Ante 30 mil personas, el trío californiano liderado por Billie Joe Armstrong desplegó un set de tres horas que recorrió cada pasaje de su exitosa carrera.

Desde las 16 h, cuando el estadio abrió sus puertas, los argentinos Bulldog recibieron a los que iban llegando a Liniers desde los distintos puntos del país. Luego, llegó el turno de The Interrupters, banda que acompañó a Green Day en su gira mundial, y que contó en esta ocasión con Cj Ramone como invitado especial. Juntos, interpretaron California Sun.

Cerca de las 21 h, las luces se apagaron, y los siete años de espera habían culminado. Tre cool, Mike Dirnt y Billie Joe Armstrong dieron comienzo a un show lleno de explosiones, luces y lenguas de fuego. Desde el contundente inicio con Know Your Enemy, la energía nunca cedió y los fans de las primeras filas fueron invitados a subir al escenario. El primero, un veinteañero, besó al frontman en la boca, y al grito de Gimme Gimme Revolution se lanzó a la masa de gente que lo esperaba con los brazos abiertos.

La puesta en escena fue cambiando a medida que avanzaron los minutos, principalmente con banderas de fondo. Cuando arrancó Bang Bang, sonó una explosión y se pudo ver la bandera con la tapa de Revolution Radio, álbum que están presentando a nivel mundial. También hubo lugar para mostrar el logo de los creadores de American Idiot con los colores de la bandera Argentina.

El cantante y guitarrista tiene una fuerza envidiable y su entrega fue absoluta. Corrió por todo el escenario, arengó en todo momento y mostró todo tipo de objetos que la gente le lanzaba. Además, declaró su rechazo a las redes sociales y al vicio de las selfies. “Vivan aquí hoy, no más selfies”. Los políticos tampoco se salvaron: “No más políticos mentirosos, esto no es una reunión política, es una celebración sobre el amor”.

Green Day entiende cómo cumplir sueños. Otro fan subió a cantar Longview y otro, no sólo tocó la guitarra en Knowledge, sino que se llevó el instrumento como recuerdo inolvidable.

Si bien la gira presenta su último trabajo, los músicos -acompañados por un guitarrista rítmico- versionaron temas de su más de 30 años de carrera como Basket Case o Minority. Adeás, hicieron un popurrí que combinó King For a Day, Shout, Always Look on the Bright Side of Life, Teenage Kicks, Break on Through, (I Can’t Get No) Satisfaction y Hey Jude, dejando un clima especial para interpretar Still Breathing.

Llegando al final, fue el turno de American Idiot y Jesus of Suburbia. Cuando algunos pensaron que la noche había concluido, el autor de 21st Century Breakdown apareció solo con una guitarra electroacústica e interpretó 21 Guns y Good Riddance. “Disfrutemos que estamos vivos”, concluyó el responsable de álbumes que marcaron generaciones y que acercaron el punk rock a las radios y las audiencias masivas.