El popular cantante español volvió a la Argentina luego de dos años.

La semana de Enrique Iglesias previa al show fue intensa: incluyó el estreno de la nueva canción “Nos fuimos lejos” en colaboración con Descemer Bueno y El Micha, y la llegada al país con descontrol en el aeroparque por el recibimiento de sus fans.

Con GEBA colmado, el show comenzó con retraso a las 22:40 h con “I Am a Freak” y “I Like How It Feels”. Una puesta en escena ambiciosa con fuegos artificiales respaldaba a un Enrique vestido con un outfit casual urbano, de negro y gorrita reglamentaria. Mientras el guitarrista de la banda ensayó una introducción ultraromántica de “Wicked Game” de Chris Isaak, llegó uno de los momentos más esperados de la noche: Lali Espósito salió a escena para cantar “Hearbeat”. La ascendente artista argentina se lució en el dueto y demostró que los shows internacionales no le quedan grandes.

Con presencia permanente de pistas pregrabadas como soporte, “Duele el corazón” y “Bailamos”, que contó con una intro de “Shape Of You” de Ed Sheran, fueron la previa de la llegada al escenario B, ubicado en el medio del campo: una vez allí, lejos de las luces y la grandilocuencia de las pantallas, el cantante se relajó y apostó todo a la fuerte conexión con sus fans. “Muchísimas gracias por estar aquí esta noche. Yo sé que he tardado mucho tiempo en regresar a la Argentina” fueron sus primeras palabras. Pidió disculpas por la demora y a partir de ese momento, se entregó por completo al público: invitó a un fan para que lo acompañe en el escenario durante “Experiencia religiosa”, su primer gran éxito, seguido de su hit más reciente, “El baño”.

“No me pongo la camiseta argentina para sumar puntos sino porque amo a este país y aquí tengo mis mejores recuerdos”, aseguró. Con la vuelta al escenario principal, la fiesta continuó con “Be With You” y “Escape”, la canción que le permitió conocer a Anna Kournikova. Juegos y abrazos constantes con los fans fueron las reglas durante todo el show.