Siamés se consagró como banda ganadora. Las palabras de Zeta Bosio y Bobby Flores, que integraron el jurado junto con Jowi Campobassi.

Anoche, el concurso Ballantine’s True Sounds llegó a su fin, con la consagración de Siamés como banda ganadora. El whiskey escocés más vendido de Europa y el segundo a nivel mundial se puso como objetivo encontrar un conjunto que, según el brand manager Juan Manuel Gómez, “cultive los valores que representa la marca, como la autenticidad. Buscamos grupos independientes, con estilo propio, que defiendan una idea, que no hagan covers”. El premio es la grabación de un single, la filmación de un videoclip y la posibilidad de acceder por un año a la sala de ensayo Ballantine’s.

En esta segunda edición, se logró convocar a 270 bandas. El primer filtro lo hizo la agencia que organiza el concurso, que elige a 15 prefinalistas. De esas, un jurado integrado por Zeta Bosio, Bobby Flores y Jowi Campobassi seleccionaron tres para que compitieran en la final. Además de Siamés, Ragazza y Gretta fueron los otros que lograron llegar a esta instancia. “Todos los finalistas son bandas power que no están en etapas primerizas. Yo, como jurado, hago énfasis en lo que la música me haga sentir, algo más intuitivo. La energía que logran transmitir”, dijo Bosio. “Esta es una linda oportunidad porque hay justicia en la difusión de música, entonces hay gente muy valiosa que no llega al gusto popular. Quedan abortadas”, sostiene Flores.

Respecto a la banda ganadora, Flores destacó: “Lo que más me gustó de Siamés es el fervor que tiene por la rítmica. Puede ponerle onda a la vida cotidiana. Eso es lo más importante que puede tener una banda: ser un fragmento de soundtrack personal”, dijo Flores. Y agrega: “Por haber estado 40 años en el negocio, tenemos el oído entrenado para saber qué puede llegar a pegar. Pasa mucho en la radio que pasás algún disco que no te gusta tanto, pero sabés que va a tener buena repercusión. Thelonious Monk dijo que ‘si a la gente no le gusta lo que estás tocando, lo tenés que tocar hasta que guste’. Ese es el secreto. Saber dónde está la fisura de originalidad que quizás el grupo no se da cuenta”.