Luego de homenajear a Agustín Lara, la cantante mexicana se refugió en el folklore latinoamericano para componer "Hasta la raíz", su sexto álbum, producido por Cachorro López. Lo presenta el 25 de noviembre en Vorterix.

Una dolorosa ruptura amorosa y la omnipresencia de la leyenda de la canción mexicana Agustín Lara motivaron a Natalia Lafourcade a componer las canciones que luego formarían parte de Hasta la raíz, su sexto álbum, que contó con la producción de Cachorro López y cosechó cinco Grammy Latino, incluyendo las categorías Álbum, Canción y Grabación del Año.
La cantante había lanzado Mujer divina. Homenaje a Agustín Lara en 2012, álbum que fue muy exitoso en México y que tuvo una versión en vivo con invitados como Kevin Johansen; Meme, de Café Tacvba; y el español Dani Martin. “Desde que embarqué en el proyecto de Agustín Lara tenía ganas de componer canciones. Sin embargo, venía de una etapa donde no encontraba muy bien cómo expresar lo que me pasaba. No me sentía tan inspirada como en otros momentos de mi vida”, explicó Lafourcade a Billboard.

¿En qué momento saliste de ese pozo creativo?
– Comencé a aprender de la música de Lara y a través de esas composiciones busqué una evolución en mi trabajo. Hicimos el disco, nos fuimos de gira, viajamos por muchos lugares y sin prisas ni presiones, en todo este período me puse a buscar la manera de poder canalizar en la música todo lo que me pasaba. En un principio no pensaba en hacer un disco, simplemente en componer. Poco a poco empecé a tener canciones, las abandonaba, las volvía a modificar, hasta que un día me puse a ver con qué contaba, para saber si tenía un material digno. Me metí en un estudio y grabé unos demos. Me puse como regla no ponerles demasiados arreglos a esas maquetas, sino dejarlas muy desnudas, solo guitarra, piano y voz. Así fue tomando forma Hasta la raíz.  

En el medio te separaste. Eso seguro influyó en lo que estabas creando.
– Sí. Cuando te separas de una persona que es tu cómplice, con la que compartes todo, uno tiene que construir muchas cosas, es lo que pasó conmigo y con todo el mundo, y no tiene más complejidad que eso, es muy simple. Es un problema universal.

Dijiste que Hasta la raíz es tu álbum más personal. ¿Qué sentís cuando cantás esas canciones íntimas en vivo?
– Cuando las escuchaba yo sola, cuando las cantaba en mi casa y eran mi secreto, mi tesoro, sentía que era algo muy íntimo. Así fue que las fui cantando, llorando. Pero una vez que lancé el disco, ya las liberé, y es un momento muy bonito, porque me desapegué de todo ese sentimiento y ya no me pertenece. Entonces salgo al escenario, cantos esas canciones y las disfruto. Digo: “Ok, esto es lo que fue, ahí quedó y ahora me toca cantar sin pensar mucho al respecto”.

¿Cómo fue el trabajo con Cachorro López?
– Es un productor increíble, talentosísimo, tiene toda la experiencia. Conoce el proceso de las canciones, sabe muy bien cómo se vive ese momento en que le estás dando vida a un tema. Una de las cosas que más admiro de él es que no es tan pretencioso. Es superhonesto y no trata de demostrar nada, hace su trabajo con total naturalidad y frescura. Yo sentía que era fundamental tener esa esencia en el disco, quería un álbum honesto, transparente, real, que no tratara de demostrar virtuosismo musical o una cantante con una voz imponente. Simplemente quería un álbum con canciones y conectar con el público a través de la música.

¿Es verdad que uno de los temas de Hasta la raíz lo compusiste para Paulina Rubio?
– ¡Sí! Estaba explorando el ejercicio de componer temas para otros artistas… la verdad que nunca se me ha dado muy bien, porque termino quedándomelos [risas]. Y eso pasó con Nunca es suficiente. Una amiga me comentó que le estaban pidiendo una canción para Paulina Rubio. “¿Te prendés?”, me preguntó. “Claro”, le dije. Fuimos a casa, nos tomamos unos vinos, compusimos ese tema y dijimos: “No, no se lo damos a nadie, es muy nuestro”. Y así fue que terminó en mi álbum.

Mientras escuchaba el nuevo álbum me venía a la mente Gustavo Cerati, sobre todo en la forma de abordar la canción folklórica. ¿Fue su música una influencia para vos?
– Siempre es un referente. Además, yo conecté primero con Cerati y luego con Soda Stereo. Pero en Hasta la raíz mi referencia más inmediata (y muy intimidante) fue Agustín Lara. A través de su música conecté con todo el folklore latinoamericano. Comencé a escuchar a Chavela Vargas, Mercedes Sosa, Violeta Parra –que la escuchaba de pequeña, pero no de grande–, volví a los discos de Caetano Veloso, Joni Mitchell, Nick Drake.

Todo eso sin abandonar el pop.
– Claro, Hasta la raíz es un disco pop pero con influencias folklóricas latinoamericanas. El ejercicio que hice fue juntar lo latino, lo mexicano, con el pop simple y cotidiano.

¿Cómo nace tu conexión con la Argentina?
– Hay un lazo muy fuerte entre la Argentina y México. Muchos grupos de música han tenido una gran influencia en mi país. Pero me tocó hacer la conexión profesional con la Argentina cuando comencé a trabajar en el disco de Agustín Lara, porque en esa oportunidad me contacté con Cachorro López y su equipo, y empecé a colaborar con artistas locales como Vicentico y Kevin Johansen. Antes había viajado varias veces y tuve experiencias bien bonitas. Recorrí Misiones, las Cataratas del Iguazú, luego vine a grabar el video de La fugitiva. Tengo amigos muy queridos como [el ingeniero de sonido] Eduardo Bergallo. La verdad es que cuento con bonitas memorias de este país. Espero volver el año que viene para presentar formalmente mi nuevo álbum.

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Producción Ana Belén Arias
Imagen Gigriders