Antes de la presentación de su álbum Laguna del próximo viernes en Niceto Club, la banda habló sobre los detalles de su nuevo disco, el cambio de sonido y sus futuros planes.

“Silvestre muere en el río”, vaticinaba Justo Fernández Madero en sus canciones folk de 2012. Pero el agua es también germen de vida. Cuatro años más tarde, su banda Silvestre y La Naranja dejó atrás los banjos, las armónicas, las acústicas y los órganos para renacer con un sonido pop melancólico, sintetizadores ochentosos y guitarras eléctricas. Su reciente álbum Laguna funciona, entonces, como la fuente bautismal que los terminó de convertir.

La guitarra de Francisco Nicholson, el bajo de Iñaki Colombo, los teclados de Mateo Mórtola y la batería de Salvador Colombo son la amalgama necesaria para complementar al vocalista en la presentación de su primer LP, el próximo viernes 27 en Niceto Club. Antes del show, en el que también van a tocar Francisca & Los Exploradores y Amalia Amapola, los chicos hablaron con Billboard Argentina sobre su estreno, sus melodías y su futuro.

El nombre del álbum, el arte de tapa y muchos de los títulos de los temas remiten a la naturaleza. ¿Qué es lo que les resulta tan atractivo de ella?

Justo Fernández Madero: En el EP que sacamos en 2012, las referencias a la naturaleza eran explícitas y concretas. Sin embargo, ahora nos alejamos de eso. Los conceptos que aluden a lo natural son conceptuales, metáforas de nuestro lado más íntimo. Precisamente, el término Laguna no alude a un cuerpo de agua, sino a una laguna mental.

Mateo Mórtola: Igualmente, interpretamos la naturaleza como refugio, un espacio de paz y silencio. Las letras introspectivas y la naturaleza es la alegoría para poder expresar todo eso. Es, además, un lugar de inspiración donde nos encontramos con nosotros mismos.

El disco está lleno de alusiones a la vulnerabilidad y a la duda. No obstante, Laguna, el tema que le da nombre al LP, es el track que transmite más confianza.

Salvador Colombo: Sí, nuestros versos giran en torno a la incertidumbre. Nos sentimos perdidos y con mucha ansiedad. A través del álbum, buscamos salir de ese desconcierto para ir hacia algo más optimista.

JFM: Nos entregamos a esa duda, pero al mismo tiempo, la enfrentamos. Por eso, la portada es una persona en el medio del abismo, pero que está encarando esa situación.

MM: Intentamos plasmar todo lo vivido en los últimos años;  hubo muchos cambios de vida, de relaciones, de cotidianidad. Si bien creo que la aceptación de la propia inseguridad se da a lo largo de todo el disco, en Laguna es más evidente. Funciona como una declaración de principios en la que reconocemos nuestra confusión.

Al ser su primer álbum de estudio, nunca antes habían tenido una voz externa y autorizada que los asista. En este caso, ese rol lo ocupó el productor Nicolás Kalwill, que además, trabajó con CocoRosie y Rosario Ortega.

MM: Con Nico tuvimos una dinámica muy copada. Respetaba mucho todas las ideas que teníamos. No quería imponer nada, sino que buscaba la mejor manera de acomodar lo que queríamos decir y de reforzar nuestro mensaje.

SC: Cuando se incorporó a nosotros, la mayoría de las canciones ya estaban en gestación. Por lo general, el productor se involucra desde el proceso de composición. Él fue como un guía, casi como la figura de un padre que encarrila al hijo.

Cambiaron su sonido al mejor estilo Bob Dylan en el Newport Folk Festival de 1965. ¿Por qué tomaron esa decisión?

SC: No lo decidimos. Fue algo totalmente paulatino y natural. La evolución personal de cada uno se vio reflejada en nuestro nuevo sonido. Preferimos ser honestos con nosotros mismos. Asimismo, el vivo de la etapa folk de Silvestre nos dejaba un gusto amargo. Es más fácil que se acoplen los intrumentos acústicos que los eléctricos. Queríamos más impacto y mejor calidad sonora.

En 2014, hicieron una gira por Inglaterra en la que compartieron un festival con bandas como Metronomy, London Grammar y el artista Burt Bacharach. ¿Qué facilidades tienen los grupos emergentes de afuera que no tienen los de acá?

SC: La capacidad de entrar a un festival con solo mandar un mail. Incluso, los organizadores te preguntan cuánto querés cobrar. Una vez, planteamos una cifra que nos parecía exagerada, pero ellos la aceptaron sin ningún inconveniente.

MM: Tienen un sistema diseñado para que te vaya bien. Hay una cultura de festivales que acá no hay. Encontrás muchísimos más eventos musicales, y la gente va a conocer nuevas propuestas, ya sea como programa familiar o entre amigos.

¿Cuáles son sus próximos planes?

JFM: Sin contar el show en Niceto del viernes, vamos a tocar el 9 de junio en Rosario con Chimo y Telescopios, y los dos días siguientes, en Córdoba, con Hipnotica, Anticasper, Telescopios y Cintia Scotch.

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Escuchá Laguna acá: