En su paso por la Argentina, la británica habló con Billboard sobre la importancia de trabajar en confianza y sobre cómo eso repercute en la canción. Además, confesó: "No puedo bailar".

Fue un gran año para Dua Lipa. En 2016, con gemas pop como Hotter Than Hell y Blow Your Mind (Mwah) tuvo un gran impacto en Europa, y más tarde en los Estados Unidos. Pero en 2017, el impulso que logró su primer álbum −homónimo− la catapultó a muchos otros rincones del mundo… y hasta abrió los shows de Brunos Mars en muchas de las fechas de su 24K Magic Tour y los de Coldplay en Argentina. “Son artistas que realmente admiro. Veo sus shows, y veo sus técnicas, cómo le hablan al público, cómo van de tema en tema… aprendo mucho. Cada show es tan diferente…”, dijo en referencia a Chris Martin y Bruno Mars.

Respecto a sus propios shows, en septiembre le dijo a Billboard: “Es lindo cuando vienen a verte a tus shows no solo por un single. Me gusta cuando vienen por todo el álbum, por toda la experiencia”. Cuando visitó el país en noviembre pasado −además de los conciertos con Coldplay, dio uno propio en Vorterix−, hablamos con ella: “En tus propios shows, hay cierta familiaridad con el público; hay una interacción que no tendrías en un estadio. Los recitales que abrís para otros, son un reto porque tenés que subirle el ánimo al público y ganarte su atención cuando no te conocen. Estás saliendo a mostrarles qué canciones tenés, y tenés que dejar tu marca”.

Esas huellas no se dan solo en la música. Dua Lipa dejó marcada su postura frente al feminisimo. Su apoyo al empoderamiento de la mujer es vox populi. Incluso, con el video de New Rules –su primera canción en el top 40 del Hot 100−, exhibió esa faceta con un grupo de mujeres que se cuidaban entre ellas. “Hay muchas chicas dominando la escena, y eso es genial. Es como si todo lo que pasó en los 90, con la aparición de tantas artistas pop, esté pasando de nuevo”, dijo.

New Rules logró escalar hasta el puesto N°15, y actualmente se encuentra en el N°17. “El impacto de las redes sociales, a veces, puede influir en los charts, pero creo que la buena música es la que termina en la cima. Las buenas canciones salen a la luz”.

Hace unos meses le confesó a Billboard: “No quiero ser olvidada”. Ahora, reveló a qué aspira: “Cada vez que cumplís un objetivo, querés llegar al próximo. Me gustaría ver a mis propios shows crecer y algún día ser headliner, llenar estadios… Eso sería loco, lo tiro al aire a ver qué pasa. Tenés que trabajar mucho para llegar a donde querés estar”. De hecho, es muy inquieta: recientemente, lanzó en las plataformas de streaming un EP en vivo y acústico, que incluye, entre otra interpretación de New Rules, sus versiones de Golden Sumblers de The Beatles, Tears Dry On Their Own de Amy Winehouse, I’d Rather Go Blind de Etta James.

También, contó un pequeño secreto: “No puedo bailar. Si lo intento, solo me tropezaré en el escenario”. Por eso, para ella “la música es lo más importante”. Dijo: “Hacer los videos es una extensión de tu personalidad, de tu música, porque cuenta otra parte de la historia. Las redes sociales, por su parte, son importantes, pero no las siento parte del trabajo… viene naturalmente, y las generaciones más chicas son aún mejores en las redes. Crecer con las redes sociales fue una gran ventaja, y realmente lo disfruto; no siento que sea una tarea. Me gusta contarles a mis fans lo que estoy haciendo, o a mis amigos y familia, porque uso la misma cuenta”.

¿Cómo elegís con quién trabajar?

−Especialmente para este álbum, que trabajé con tanta gente, dependió en cada caso. Hay gente con quien de entrada te sentís cómoda, y sentís que podés abrirte con ellos. Estás entrando a un cuarto con un desconocido, y hablando de tu vida personal. Si ellos son más abiertos conmigo, me da menos miedo abrirme con ellos. Pero si siento que una persona me está ocultando algo y solo quiere saber cosas, no me voy a abrir. La única forma de sacar una buena canción es si me siento en confianza. Si uso canciones que no escribí, tienen que ser canciones con las que me siento relacionada, que trasmita lo que he vivido… que aunque no las haya escrito yo, que me hagan desear haberlas escrito.