El joven músico cuenta cómo convive con el éxito, habla del ninguneo que muchas veces recibe la cumbia y de la importancia de la meditación para mantener un equilibrio.

En los últimos años, Agustín Casanova se convirtió en un artista multifacético. Se lo ha podido ver en el Bailando, encarnando Aladín en la Calle Corrientes, cantando en Viña del Mar o representando al Cono Sur en los premios Billboard Latinos 2019. Sin embargo, reconoce que en el escenario, tanto en Márama como en su faceta solista es donde más cómodo se siente. “Disfruto de todo, pero si tengo que elegir me quedo con el vivo. Es una hora y media de pura adrenalina”, afirma uno de los máximos exponentes de la cumbia pop. En lo que va del año, el músico uruguayo lanzó tres singles “Bye Bye”, “2014” y el reciente “Tiri Tiri”, que a un mes de haber sido lanzado tiene cerca de 2 millones de visitas en Youtube.

Uruguay siempre tuvo una gran tradición de músicos ¿Te sentís embajador de la música de tu país?

Es medio raro reconocerlo. Pero la verdad es que hemos tocado en escenarios muy grandes, hicimos estadios,  entonces siento que llevamos la música de Uruguay a otros países. Cuando gané la Gaviota de Oro en Viña del Mar para mí fue como un trofeo.

¿Sentís que inventaste un nuevo tipo de cumbia?

Si, puede ser. Llevamos la canción de radio al ritmo de la cumbia. Fuimos varios, nosotros, Rombai, Agapornis. Al principio nos empezaron a decir que hacíamos cumbia cheta porque supuestamente era contraria a la villera. Pero la realidad es que la cumbia no entiende de clases sociales. 

Parecería que la cumbia es menos sofisticada que otros géneros ¿Sentís que muchas veces se la desprestigia?

Me ha pasado bastante. La cumbia es un género juzgado socialmente. Hay mucha gente que no entiende que la  música es como los libros, algunos son para expresar situaciones sociales, como puede ser el rap, y otros para divertirse. Si me ponés música clásica a las 4 de la mañana en un boliche no sé si la voy a disfrutar. 

¿Te ves fuera de la cumbia, probando con otros ritmos?

Me veo con las baladas y con el pop urbano. De hecho lo hice en “Bailoteame”, el tema que comparto junto a Abraham Mateo & Mau y Ricky. Cuando me vinieron a ver para hacer el feat ni lo dudé.  

¿Qué tiene que tener una canción para que sea un hit?

A veces me pregunto si es suerte. Nos ha pasado de decir esto es un temón y después que no la pegue tanto. Y también nos pasó lo contrario. “Nena” es una de ellas y tiene 140 millones. “Loquita” se le ocurrió en la ducha a Fer Vázquez de Rombai. Te puedo hablar de una buena melodía o letra, pero el hit no tiene explicación. 

Más allá de tu éxito en el mundo de la música también hiciste cine, teatro y televisión ¿Cómo haces para mantener los pies sobre la tierra ante la fama?

Por momentos pasa que estás en papel de estrella. Tiene mucho que ver la vida que uno lleva sobre todo en las giras, donde estás en los mejores hoteles y comés en restaurantes increíbles pero también hay mucha soledad. Yo lo soluciono meditando todos los días, eso me ordena mucho la cabeza. En estos tres años me pasaron muchas cosas, pasé por una crisis existencial muy fuerte. Pero por suerte empecé a involucrarme más en lo espiritual y empecé a entender que la vida es mágica.