A los 19 años, con su hit “Leña para el carbón” derribó barreras geográficas, culturales y generacionales, llegando al top 5 del Billboard Argentina Hot 100.

Como buen hijo de DJ, Alex se crió entre compilados y remixes que lo llevaron a interesarse en cómo enlazar ritmos diversos en una sola canción y por qué no, hacer de los temas olvidados, una excusa de baile.

A los once años, comenzó incursionando en la música gracias al trabajo de su papá. Y, ocho años más tarde, pordujo su primer remix en una búsqueda personal de querer transmitirle a los demás lo que a él le había despertado aquella melodía. El tema “Leña para el carbón” ya lleva 11 semanas en el Billboard Argentina Hot 100 y actualmente se ubica en el puesto N°8. Semanas atrás, entró en el top 5 del chart, ubicándose en cuarto lugar (su mejor posición alcanzada).

De Villa Luzuriga, La Matanza, el joven artista tiene una fórmula del éxito que transmite a modo de consejo: “Tienen que hacer canciones prolijas y buscarle la vuelta. Tienen que hacerla movida para que a la gente le guste. Los DJs quieren crecer pero no es fácil; tenés que buscar algo que le guste a la gente. Si no les gusta, no es fácil”.

Respecto a su presente, jamás imaginó la repercusión que tendría su remix. “No lo podía creer. Fue de la nada. Yo estaba tomando mate”. A pesar de su corta, ya tiene muy en claro que es lo que busca transmitir a través de la música: “Hay que tener humildad, de esa forma las canciones y sus letras van a ser sinceras. Y ahí es cuando logras conectar con la gente. Tenés que hacer una canción y sentirla”.

¿Cómo sucedió todo esto que estás viviendo?

− Todo empezó porque no tenía temas para hacer una canción y empecé a buscar y vi que otro Dj también había hecho un remix, entonces, yo también quise hacer mi versión. Me descargué el acapella que estaba en la descripción de la canción. Empecé a trabajar y ahí salió ese tema.

¿Por qué creés que una canción reversionada tuvo tanto impacto?

− Cuando escuchás el tema original, no tiene ese ritmo que a la gente le gusta. Escuchás mi canción y te dan ganas de bailar, de escucharlo, te motiva. Yo me imagino cuando estoy en el baile y quiero hacer eso. Quiero hacer que la gente lo sienta.

¿Con qué artistas te gustaría colaborar en el futuro?

− Bad Bunny me gusta. Tiene letras muy emotivas, realmente sinceras. Lo sentís cuando lo escuchás y eso pega. De Argentina, me gusta mucho Ecko. Se motiva cuando escribe, se nota que es verdadero. Después está Papichamp que es más cumbia, más reggaeton. Y Paulo Londra, obvio.

¿Qué es lo que se viene ahora después de ese hit?

− Ahora estoy un poco frenado porque no estoy teniendo tiempo para buscar temas. Estoy tratando de encontrar alguna canción con la que sienta lo mismo que sentí con ‘Leña para el carbón’. Lo que me pasó con esa no la sentí con ninguna otra, por ahora.