Cuando Nicky Jam fue a Medellín a darle un empujón a su carrera, encontró un fan –y pronto, un amigo cercano– en la estrella en ascenso J Balvin. Ahora, después de transformar el reggaetón en un gigante mundial (y al mismo tiempo conquistar Hollywood y el mundo de la moda, respectivamente), el dúo se alienta mutuamente. “El inglés no es el único idioma con valor”, dice Balvin.

 

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¿Cuál fue el desafío más grande para encontrar el éxito?

J Balvin: Borrar el estereotipo de que los grupos latinos no tienen el peso internacional para conquistar los mercados musicales globales. Y por “internacional” me refiero a gente como la que fue a ver a Nicky en Israel este mes. No eran latinos, eran israelíes. Venimos derribando los muros, en parte gracias a lo que otros latinos hicieron en la música y el cine. Nicky y yo tenemos suerte de vivir en una época clave en la que las redes sociales no mienten, y eso es una bendición. Como latinos, somos muchos, y nuestra geografía es gigante.

Nicky Jam: Me encanta ver la cara de la gente cuando me escuchan hablar inglés y se dan cuenta de cuán lejos llegué.

¿Cómo los ayudaron las redes sociales y el streaming?

NJ: Diría que el streaming fue un factor en el 50 o 60 por ciento de nuestro éxito. Es mi plataforma, es donde la gente encuentra mi música. Es mi formato. Aparecimos en una época en la que las cosas estaban cambiando, y así es como la gente me ve. Gracias a Dios por eso.

JB: Compuse una canción que dice “el mundo es grande, pero lo tengo en mis manos”. Podés tener el poder de tu música en tu celular y alcanzar a millones de personas. Gracias a las redes sociales también te podés mostrar como realmente sos. En el fondo, las máscaras son inútiles. Tenés que ser real, el hecho de que nosotros lo seamos nos convierte en una inspiración.

¿Cuán importante es la elección del lenguaje en sus canciones?

NJ: Muy importante, dependiendo del ángulo en el que estés trabajando. Si estás apuntando al mercado americano, tiene que ser en inglés, a lo mejor con una pizca de español, porque es tu cultura y tu esencia. Lo mismo en español. Si vas a hacer música para el fanático americano de la música latina, es clave que cantes en español. Ser muy bilingüe te puede jugar en contra. No me imagino una canción en español subiendo al Nº 1 del Hot 100. Si pasa, fantástico, pero no creo que pase [La entrevista fue semanas antes de que el remix de Despacito, de Luis Fonsi, Daddy Yankee y Justin Bieber trepe a la cima. Pasaron 20 años desde que una canción en español logró por última vez ese hito: fue el remix de Macarena, de Los Del Río feat. Bayside Boys]

JB: Creo que es posible, pero todavía estamos lejos. Puede que lleve varios años, con nuevas generaciones que emerjan y se den cuenta de que los Estados Unidos no son el único lugar del mundo y que el inglés no es el único lenguaje de valor. Estoy muy enfocado en cantar en español.

NJ: Es más fácil que una canción en inglés esté en el Nº 1 de las listas latinas. Podés hacer una colaboración con un rapero americano y los latinos lo van a escuchar. Pero no puedo imaginarme a un fanático de rap afroamericano sentado en su auto diciendo “¡Me encanta el rap de Nicky Jam!”. Es ser realista.

Ambos trabajan con productores jóvenes de Colombia: Saga WhiteBlack [Nicky Jam] y Sky & Mosty [Balvin]. ¿Creen que limitarse a productores latinos les restringe su alcance?

NJ: El problema no son los productores. Tenemos muy buenos. El problema es que cantamos en español, y ese no es el idioma global. Si cantáramos en inglés, tendríamos varios número uno a nivel global, y nadie diría nada.

¿Les afectó el tema de la deportación de alguna manera?

JB: Hace varios años unos parientes míos fueron deportados porque estaban trabajando ahí ilegalmente. Me duele ver la situación de los latinos acá, ¿pero sabés qué? El día que los latinos dejen de trabajar en este país, la economía se va a ir por el inodoro.

