La cantante demandó al productor de Amazing Grace, el documental no autorizado con material de archivo de un concierto que dio en 1972.

Aretha Franklin demandó al productor Alan Elliott para que “frene el lanzamiento no autorizado y la promoción comercial” de Amazing Grace, el documental con material de archivo de un concierto de góspel que la cantante dio en 1972 en una iglesia baptista. La demanda alega que Elliott realizó una proyección de la película en un festival de Toronto, a pesar de que el film fuera removido de la grilla oficial. La proyección, según la denuncia, “viola los derechos de nombre y de imagen de la señora Franklin, y representa una invasión a su privacidad”.

Franklin realizó la demanda antes que el documental se programara para el festival Telluride Film. La cantante logró una polémica orden temporal para bloquear la proyección, y en consecuencia, Amazing Grace fue retirada de los festivales de Chicago y de Toronto. 

La nueva demanda también solicita una declaración jurada que pretende obtener “el derecho a tener el control de su nombre y de su imagen” y pide que “el material de archivo de su concierto de góspel de 1972 no sea usado por el Sr. Elliott sin su autorización explícita”. Franklin también busca una orden judicial preliminar y permanente que les impida a “los agentes, empleados y todos los que trabajan con Elliott, lanzar publicidad comercial relacionada a la película”.