Más de 25 mil personas pasaron el fin de semana por San Pedro para estar en el festival que rinde tributo a la música tradicional de Estados Unidos. Botas, camisas y sombreros tejanos a 160 kilómetros de Buenos Aires.

El público se protege del sol con un sombrero tejano y anteojos negros. En el buffet, atendido por socios vitalicios del Club Independencia de San Pedro, se consigue choripán, hamburguesas o vacío al pan. También venden papas fritas, gaseosas, fernet y cerveza de litro, que se sirve entera en un vaso de plástico. Un carro ofrece algodones de azúcar, garrapiñadas y pochoclos; y los puestos de la feria, muñecos de cera, todo tipo de juguetes a pila, camisas vaqueras y más. El vallado que separa el escenario del público es un tronco largo donde la gente en primera fila apoya los codos y contempla a medio centenar de bandas, que desde el viernes hasta el domingo repasan todos los subgéneros derivados de la música tradicional de los Estados Unidos: rockabilly, bluegrass, folk, southern rock, hillbilly…

Fue la duodécima edición del San Pedro Country Music Festival, el evento gratuito que se convirtió en ritual obligado para distintas subculturas. Como los Hell’s Angels argentinos y otros grupos de motoqueros que llegan con sus Harley Davidson, cuelgan sus banderas en los árboles y contemplan el festival desde un costado. Contemplan, sobre todo, el movimiento orquestado de pies que hacen del line dance (o baile en línea), el mayor atractivo junto a las propias bandas. A ellos se suman cientos de familias locales que se instalan con sus reposeras y observan. 

Entre los platos fuertes de esta edición estuvo el cierre dominical de John Mc Inerny con su tributo a Elvis Presley; la aparición de Johnny Tedesco, un exponente de la Nueva Ola argentina y miembro del Club del Clan en los sesenta; y las presentaciones de artistas hermanados con el festival, como Fernando Goin, Gabriel Taborda, Max, Billy La Rocka, Far West y No Bull, entre otros. Mientras que la juventud del country argentino estuvo representada por las Holy Cows, con el violín de Rosario Baeza (Las Taradas) comandando las canciones del disco que estrenaron ese mismo sábado; y también por The Monkeyness, el proyecto folk liderado por Federico Petrozzino. 

Para los sampedrinos, el festival genera un valioso movimiento turístico, porque durante el fin de semana la música country no suena únicamente en el Parque Público: se escucha también en los bares, en las pizzerías, en los campings. A la noche, la movida se traslada al centro de la ciudad, donde algunas bandas completan una jornada doble en los bares. Y en la peatonal principal se puede ver a los grupos de line dance haciendo una demostración para el público que pasea.

“Este es un festival argentino. No estamos generando una réplica de una colonia o un estilo que se conecte con esa movida más allá de lo musical”, explica Gustavo Laurino, el periodista que organiza el evento todos los años. Laurino se despega de la idea de que el San Pedro Country es una imitación bizarra de la cultura norteamericana, tal como sugirió el título de una nota del diario La Nación la semana pasada. “Todos los comentarios que aparecieron en contra de esa nota es de gente que está acá, que sintió que los estaban tratando mal”, agrega.

Algunos entre el público portan banderas confederadas, un símbolo de la cultura norteamericana asociada a la música country y a las ideologías ultraconservadoras. “Nosotros no podemos meternos en esa historia o tratar de jugar una batalla que no es nuestra. Allá hay artistas embanderados con los conservadores o cualquier otra raíz política. Acá nos gusta la música, ver a un tipo tomándose un mate o una Quilmes y escuchando un tema de Hank Williams”, insiste Laurino. Está claro que para él, el espíritu del San Pedro Country Festival no se extiende más allá del plano musical, aunque cada vez son más los que se acercan intrigados por ver la simbiosis entre dos culturas diferentes. Algo es seguro: la simbiosis no sería posible si la calidad musical no estuviera garantizada, y en este sentido, el festival se reafirma con cada edición. 

Line-Up

Viernes 

16:00 Giselle & The Mahogany’s

16:30 Jorge Castillo Trío

16:55 Old Richard

17:20 Cherry Collins

17:45 The Dapper Dan Band

18:15 Tanna Ramponi

18:50 La Rey Band

19:25 Walter Moore

19:55 Buffalo Billys

20:40 Bluebirds

21:30 Rodrigo Haddad & Pure Country Band (Brasil)

Sábado 

11:30 King Bee

11:55 Carlos Carranza

12:25 Orlando Curti & The Groove Seekers

12:50 Gabriel Gratzer & The Big Tequilas

13:15 Bronco Totoras

13:40 Sol Black

14:05 Hickory Wind (Uruguay)

14:35 Chowi

15:05 Holy Cows

15:35 Red Lights Gang (Brasil)

16:05 Billy La Rocka

16:40 Fernando Goin

17:20 Yulie & Vane Ruth

18:10 Pasto Loco

19:20 No Bull Country Music Band

19:55 The Monkeyness

20:35 Max Country Music

21:30 Mack Stevens (USA)

Domingo 

12:00 Far West – Tributo a Creedence

12:25 Joe Moreno

12:50 Los Búfalos Sedientos

13:15 Roxy Indica and the Volunteers

13:40 Melody & Co.

14:05 Lajtavary Family Band

14:35 Gus DB & Angels Band

15:05 Gabriel Taborda All Show

15:35 Lorena Sartori Country Pop

16:05 Rebeca Caldera & the Crazy Riders

16:25 Jesús Terrazas (USA)

16:50 Maverick Country Band

17:25 Sergio Gabriel Martínez Country Band

18:00 Henry Donati & Southbound

18:35 Johnny Tedesco

19:10 Wanted

19:50 John Mc Inerny (Elvis Vive)