Visitó a Ellen DeGeneres y contó que lloró mucho después de su accidentada presentación en la ceremonia de premios.

La performance de Adele en los Grammy fue una advertencia: al dar un show en vivo en la televisión, las cosas pueden salir torcidas incluso para las mejores voces de la música. En su reciente visita al programa de Ellen DeGeneres, la múltiple ganadora de los Grammy reveló que lloró “bastante todo el día” después de la ceremonia del lunes pasado.

Al interpretar el tema All I Ask, de 25, el set de Adele tuvo un comienzo difícil cuando “los micrófonos del piano cayeron sobre las cuerdas”, según tuiteó la cantante después. Después de eso, la típica y sobresaliente voces de Adele sonó un poco malograda durante el resto de su performance.

“Eso arruinó todo”, admitió Adele con Ellen. “La próxima vez que tenga problemas de sonido, voy a empezar de nuevo. [Les voy a decir] ‘Disculpen, eso no funciona para mí.’ De otra manera, ‘adiós’.”, agregó, entre risas.

“Es justo decir que habría llorando si salía bien. Si hubiera sido una performance brillante, también habría llorado. Siempre lloro”, dijo Adele. “Sentía tanta vergüenza… nunca va a salir algo peor que en los Grammy.”

A pesar de los notorios problemas de sonido, el poder vocal de Adele en vivo está bien documentado, y basándonos en la respuesta inmediata en redes sociales, todos parecieron comprender que su performance en los Grammy fue algo extraño en ella.