Antes de desembarcar en el Teatro Ópera Orbis el 19 de abril con su último trabajo de estudio, ‘Three Letters From Sarajevo’, el bosnio habló con Billboard AR sobre Residente, el rock y el valor de la palabra.

Un satélite conecta una llamada desde Madrid, en España, con Belgrado, en Serbia. De un lado del teléfono, un argentino; del otro, un Bosnio. La globalización es un hecho y a Goran Bregović todavía le trae sorpresas. “No esperaba que mi álbum tenga tan buena respuesta en América”, dice sobre su último trabajo de estudio, Three Letters From Sarajevo. “Tuvo una gran recepción, y no solo en las ventas, sino también en los comentarios. Eso va más allá del reconocimiento. Lo usual con mis álbumes es que avancen lentamente”. El próximo 19 de abril presentará el trabajo de 12 canciones, que cuenta con 11 featurings, en el Teatro Ópera Orbis de Buenos Aires, Argentina.

Quizás la respuesta al por qué su álbum llegó tan rápido a Occidente se encuentre en su colaboración con Residente, que se vio reflejada en el primer LP como solista del rapero. Juntos hicieron “El futuro es nuestro”; Bregović destaca de aquel encuentro en el estudio el compromiso de René con la música que hace. “Fue una gran experiencia compartir el estudio con un artista latino. Me sentí muy cómodo con él y lo respeto mucho. Me gusta lo que busca transmitir con su música”.

En los noventa, la obra de Bergović ganó popularidad después de ser reconocido internacionalmente por ser el autor de las bandas sonoras de películas como Underground o Tiempo de gitanos de Emir Kusturica. Sin embargo, no se reconoce como un “compositor de música para películas”. “Tomé ese rol alguna vez por alguna amistad, nada más”, aclara.

Three Letters From Sarajevo se editó a principios del 2018 y se lanzó sin adelantar singles: una estrategia que divide aguas en la industria. Por ejemplo, para su último EP de seis canciones, The Weeknd no entregó ningún adelanto. Por otro lado, el éxito de los números de streaming que acumula Cardi B se debe a la estrategia “single a single” previo al álbum. Pero al bosnio poco le interesa si se vive en la era del single o del LP. “Hago álbumes para quien tenga tiempo de escucharlos enteros. No tengo la ambición de ser el target de todo el mundo, y tampoco voy a perder mi tiempo peleando por eso con las estrellas de pop”.

Solo hay una canción en todo el álbum que no cuenta con un featuring, ¿por qué?

− No lo sé, siempre tuve colaboraciones en mis álbumes. Yo vengo del rock ‘n’ roll, estoy acostumbrado a trabajar con otras personas. Quizá en este álbum se ve más que en ningún otro de mis álbumes, pero creo que estuvo bien que así sea. Me gusta estar rodeado de gente talentosa y por suerte, puedo hacerlo.

Hace tiempo se dice que el rock ‘n’ roll está muerto, ¿lo creés así?

− El rock no muere, cambia. Hoy quizás sea el hip hop. Fijate cómo arrancó: eran jovenes gansters americanos que querían que se escuchará su voz y su palabra. No muy diferente a lo que pasó con el rock en los sesenta. El ser humano necesita de la palabra. A veces, por un tiempo lo olvidamos, pero después se vuelve a despertar esa necesidad. Es lo normal. La gente que hace hip hop hoy en día son nuestros nuevos poetas. Después lo combinarán con otro tipo de música, te puede gustar o no. Es lindo saber que la gente todavía necesita de la palabra. La palabra dice en voz en alta lo que está pasando.

Las entradas para su show del 19 de abril en el Teatro Ópera Orbis, junto a su banda The Wedding And Funeral Band, se pueden conseguir por sistema Ticketek, desde $600.