Guli es el proyecto solista del compositor y productor argentino, Agustín Bucich

El nuevo álbum de Guli Si no hubiera mañana recorre días de duelo y reconstrucción de un antiguo vínculo, funcionando como un pequeño réquiem de pop caribeño. Una ciudad gótica sobre la playa, música bailable en un funeral. En este nuevo trabajo, Guli experimenta con la fusión de world music, instrumentos caribeños, ritmos africanos, y un pop moderno de construcción fina, que juega con el minimalismo (también representado en el arte de tapa, diseñado por inteligencia artificial), y con temáticas nostálgicas sobre el fin de una era vincular. Cuenta con la participación de Abril Olivera, María Pien, Natalia Spiner, Felicia Douglass (Dirty Projectors), Roki Fernandez (Amor Elefante) y Melanie Williams.

En 2022, GULI explora nuevas sonoridades y métodos de producción. Con su nuevo disco, «Si no hubiera mañana», el artista muestra una faceta más nítida y limpia en cuanto a arreglo y grabación, jugando con el afrobeat, lo caribeño y el world music, y exponiendo el amplio abanico de posibilidades que presenta como productor, sin dejar su marca de lado.

Agustín Bucich en 2016, después de meses de experimentación con cintas y grabaciones caseras, edita a través del sello «Elefante en la habitación» su primer disco, «Hanganga», al mismo tiempo emprendiendo una serie de conciertos promocionando esas canciones. Al año siguiente edita «Waiata», un disco hermano del primero, que incluye el hit «Lava» y genera ruido en toda la escena local y algunos países de latinoamérica.

Con una sólida banda en vivo, pasa por festivales como Buena Vibra, Undertones, Personal Fest, Indie Fuertes; y pisa escenarios de la talla de Niceto, CC Konex, Teatro Vorterix, Club Belle Epoque, La Tangente, o el Anfiteatro Parque Centenario. Llevando aún más lejos las sonoridades de décadas pasadas, jugando con cintas, pero ya no tan gastadas, en 2019 GULI lanza «YATE», un guiño humorístico al yacht rock de la década de los 70, que incluye participaciones de CA7RIEL, Juan Ingaramo, Goyo Degano y Tomi Morano; y termina de establecerlo como productor y artista de culto.