NJ: No tengo ninguna deportación que me afecte, pero sí preocupaciones. Mi suegra está tratando de conseguir una residencia para que pueda estar allá con su hija, mi esposa. Cuento con empleados que son venezolanos y trabajan acá, y están preocupados de ser deportados y entonces no poder cuidar a sus familias. Tengo empleados colombianos que están siempre preocupados por sus visas. Así que sí, da miedo y es preocupante.

José, en 2015 cancelaste tu aparición en el concurso de Miss Universo luego de que el entonces codueño, Donald Trump, hablara mal de los latinos. Como artista, ¿sentís que tenés una responsabilidad política mayor hoy con Trump como presidente?

JB: La cancelación de Miss Universo no estuvo basada en una opinión política, sino en la opinión de un ser humano que cree que los latinos deben ser respetados. Es mi visión como José, un latino que alguna vez trabajó pintando casas en los Estados Unidos. Me ofendió. Pero nunca fue una cosa de “empecemos un movimiento político”. No me interesan en lo más mínimo.

NJ: Como individuos tenemos que actuar independientemente de la política a mano. No siento una responsabilidad mayor para hacer algo más de lo que ya estuve haciendo. Como artista de reggaetón, siempre sentí que la gente está mirándonos con desprecio y esperando que fracasemos. Eso ya es un peso importante, y automáticamente tratamos de actuar con dignidad.

De hecho, ambos han logrado evitar cosificar a la mujer en las letras y en los videos, lo cual es común en el reggaetón.

NJ: Nuestro público es tan amplio que tenemos que hacer videos en los que haya mujeres hermosas y conservadoras que son tratadas con respeto, porque los videos son vistos por chicos y grandes. Otros reggaetoneros que hacen lo que hacen están apuntando a un solo público. No tienen la misma responsabilidad que nosotros.

JB: Además, todos tenemos madres, hermanas, parientes. Parte de lo que hicimos fue cambiar la idea de que el reggaetón es machista y misógino. Al contrario, nuestras mayores fans son mujeres, y nos inspiran.

¿Quiénes son sus héroes musicales?

JB: Culturalmente, ahora, Drake tiene un impacto interesante en un campo típicamente afroamericano siendo un canadiense de herencia mixta. Cambió el concepto de flujo y melodía, y se convirtió en el artista más grande de la historia del streaming.

NJ: Michael Jackson. Cambió la historia y el formato de la música. Sus videos eran películas. Fue el primero en flotar en el escenario y modificó el concepto de la performance musical. Creó algo que todavía es la base de mucho de lo que se hace hoy.

¿Sus carreras alguna vez afectaron su amistad?

NJ: Es importante ver a dos artistas en su pico, sin ego. Somos competidores, no rivales. Simplemente disfrutamos de nuestro éxito mutuo y le mostramos al mundo que es posible hacerlo sin guardar sentimientos negativos. Creo que estamos poniendo un buen ejemplo a los jóvenes. Y es real.

JB: Le doy gracias a la vida de que nos hayamos encontrado cuando ambos estábamos evolucionando. Somos humanos, por supuesto, tenemos nuestros egos. Pero nuestra amistad es del corazón.

NJ: No pasamos mucho tiempo juntos porque ambos estamos haciendo lo nuestro. Pero hablamos siempre que podemos, y Balvin me likea cosas [en Instagram] y yo le likeo cosas. Pero no soy bueno en eso…

JB: [Risas] Casi nunca me likea nada. Es como si su dedo pesara una tonelada.

¿Dónde se ven de acá a cinco años?

NJ: Me veo como un artista en el mismo nivel que cualquier otro del mainstream, como Jennifer Lopez o Shakira, actuando y produciendo películas.

JB: Con una buena disciplina y buena música vamos a estar diez pasos adelante de donde estamos hoy. Y me gustaría tener un rol con Nicky Jam en Rápido y furioso. ¡Es uno de mis sueños! ¿Entendiste, Nicky?