Dakillah pasó por los Podcast de Billboard para hablar de su nueva música, la fundación del trap y su evolución. Con 19 años, es una de las figuras del género que está llevando a Argentina a la internacionalización.

Dakillah pasó por los Podcast de Billboard para hablar de su nueva música, la fundación del trap y su evolución. La rapera vivió un fin de año lleno de grandes logros: compartió escenario con exponentes de la música como J Balvin y C Tangana en el Coca-Cola Flow Fest en México a lanzar el segundo corte de su próximo disco, “Pensaste mal”, un día antes de presentarse en el BA Trap. Además, viajó al interior del país para presentarse en la Fiesta de la Cerveza en Mendoza y el Harlem Festival en Rosario. La artista, que se encuentra en plena producción de su primer disco, cerrará el año en el Festival Amnistía este 15 de diciembre. 

¿Qué podrías decir del origen del trap?

Todo el mundo se plantea de dónde salió. Creo que Omar Varela hizo un montón al movimiento, subía unos videos que estaban llegando al millón al día y se fue todo con “Loca”, de Khea con Duki y Cazzu. Considero que fue especialmente Omar el que estaba haciendo este movimiento que estaba llegando al mainstream con el trap. Hacía unas cosas que nadie estaba haciendo acá, también porque se estaba manejando en cosas muy grandes de música afuera. En ese momento no lo conocían tanto, pero todos supieron de él y querían grabar con él.

¿Sentís que el rock perdió terreno ante el trap?

No sé si perdió terreno. Acá hay que ganarse el piso, que es totalmente del rock, tiene una fuerza que no tiene otro género. El rock no perdió terreno, quizás se quedó un poco más con el tiempo, pero va a seguir estando muchísimos años más hasta que venga un género parecido y nos saque a todos de ahí. Este es un género nuevo, quizá aparezcan nuevos géneros del hip hop, pero va a seguir también.

En “No es tan difícil” empezás a jugar con el sonido, ¿cómo sentís ese proceso?

Antes no sabía nada de producción, ni siquiera de la parte práctica y teórica de la música. Solo sabía cantar, tirar freestyle y de producción no tenía idea. Hoy en día sé un poco más. Más que producir una canción en la computadora, la sé producir desde el sonido: “Esto suena mal, esto en otra nota, acá metería esto, acá un corte, seguí esta estructura de la canción”. Ahora estoy metida al 50% y el otro 50% es agarrar la computadora y saber hacerlo. Siento que la música es mucho más tuya cuando podés hacer eso. Trabajé el disco entero con Luigi Navarro, él es mi productor actual. 

¿Cómo llegaste a Luigi? 

Un amigo me dijo que tenía ganas de conocerme y grabar algo conmigo. Me llegan varias propuestas de esas y no les doy bola, pero por alguna razón dije que sí. Hablé con él, nos juntamos, pegamos una conexión zarpada y empezamos a grabar. Primero grabamos “Sola”, la canción que le da el nombre al disco. De esa canción arrancamos a hacer un montón de canciones hasta que decidimos que queríamos hacer el disco, no dijimos de hacerlo de una. Fue surgiendo de la conexión que tuvimos. 

¿Este año estuviste más apagada a nivel consumo?

Estuve laburando un concepto para el disco, pero sobretodo estuve con muchísimas cosas este año. Sentía que no tenía tiempo para estar en un estudio. Está buenísimo, porque esas cosas hicieron el disco. Las canciones cuentan las situaciones de cómo me sentía esos días. Terminaba siempre escribiendo de eso, situaciones que hicieron que se desarrolle el disco. Va a ser un disco muy real, siento que mucha gente se va sentir identificada por muchas cosas pre adultas de esta muchacha.  

¿Cómo llegaste a las plazas?

Por unos amigos de mi hermana, cuando tenía 12. Era una pelea con mi mamá porque para ella lo más importante era el colegio, y yo tampoco era muy fan de eso. Siempre me terminaba peleando. No eran tan conocidas y los papás pensaban que por ir te ibas a drogar, pero hoy entienden que no es así. En su momento, mi vieja no quería saber nada de eso. 

¿Tuviste un crecimiento acelerado?

Sí, pasó todo muy rápido. Firmar con Sony, en el momento me daba igual, pero hoy me doy cuenta de lo que significa. Pasa todo tan rápido que le saca valor y no te das cuenta de cosas re zarpadas, te dicen que les encantaría estar en tu lugar y vos no te das cuenta. Está bueno aprender a vivir en esa dinámica y organizarte para relajar en algún momento después de romperla. Estar en el estudio es relajante.