje de las hermanas. Ni el feroz rasguido de la guitarra de Hanna (31) ni la potencia vocal de Ashley (29) lograron aplacar la euforia del concurrido auditorio, que moduló cada verso del repertorio.

Ha*Ash hizo un repaso de aquellos éxitos −la mayoría de ellos son de su última producción, Primera fila: hecho realidad− que las posicionaron como una de las bandas del pop rock latino más influyentes de la escena musical latinoamericana.

En un escenario cubierto de guirnaldas luminosas, las chicas inauguraron el setlist con los temas Soy mujer, Amor a medias y Dos copas de más. Después se sentaron para generar el clima propicio para las baladas Sé que te vas y Frente a frente −dedicada a su club de fans que se hace llamar así−. Siguieron Me entrego a ti, Lo aprendí de ti, Impermeable, Ex de verdad y ¿Qué hago yo?, tema que les compuso la cantautora Soraya para su segundo álbum Mundos opuestos. Agitaron a los fanáticos con Tu y yo volvemos al amor y los hicieron vitorear con Te dejo en libertad, canción que supera las 210 millones de reproducciones en YouTube. El invitado de la noche fue el compositor argentino Axel, con quién interpretaron No te quiero nada.

Rondando la hora y media de función, el dueto presentó al staff y anunció el final del concierto con Odio amarte. Pero por supuesto, no podían despedirse sin antes entonar –ambas vistiendo camisetas argentinas– el hit Perdón, perdón, que ofició como primer sencillo de su más reciente trabajo, para después cerrar con Estés donde estés.

Fieles a su frescura y simpatía innata, Hanna y Ashley halagaron la energía del público local, que les devolvió el gesto elevando cientos de carteles con la palabra “¡GRACIAS!”.