A pesar de la pandemia, la artista decidió continuar con la promoción de su último álbum, Viento y Tiempo. Fue grabado durante seis noches agotadas en vivo en el Blue Note Tokio.

Gonzalo Rubalcaba y Aymée Nuviola se conocieron en La Havana, Cuba. Amigos de la infancia, ambos recibieron reconocimientos por sus trabajos individuales. Hoy se unen para presentar “Viento y Tiempo – Live at Blue Note Tokyo”. La grabación fue realizada en vivo durante seis noches de fechas agotadas en el prestigioso Blue Note de Tokio el pasado agosto de 2019.

La nueva entrega “Viento y Tiempo – Live at Blue Note Tokyo” incluye canciones como “El Manisero”, “Bemba Colorá” y “Lágrimas Negras”. “Viento y Tiempo – Live at Blue Note Tokyo”. A la vez, presenta una nueva canción, “Rumba Callejera”, escrita por Aymée Nuviola e interpretada junto a su hermana, Lourdes Nuviola, bajo el sello Top Stop Music.

Ganador de dos premios GRAMMY® y dos Latin GRAMMY®, Rubalcaba es un virtuoso considerado una de las figuras líderes en el jazz afrocubano y uno de los mejores pianistas del siglo 20.

Nuviola, apodada “La Sonera del Mundo”, mezcló timba, jazz, son y salsa y ganó un GRAMMY® al mejor álbum de música tropical en 2020 por su más reciente lanzamiento A Journey Through Cuban Music. En el 2018, ganó el Latin GRAMMY® por el mejor álbum tropical de fusión, por su disco Como Anillo Al Dedo.

A pesar de dar positivo de Covid-19 , la cantautora ha decidido continuar con la promoción de su más reciente álbum Viento y Tiempo. Siguiendo todos los protocolos de seguridad, Aymée Nuviola, quien ha estado apoyando la campaña #QuédateEnCasa desde el inicio de la pandemia, continuó la promoción en la que entre otras iniciativas, llevó a sus seguidores a un viaje virtual por Tokyo a través de su Instagram, se adaptó para hacer las entrevistas vía zoom o skype y a otros felices ganadores les regaló la experiencia #VientoYTiempoEnCasa haciéndoles llegar una sorpresa con detalles representativos de Tokyo.

Esta nueva producción bajo el sello Top Stop Music, ha sido el bastón en el que la cubana se ha apoyado para salir adelante durante los difíciles momentos que ha vivido junto a su esposo, también contagiado.