Un estudio realizado por la empresa barcelonesa BMAT concluyó que, en el 2018,que los boliches y las sales musicales aumenta el ‘long tail’ de la industria.

A lo largo de la última década, el mundo de la música se ha beneficiado del auge de tecnologías de monitorización de canciones en la radio, en la televisión, y también en las discotecas. Estas tecnologías automatizan el reporte de cuales canciones son las más populares en los espacios públicos.

Un estudio realizado por la empresa barcelonesa BMAT, líder en soluciones de monitorización de música, concluyó que, en el 2018, un 63% de la música utilizada en discotecas de España no llegó a sonar en las radios. Lo que significa que las discotecas apuestan por una mayor variedad en su repertorio, lo que da visibilidad a un mayor número de artistas y sellos y, en consecuencia, aumenta el long tail -la cola larga- de la industria.

Mientras en las discotecas el 25% de las canciones que suenan son únicas, es decir, que 1 de cada 4 canciones que escuchás no ha sonado antes en ningún otro boliche ese año, en las radios ese porcentaje es mucho menor y sólo un 7% de las canciones emitidas en radios son diferentes entre sí.

Es por eso, que el auge de nuevos géneros de música alternativos encuentra lugar en las discotecas y/o salas musicales en el punto de mira.

La música emitida en las radios comerciales y la reproducida en locales bailables dista cada vez más. Lo que implica que las muestras extraídas de las radios no son representativas de lo que suena en discotecas. El estudio realizado por BMAT en marzo de 2018 de muestra la importancia de emplear sistemas de monitorización en discotecas: