El presidente de los Estados Unidos reaccionó frente al discurso de la cantante en la Marcha de las Mujeres en Washington.

El sábado pasado, al mismo tiempo que se realizaba la asunción de Donald Trump como presidente, se realizó la Marcha de las Mujeres en Washington, como una manera de protestar contra el presidente electo. Miley Cryus y Halsey asistieron a la convocatoria, mientras que otras figuras de Hollywood dieron pequeños discursos: el cineasta Michael Moore, las actrices Scarlett Johansson, America Ferrera, Julianne Moore y las cantantes Cher y Katy Perry y por supuesto, Madonna, ferviente opositora de Trump. “Sí, he pensado mucho en explotar la Casa Blanca, pero sé que eso no cambiaría las cosas”, dijo Madonna, artista de tapa de Billboard Argentina de este mes.

Por su parte, Trump no se quedó callado. “Es desagradable −dijo durante una entrevista para la señal de noticias Fox−. Es vergonzoso para nuestro país“.

Un extracto de la entrevista a Madonna que salió publicada en Billboard:

¿Cómo te sentiste con el resultado de las elecciones?

– Sentí como si alguien se hubiera muerto. Fue como una combinación de traición y la sensación de un corazón roto, como cuando alguien que amás mucho te deja, y también una muerte. Me siento así cada mañana; me levanto y digo: “Ah, esperá. Donald Trump sigue siendo presidente”, y no fue una pesadilla que tuve. Se siente como que las mujeres nos traicionaron. El porcentaje de mujeres que votaron a Trump fue increíblemente alto.

¿Por qué te parece que pasó eso?

– Las mujeres odian a las mujeres. Creo que es eso. La naturaleza de las mujeres es no apoyar a otras mujeres. Es muy triste. Los hombres se protegen entre ellos, y las mujeres protegen a sus hombres y niños. Las mujeres se vuelven introspectivas, los hombres son más extrovertidos. Mucho tiene que ver con la envidia y alguna especie de incapacidad tribal de aceptar que una de ellas podría liderar la nación. Otras personas ni siquiera se ocuparon de votar porque no les gustaba ningún candidato, o porque pensaron que Trump no tenía una oportunidad. Sacaron las manos del volante y el auto chocó.

¿Te sorprendió?

– Por supuesto. Estaba devastada, sorprendida, en shock. No vengo durmiendo bien desde que fue elegido. Estamos en el horno.

¿Conocés a alguien que lo haya votado?

– Sí, y me he metido en discusiones fuertes con ellos.

¿Qué dijeron?

Que preferían tener a un empresario exitoso gobernando que a una mujer mentirosa. Absurdo. Pero la gente no tiene fe en los gobiernos como los conocemos. Vivimos en un país que está manejado por banqueros. En cierta medida, tiene sentido que Donald Trump sea el presidente. Porque el dinero es lo que gobierna. No la inteligencia, la experiencia, la moral, la habilidad de tomar decisiones sabias, de pensar en el futuro de la raza humana.

¿Cuál creés que sea la respuesta de los artistas?

– Vi muchas protestas en Manhattan, pero en el fondo las protestas tienen que generar algo. Algo tiene que manifestarse.

¿Te considerás un agente para el cambio?

– Bueno, por supuesto que sabés la respuesta a eso. Estoy tratando de ver mi respuesta a Trump. Me encanta la idea de ver mujeres marchando sobre Washington DC el día después de la asunción. Quiero arruinarle su desfile. Nací para pelear por el desamparado y contra la discriminación.

Como neoyorquina, ¿conociste al presidente electo?

– No lo llamaría un amigo ni nada, pero sí lo conocí. Hice una sesión de fotos hace años en Mar-a-Lago, de Trump, en Palm Beach, para una campaña de Versace. Es muy amigable, carismático en ese modo agrandado, macho alfa. Su falta de corrección política me pareció divertida. Por supuesto, no pensé que iba a ser candidato para presidente 20 años después. Hay gente así en el mundo, y no tengo problema con eso. Solamente no pueden ser jefes de estado. No puedo ponerlo a él y a Barack Obama en la misma oración, el mismo cuarto, el mismo trabajo.