El actor interpreta a Chet Baker en la película "Born to Be Blue". Un sueño que tardó décadas en concretar.

Para Ethan Hawke, actuar del cantante y trompetista de jazz Chet Baker es un sueño que costó décadas. El actor, de 44 años, estaba “hipnotizado” por la película Let’s Get Lost (1988) de Bruce Weber, que trataba la vida de Baker y sus problemas con las drogas. Hawke, además, desarrolló un guion con Richard Linklater, el director de Boyhood y de la trilogía Antes del amanecer, Antes del atardecer y Antes del anochecer, todas protagonizadas por Hawke. Pero esa película nunca veía la luz.
Ahora que Born to Be Blue, que fue escrita y dirigida por Robert Budreau, un director canadiense, fue estrenada el 13 de septiembre en el Toronto International Film Festival, Hawke finalmente obtuvo la chance de interpretar a su ídolo.

Habías experimentado con el canto en dos canciones en la banda de sonido de Boyhood. ¿Cómo hiciste para emular la voz de Baker?
– El tono de Chet es más alto que el mío, pero lo que es hermoso en la música, que hace un camino sencillo para un actor, es que no era un buen cantante. Él era un intérprete emocional. Hay algo emocionalmente sincero en cómo se siente alejado y solitario, y eso es actuable. En cambio, si estás actuando de Whitney Houston, bueno, tenés que saber cantar.

Baker no es reverenciado como otros artistas como Miles Davis o Jimi Hendrix. ¿Por qué lo elegiste?
– Él no era un revolucionario musicalmente como Miles y Jimi. Chet no estaba en ese nivel, pero eso no significa que no haya algo realmente hermoso y valorable en su arte. Y el era cool, la definición de lo cool.

Antes Boyhood y ahora Blue, ¿no consideras lanzar un álbum?
– Quizás, si podría hacerlo con (el guitarrista de Bob Dylan) Charlie Sexton. Y lo haría anónimamente, solo por diversión, porque no soy un buen músico. No creo que tenga algo que ofrecer a la música. Puedo hacer mucho por la música desde mi actuación, para serte honesto.