Desde Chile, llegó Weeshing para que los fans puedan financiar los shows de sus artistas favoritos. Eso sí, cumplir el sueño implica compartir el riesgo.

La tecnología está cambiando el mundo de la música. El término “crowdfunding” es bien conocido en distintas industrias, por emprendedores y aquellos que aportaron dinero para la concreción de diversos proyectos ajenos. A empresas como Uber, Airbnb, IguanaFix o Ideame, ahora se suma Weeshing, para conectar fans –convertidos en inversionistas– con promotores de espectáculos. Este modelo fue bautizado como “crowdinvesting”, llevando el concepto a otro nivel, para así permitir a los usuarios invertir y participar como socios del negocio que genera un concierto.

“Weeshing nace hace tres años de la mano de un grupo de productores de shows y de un grupo de emprendedores para financiar de manera privada el show de Faith No More –cuenta Francisco Badano, Country Manager de Argentina–. Así armaron el sistema, consiguieron la plata, el espectáculo fue un éxito y todos ganaron. La idea tuvo buena recepción y decidieron entonces lanzarla al mercado en 2015”. La plataforma permitió presentaciones de Megadeth, Garbage, Cultura Profética, Los Fabulosos Cadillacs, Babasónicos, Morrissey y Marillion en el país trasandino. “En la web publicamos la rentabilidad que dejó cada show. Hubo algunos que ganaron dinero, otros empataron y otros perdieron, como en la vida misma. Los artistas argentinos funcionan muy bien allá: Miranda y Fito Páez dejaron casi 40 por ciento de ganancia cada uno. Pero hubo shows internacionales, como Pet Shop Boys [- 45,5 por ciento], que son muy caros y dificultan las cosas”, aclara. En sus primeros 20 meses de funcionamiento, han recaudado más de 2,6 millones de dólares y financiado más de 75 conciertos.

“Después de ser socio en más de 100 conciertos, giras y festivales, me di cuenta de que los fans quieren traer a sus bandas favoritas, pero no tienen cómo, y ahí nacimos nosotros para hacer realidad los sueños de miles de fans insatisfechos con el modelo actual”, dispara Rodrigo Segal, cofundador de la startup.

Sobre el funcionamiento de la plataforma, Badano explica: “La idea es que un productor tradicional pueda apalancarse en nosotros para concretarlo. Así, cuando quieren traer a un artista, tienen que juntar un monto determinado de dinero para pagarle y poder confirmar la fecha. Ahí nos abren el negocio, vemos los números, los potenciales ingresos, los costos asociados, determinamos el punto de equilibrio del negocio y a partir de ahí buscamos el monto que se necesita levantar de manera colectiva. Luego buscamos, según la capacidad del venue y el ticket promedio del show, ver qué márgenes de rentabilidad les podemos ofrecer a los inversionistas para que inviertan a riesgo. De esa manera, los fans se pueden volver productores ejecutivos de los shows y ganar dinero”.

Entre los beneficios para los usuarios, aparecen oportunidades de posibles meet-and-greets, asistir a pruebas de sonido, after shows, remeras, estacionamiento, firmas de autógrafos y, obviamente, recibir el mejor ticket del show.

El plan de expansión contempla la llegada de Weeshing a México, Colombia, Perú, Brasil, Estados Unidos, Argentina, Paraguay y Uruguay. Con respecto al desembarco en nuestro país, anuncian: “Tenemos negociaciones muy avanzadas con más de diez productoras para subir sus shows”.