El nuevo material está compuesto de 16 canciones donde el trap es el protagonista, sin dejar de lado el rap y el reggaetón.

El cantante de rap de origen cubano Yerany presenta su nuevo álbum musical “Juventud Perdida”. “No me gustaría etiquetarlo en un género específico porque tiene un poco de los tres ritmos”, sostiene el intérprete.

El álbum se compone de temas creados por el artista, aunque también hay participación de otros talentos. “La idea era fusionar ideas a partir de vivencias personales, críticas sociales y también poner un poco de amor y desamor, así que con la participación de todos logramos el objetivo”, destacó el cubano. 

“El nombre del álbum Juventud Perdida surge de que todos en algún momento de nuestras vidas nos hemos sentido perdidos. En lo personal, constantemente he tenido que lidiar con eso, con no saber a dónde ir, si estoy haciendo lo correcto y cuál es el siguiente paso que debería dar. Yo creo que todos pasamos por esos momentos y es una forma de decirle a todos que somos seres humanos que perdemos el camino, pero que no por ello dejamos de avanzar”, declaró Yerany

Con este primer disco el artista busca demostrar su esencia musical, a través de lo que siente y piensa, pues cada canción refleja un ritmo y letra que parecen conjugar de la mejor manera entre sí, alcanzando un ritmo exquisito y listo para que la gente disfrute del resultado. 

El disco fue producido por Soni, dueño del estudio Everest Music. Hasta el momento han salido 4 temas: Vibras del p*** febrero, Papel estrujado, Qqdm y Triste sonrío, una de las canciones más importantes del artista, ya que cuenta con cerca de 20,000 transmisiones en Spotify, la plataforma musical más utilizada a nivel

mundial. “Con este primer disco quiero mostrar mi esencia como artista. Que cuando las personas lo escuchen, se deleiten con lo que más me gusta hacer”, expresó. 

“Me siento bien cuando miro atrás y veo que ya no soy el de antes. Poder hacer sentir a mis padres orgullosos con lo que hago es uno de mis mayores logros. Recibir mensajes de personas de diferentes lugares del mundo diciéndome que les gusta mi música, que la disfrutan es gratificante, es ver el fruto de por lo que he estado trabajando”, concluyó el rapero. 

Yerany, desde muy temprana edad, mostró gran interés por la música, a pesar de que la mayor parte de su tiempo estaba ocupada por el fútbol, pues cursó desde los 11 hasta los 16 años de edad, en la Escuela de Iniciación Deportiva Escolar. Sin embargo, su inclinación finalmente fue hacia el arte musical; así que en el año 2012 decidió abandonar su carrera deportiva para culminar el Bachillerato. 

El cubano, creció influenciado por el estilo contestatario de los aldeanos y también de raperos americanos como Lil Wayne. Para 2017, comenzó a tener mayor contacto con el mundo de la música. Fue entonces que colaboró con el rapero cubano, Káiser, lo que implicó frecuentar más los estudios de grabación. Allí tuvo sus primeras experiencias detrás de un micrófono, y comenzó un largo periodo de aprendizaje junto a Soni.