Un proyecto en permanente búsqueda que funciona como un catálogo de alter-egos para el compositor Nicolás Szwarc. Compulsivo, prolífico y febril como pocos, presenta un cuarto disco con sello colectivo. El jueves 10 de octubre se presentará en el Teatro Xirgu.

“No te fíes en lo que dice la gente, no les conviene que vos seas diferente”, canta Nicolás Szwarc en “Diferente”, uno de los proto-hits que se destacan naturalmente en Oda al mantra, cuarto disco de El Chacal & Los Alpes Floreados y segundo en menos de un año. Esa simpleza y esa contundencia a la hora de esbozar grandes frases canónicas es parte indivisible de la música de este trovador contemporáneo. Es, también, uno de los rasgos distintivos en ese universo multicolor y autorreferencial que forman las composiciones del antes cantante de The Pelos y Falopa.

“El amor por el arte mata, y yo estoy muerto de amor”, decía el propio Chacal en “Sensibilidad”, el último track de El elogio de la sombra, su anterior trabajo. Esa máxima podría ser la columna vertebral de un concepto que se percibe tan elástico como desprejuiciado. De hecho, la continuidad entre la obra de Szwarc y Oda al mantra está dada por aquello que proyecta su creador antes que por una senda artística determinada. Así, este último disco es lo más parecido a una nueva piel. Con algo de Charly García, Juanse o Andrés Calamaro, pero también con aroma a Connan Mockasin. Apenas una de las tantas manifestaciones de un personaje (el Chacal) que es capaz de eclipsar a la persona (Szwarc) que escribe esas mismas canciones.

Efectivamente, la conjunción de tracks como “La gilada” (con su cadencia soul y su versión libre de la fusión entre rap y r&b, pero también con un final cargado de psicodelia); la expansiva “Veo el mar”; o la excéntrica “Nao me querem” -casi un link a las versiones en portugués presentes en “Latinoamericana”, de Alex Anwandter-, dan cuenta de una potencia expresiva en permanente transformación. “Chamanismo”, el tema que abre el viaje propuesto en Oda al mantra, sirve también como involuntario núcleo conceptual. Las presencias de Jazmín Esquivel, Brian Taylor o Guille Salort, entre otros varios invitados, confirman esa especie de imán permanente que destilan las composiciones de Szwarc. ¿Acaso hay algo más parecido a un hechizo que una canción con impronta universal?

El jueves 10 de octubre se presentará en el Teatro Xirgu. Entradas por Plateanet.