El álbum es un viaje interior de 11 canciones: dos de ellas superan los 10 minutos de duración.

Draco Rosa lanzó un disco que nace de la iniciativa de ayudar a la gente a sanar y meditar. Sound Healing 1:11 es un álbum creado durante la pandemia en frecuencias benéficas para el cuerpo con sonidos naturales de aves, ríos y mares.

El artista planeaba hacer un álbum convencional con músicos y la experiencia completa, pero la pandemia lo obligó a trabajar solo. Así, se volcó a utilizar instrumentos que había comprado para meditar y hacer yoga en su finca. A su vez, la finca se volvió una fuente de inspiración en sonidos como los cantos de pájaros, el correr de un río, las cascadas.

Por Santiago Torres

¿Cuán bien te hizo este disco?

Hasta ahora es una caminata linda. Tanto el proceso, los últimos once años, donde descubrí estas frecuencias, a través de amistades. Antes de la pandemia había un plan de grabar un disco y se canceló todo. Había hecho unas inversiones para la comunidad de la finca, donde yo vivo, para aprender un poco más, me encontré con estos juguetes, estos instrumentos exóticos y me dejé llevar. Se dieron colaboraciones increíbles. Me parece que me tocó esto en mi vida y para mi catálogo de música este es de los proyectos más especiales porque es una contribución al bienestar.

Si uno lo compara con Monte Sagrado, es muy diferente. El álbum tiene un sonido muy inmersivo, especialmente “El Río de la Vida”, ¿no?

Sí! Nos dejamos llevar con el flow y el momento. Esa pieza quedó bien linda. La hicimos con la Orquesta Filarmónica de Praga. Se dieron las cosas al natural, sin mucho misterio. Uno trata de hacer mil cosas y algunas no se dan y otras sí.

Tracks de 11 minutos, hiciste todo lo que las discográficas no quieren de sus artistas

Bueno, tengo el privilegio de contar con un grupo de gente bien interesante en Sony Latin. Siento que se trabaja con el artista, con explorar y encontrar algo. Creo que el compañero más grande de los artistas es el riesgo y estás haciendo arte para esto. Obviamente ha cambiado y ha crecido el mundo más corporativo, pero en algunas disqueras existen personajes que sienten y entienden mucho la música. Trataron de buscar gente que la entiende. Por ahora estoy en un sitio donde creen en la música y es interesante que lo menciones porque cuando lo presenté por primera vez dije “sí, el sencillo dura esto” y me dio una satisfacción enorme. La música es para sentirla y es un crimen acortar, este disco de meditación y once minutos de “Selva” vienen muy bien al cuerpo. Si te dejas llevar, porque no es fácil, no todo el mundo puede. Uno se encuentra con el miedo, el caos, hasta que encuentras serenidad, pero para llegar hay que hacer el ejercicio.

Me quedé tan tranquilo escuchando…

Qué lindo, siento que es para eso. En tu casa quizá te distraes, te llaman y pones pausa. Es como ir a un retiro, si dejas todo de lado y prestas atención al interior, tienes ese romance contigo mismo. Es difícil, pero cuando entras al vacío te llevas una sonrisa, claridad y fuerza.

Te diste el lujo de hacer un álbum así luego de haber pasado por todo, como decimos en Argentina, “el sueño del pibe” es tocar con orquesta…

Mira, el sueño mío ahora son las metas de la vida. Tuve la suerte de tocar con La Familia Sagrada de Phantom Box y me encanta, pero esto ha sido muy personal e íntimo. Usamos instrumentos asiáticos, africanos y cositas que fuimos coleccionando en el estudio, algunas más viejas, otras no.

Hablás mucho de la vida y la muerte, ¿cómo estás con Dios y con la muerte?

Estoy bien, creo que ser inclusivo en todo. Colaborar más, intercambio de comida, de frutales, tratar de representar inspiración, colaboración. Estoy enfocado en la hermandad y lo que significa eso, el peso que tiene. Estamos en un momento “hacia arriba”, es importante ser inclusivos. No lo vamos a encontrar en los gobiernos, pero sí en nuestros hermanos. El sistema está roto y ya nobleza no hay. Hay que regresar a ser los seres humanos que entienden lo que es vivir.

Hay un rumor de tu figura que es que te has curado a vos mismo con la meditación, ¿cuánto hay de verdad y cuánto de mentira en ese mito?

No es un mito, porque al final del día yo he hecho un poco de todo. Llegué a arruinar mis finanzas casi por completo. El sistema es arcaico, desastroso, he tratado de enfocarme en lo mejor posible y sigo aprendiendo, pero sigo en pañales. Así que intento tener una vida balanceada. Seguimos respirando toxinas con las máscaras y la respuesta está en la naturaleza. La respuesta es la intuición, cuando te sientas a comer algo sabes qué necesitas pedir y qué no por la intuición. Uno tiene que tener confianza, amor propio y respeto, un delirio de amor personal. Es difícil saber dónde está la verdad, así que hay que buscarla en el interior, abrir el portal y te va a dar una sonrisa. A mí me cuesta, hago esfuerzos, me apunto a retiros, pero estamos todos en la misma, intentando buscar un poco de serenidad. Vengo siguiendo a Sadhguru, quien ofrece cómo ser el ingeniero del interior, inner engineering. Me dijo de colaborar algún día y un día me envió el mantra. Le hice música encima y se dio.

¿Qué pensás de las nuevas oportunidades tecnológicas para la música?

Creo que es un momento lindo. Podés ingresar en el blockchain, NFT y demás. Para la música y para otras industrias. Hay tanto pasando tan rápido que es fascinante. Para los artistas es una joyita poder tener control de su música y saber que al final del día la gente también puede participar. Le veo un gran futuro, me parece genial. Es un momento bien bonito para el que está por atacar la música.

Pareciera que el álbum tiene un destino audiovisual

Seguro tome algunas piezas del catálogo y hacerles unas modificaciones de frecuencias para que puedan contribuir a ese enfoque. Algunos temas representan un lado oscuro que me aburre un poco, no puedo mantener la autenticidad con algunas de las composiciones, a veces recordar es sufrir. Así que prefiero dejarlo en el olvido y estar presente en el momento. Voy a hacer una investigación para llevar las piezas en esa línea. El mejoramiento de mi salud es lo importante al final del día, es un proceso de por vida. Si me funciona algo, quiero compartirlo. Este Soundhealing es una pequeña ventana a esa posibilidad.

Argentina se ha inspirado en el modelo puertorriqueño: por sonido y colaboración, ¿creés que ese es un gran aporte de Puerto Rico?

No lo sé, no he analizado mucho. Está en las negociaciones, a veces los juntes no son juntes reales, solo digitalmente.

¿Sentís el respeto de las nuevas generaciones?

No sé, pero uno no tiene que buscar el respeto de nadie. Uno tiene que respetarse a uno mismo. El respeto está muy distorsionado, al final del día, el trabajo es coleccionar, juntar las piezas, como Van Gogh. Su vida fue una necesidad de recrear sus piezas. Dejó ese legado lindo. Algunos quieren hacer cosas lindas y romper, otros quieren fama. No creo que el respeto sea importante, en el mainstream se habla mucho de eso. Yo pienso que es lindo que la gente se reúna para no sé, comer una pizza, hacer un meme, que cada cual sea feliz.