Cuando era chico chico, el padre de Antonio Ríos le preguntó qué quería ser y él respondió que quería ser músico, más allá de las dudas de su padre, él sentía que lo llevaba en la sangre.

“Fui verdulero durante mucho tiempo… pasé por un montón de cosas antes de llegar a donde estoy hoy”, afirmaba el “Maestro” en esta entrevista exclusiva. Antonio Ríos, miembro de “Green“, “Sombras” y “Malagata“, de 65 años, cuenta en su palmarés con éxitos como “Nunca Me Faltes” o discos como A Toda Voz.

¿Cómo describirías tu carrera musical?

Nosotros le pusimos cumbia tropial romántica, le cantamos al amor, al desengaño y a todo lo que nos pasa cotidianamente. Es tropical porque es una cumbia, que mayormente viene del norte. Igualmente tuve la suerte de poder grabar de todo, folcklore, mariachi… agradezco mucho eso también.

¿Cómo fue tu comienzo?

Me acuerdo que mi viejo nos llevó a mi y a mis hermanos a estudiar mecánica e ingeniería por mucho tiempo. Cuando salimos nos preguntó: “¿y chicos, qué van a hacer?”, automáticamente respondimos: “música papá, queremos ser músicos”. Al principió costó porque él no creía que se pudiera vivir de esto pero no podíamos negar lo que llevábamos en la sangre, cuando nos juntábamos en familia siempre había una guitarra cerca… la música siempre formó parte de mí.

Con respecto a la producción, ¿has llegado a grabar en cinta?

Claro que sí, me acuerdo que te equivocabas algo y tenías que retroceder toda la cinta o grabar todo de vuelta. Gracias a la tecnología, esto ha cambiado muchísimo, me acuerdo de grabar incluso cuatro canciones en una tarde con mi hijo, era algo impensado en otras épocas.

Los números indican que el quinto lugar donde más te escuchan es en México, algunos dicen que sos el argentino más mexicano que hay

Me encanta, justamente le estoy haciendo un homenaje a Juan Gabriel, ya tengo casi 10 temas y quiero hacer 12… lo queremos sacar ya. Sin embargo, no soy de fijarme en número de reproducciones o de descargas, lo que quiero es que mi música se escuche, no me importa la cantidad, aunque claro, si es más, mejor.

“Nunca Me Faltes”, mi tema más conocido, tiene un montón de versiones y eso me llena, hay incluso una en japonés de unos chicos argentinos, además de lo que se canta en la cancha por supuesto. Mi hermano fue a ver un partido de fútbol y empezaron a cantarla, me llamó y me dijo: “tenés que estar acá hermano, no sabés lo que siente”.

¿Te acordás de tu inspiración para “Nunca Me Faltes”?

Por supuesto, se lo hice a una bailarina mía que se llama María Eugenia. Ella era telefonista en la remisería de un amigo, ahí la conocí. Mis amigos organizaron una reunión y pude estar con ella durante la noche, compuse la canción en ese momento para ella, se quedó asombrada. Más tarde conseguimos un cuaderno y una lapicera y la inmortalizamos, no podíamos correr el riesgo de perderla. María Eugenia terminó siendo mi bailarina y mi pareja durante cuatro años, hasta día de hoy seguimos conectados.