El rosarino cerró la serie de conciertos del "Solo piano tour", tres shows minimalistas y a sala llena en el Auditorio de Belgrano. Crónica y fotos.

Con 30 años de carrera, 22 discos de estudio, cinco Grammys Latinos y múltiples estadios repletos, Fito Páez ya está condiciones de hacer lo que se le dé la gana; por eso, puede tocar con su banda o prescindir totalmente de ella para hacer la serie de presentaciones “Solo piano tour” y aun así dejar a su público más que satisfecho. El rosarino optó por dar batalla solo con los teclados, y ofreció una catarata de hits en formato minimalista, pero sin perder la esencia de las versiones originales.

Apenas se corrió el telón del Auditorio de Belgrano, Fito, de 54 años, dejó en descubierto su look de domingo: remera, saco beige, jeans y zapatillas blancas. Con entusiasmo, miró al público y dio comienzo a la velada con Abre. “Che, todo bien con el Pesaj y la Semana Santa, pero no es una misa esto, eh”, dijo después de Track track y Cable a tierra.

Tras la risa general, el clima era el ideal para que un gran amigo como Ariel Rot, excompañero de ruta de Andrés Calamaro, fuera presentado como el único invitado de los conciertos. Con el guitarrista, Fito dio vida a Giros y Me estás atrapando otra vez (el clásico de Los Rodríguez). Ya con el público cantando y grabando todo lo que pudiera entrar en la memoria de sus celulares,  llegaron El mundo cabe en una canción y 11 y 6.

El buen humor de Fito permitió mucha interacción con el público, e incluso, llegó a tocar temas a pedido: Ambar violeta y Tres agujas. Después retomó la hoja de ruta con dos flashbacks a los noventa: la épica Tumbas de la gloria y Al lado del camino. En otra de las tantas pausas, Fito propuso que todo el mundo encendiera sus celulares e iluminaran la sala para Brillante sobre el mic. Siguieron Mariposa tecknicolor y Vuela, vuela, mariposa. “Yo soy muy feliz gracias a ustedes”, dijo emocionado, y se despidió por primera vez.

Fito reapareció para los bises con pantalón de cuero y remera negra y, a capela cantó Yo vengo a ofrecer mi corazón. El público se llevó para la eternidad una muy festiva versión de Dar es dar y el mayor hit de los estadios de fútbol, Y dale alegría a mi corazón.

 

Cómo no amar al tipo que te musicalizó la vida, no? Gracias por las canciones Fito te amo posta ❤

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