Nate Mendel siempre sintió que su zona de confort era ser parte de una banda, en el clásico personaje que está al costado del escenario, con el bajo. “Siempre pensé que eso encajaba con mi personalidad. Pero por otra parte, habitualmente intento poner en cada canción más esfuerzo del que requiere, así que dije ‘¿por qué no uso toda esa energía y veo si la puedo canalizar en componer una canción completa?’”

Así fue que nació Lieutenant, el proyecto solista en el que acaba de embarcarse, y que ya tiene su primer disco: If I Kill This Thing We’re All Going to Eat for a Week. Mientras estaba de gira con los Foo, aprendió a tocar escalas en los teclados dentro de habitaciones de hotel, y con la práctica llegaron las primeras ideas que fue grabando. “Tengo una gran cantidad de canciones, así que después de un tiempo, elegí aquellas que eran las más prometedoras, y concentré toda mi atención en terminarlas”.

Mendel quería hacer música desde el lugar de la toma de decisiones, y se encontró con un nuevo mundo. Tuvo que convertirse en un mejor guitarrista para esta nueva etapa, y se deleitó en su incipiente rol. “Lo estoy disfrutando, no solo estoy escribiendo canciones, en una banda hay mucho más para hacer. Cualquier idea extraña o tonta que se me ocurra, la puedo convertir en algo que sea parte de Lieutenant. Puedo hacer lo que quiera y lo que me gusta”.

Una de las mayores dificultades con las que tendrá que lidiar Mendel es, sin duda, el calendario: los Foo Fighters editaron Sonic Highways a finales del año pasado, y actualmente están en una ventana antes de ingresar en la parte europea del tour. “Esta fue la única oportunidad para hacerlo y salir a tocar. La grabación tomó más tiempo del que tenía planeado”.