El legendario Christopher Lee, devenido músico aficionado al heavy metal en la última década, falleció a los 93 años.

Aunque la noticia se dio a conocer hoy, Christopher Lee murió el domingo pasado en un hospital de Londres después de sufrir problemas respiratorios. Fue un icono de las artes dramáticas a lo largo de cinco décadas. Muchas de sus películas fueron de notable influencia en el mundo de la música, particularmente en el heavy metal. Primero se destacó como intérprete de figuras arquetípicas del cine de terror (nombre que por confesión propia odiaba, a favor de llamarlo “de fantasía”), como Drácula, la Momia e incluso Frankenstein en las producciones de Hammer. Tony Iommi, de Black Sabbath, le confesó en una entrevista que le realizó al actor para una revista británica, que todas estas películas fueron fundamentales para el desarrollo del sonido del grupo que armó.

Lee pronto se cansó de ser solo un actor de monstruos. Tras un exitoso paso como invitado de Saturday Night Live, comenzó a abrir su carrera a distintos roles. Uno de ellos fue el de Lord Summerisle en la versión original de 1973 de El Culto Siniestro (The Wicker Man en inglés). Esta interpretación nuevamente influiría en el mundo del heavy metal, si bien casi 27 años después en carácter de película de culto. Bruce Dickinson de Iron Maiden se basaría en el libro original y en la película para el primer single, The Wicker Man, del álbum Brave New World (2000), que marcaría su regreso a las filas de la banda británica. 

Poco a poco el actor mismo se fue volcando al mundo de la música. Entre 1986 y 1998 grabó varias piezas operáticas y modernas, compiladas todas en el álbum Devils, Rogues & Other Villains. “Recuerdo que un crítico escribió ‘Aquí tenemos a otro actor que cree que puede cantar’. La siguiente línea tenía solamente dos palabras: ‘Sí ¡Puede!’, se rió el actor.

Su debut en el heavy metal propiamente dicho llegó de forma impensada. Joey DeMaio, bajista de Manowar, estaba trabajando con los italianos de Rhapsody Of Fire en su disco de 2004, Symphony Of Enchanted Lands II: The Dark Secret. “Lo que recuerdo de esas sesiones fue que todo el mundo estaba cantando y me habían dejado de lado. Así que les dije que quería probar hacerlo. Te imaginarás la reacción. […] Pero lo hice, en una canción titulada The Magic Of The Wizard’s Dream, y creo que puedo decir tranquilamente que demostré que podía hacerlo”, admitió en la conversación con Iommi.

Para 2010, Lee tenía un concepto y su propio álbum de heavy metal. Charlemagne: By The Sword And The Cross fue aclamado por la crítica especializada, que le presentó el premio de “Espíritu del Metal”, consagrándose a su vez como el intérprete más longevo del género.

Su segundo LP sobre el rey de los francos, del cual él mismo afirma ser descendiente, salió tres años después. Charlemagne: The Omens Of Death nuevamente causó furor, esta vez con un sonido más cercano al heavy clásico que al sinfónico. Este ligero paso fue cortesía de los arreglos que hizo el actual guitarrista de Judas Priest, Richie Faulkner, quien, en conversación con Billboard Argentina, describió la experiencia: “Es infinita la cantidad de cosas que podés aprender de él”.

Sir Christopher Lee quedará en la historia seguramente por sus dotes actorales más que por las musicales. Y es razonable que así sea. Igualmente, podemos afirmar que el mundo del heavy metal hoy lo llora como uno de los suyos.