El líder de la mítica banda publica un libro autobiográfico donde cuenta los detalles de la eterna disputa legal por los derechos de sus canciones. La pelea con sus compañeros y el supuesto plagio a sí mismo contados por él en este adelanto.

Fortunate Son: My Life, My Music, las memorias sobre el líder de Creedence Clearwater Revival, John Fogerty, cuenta la versión del cantante sobre la historia de la banda y la larga batalla legal con el productor Saul Zaentz. En este extracto exclusivo, Fogerty, de 70 años, explica por qué se rehusó a tocar con sus excompañeros de banda Stu Cook y Doug Clifford en la inducción de Creedence al Salón de la Fama del Rock and Roll en 1993 (su hermano y guitarrista, Tom Fogerty, había muerto en 1993).

Los que tocan en una banda de rock parece que estuvieran en contra del mundo. Tus padres piensan que estás loco –“¿Por qué no te buscás un trabajo de verdad?”– La estructura social piensa que estás loco –“No estás ganando plata y das ganas de reír”. Todo lo que tenés es un sueño. Sos como los pibes de la trinchera. No sabés lo que es el futuro, pero sí disfrutás del presente: “Estoy con vos en ésta hasta que me muera.”

En 1968 hice una promesa con Tom, Doug y Stu de que seríamos partes iguales de una sociedad. Compartí con ellos mis ganancias de composición. En esa época, creí que estaba tratando con personas que comprendían cuán responsables eran de lo que teníamos. Pero en 1988, ellos vendieron su parte a Zaentz por 30 mil dólares cada uno –así es, treinta bloques de plata. Stu me dijo: “No me importa lo que hagan con la música –sólo denme la plata”. Yo estaba indignado. En 1988, Saul me demandó, alegando que mi canción The Old Man Down the Road (1984) era una copia exacta de la canción Run Through The Jungle, de Creedence.

Había mucho en juego en este caso. Estamos hablando de dos canciones que recaudaron mucha plata. Todos las conocían, incluyendo los miembros del jurado. Si Saul ganaba, sería el dueño de la nueva canción, como si hubiese sido el creador de la anterior. Mi abogado le preguntó por qué hacía la demanda. Saul respondió: “El bajista de Creendence, Doug Clifford –deberíamos creer que al menos Saul podría recordar que el bajista era Stu Cook, ya que la banda le hizo ganar una fortuna– vino a mi oficina y puso el nuevo álbum de John.” Stu dijo: “¡John le está robando a Creedence! ¡Deberías demandarlo!”. Sentí que me apuñalaron por la espalda. ¿Que Stu haya ido a ver a Saul –la persona que mintió y que nos trató como basura– e hiciera eso?

Cuando el Salón de la Fama apareció en 1992, dijeron: “Vamos a inducir a CCR al Salón de la Fama. ¿Tocarías con los otros miembros de la banda?”. Yo dije que no. No iba a pararme en el escenario junto a esas personas, tocar nuestras canciones y ser presentados como una banda –particularmente porque estos tipos vendieron sus derechos a mi peor enemigo. Igualmente, no fue la primera vez que pasó. Después de que Bill Clinton fuera electo, querían que Creedence tocara en la ceremonia de enero de 1993, y yo lo rechacé. Dije: “No voy a tocar con estos tipos. No vamos a tocar juntos nunca más.”