El músico pasa la cuarentena en Miami, trabajando y avanzando sus pasos en la música desde su home studio.

“Color Esperanza 2020” llegó al mundo el pasado 18 de mayo. La canción volvió a vincular al Diego Torres con los coautores Coti Sorokin y Cachorro López. La versión comandada por Sony y Global Citizen destinará sus ganancias a la Organización Panamericana de la Salud

De la versión, participaron, Rubén Blades, Camila, Camilo, Pedro Capó, Coti, Dilsinho, El Cigala, Farruko, Fonseca, Kany García, Leonel García, Gente de Zona, Leslie Grace, Nicky Jam, Lali, Ara Malikian, Dani Martín, Mau y Ricky, Prince Royce, Rauw Alejandro, Reik, Río Roma, Carlos Rivera, Ivete Sangalo, Thalía, Angela Torres, Diego Torres, Manuel Turizo, Jorge Villamizar & Carlos Vives. Sobre la canción, el artista expresó: “Tenemos que correr la división a un lado y debatir para ir hacia un mismo lugar. De alguna forma es lo que buscamos con “Color Esperanza 2020”.

“Esta pandemia hizo que me reencuentre con mis primeras canciones, de las novias que se fueron, de la juventud, de los amores”. 

¿Dónde pasás la cuarentena? Te globalizaste…

Mis bases siempre son Miami y Buenos Aires. Y como estoy haciendo un programa en Colombia, venía yendo semana a semana, con conciertos, muy agitado. De golpe, todo se apagó y quedé acá. Por suerte estoy tranquilo y en familia así que puedo avanzar con cosas, tengo el estudio, estoy bien. Puedo trabajar y avanzar con cosas, el proyecto “Color Esperanza 2020” y nuevas canciones que estoy haciendo. Estoy mezclando un disco sinfónico que grabé en Colombia en diciembre, en la Arena de Bogotá con la Filarmónica de Bogota junto al maestro Julio Reyes. Un musicazo colombiano con quien hice el disco anterior.

¿Cómo fue la experiencia del concierto?

Cuando surgió fue como “Wow esperé todo esto toda la vida”, los arreglos de cuerdas del maestro Julio, yo escuchaba y lloraba… Por un lado pudimos ver canciones propias mías, canciones como “La Cigarra”, que tuvo su versión especial junto Adriana Lucía, cantante colombiana y divina persona. Una canción junto al colombiano Gusi, gran amigo con quien estoy escribiendo e hicimos una canción muy linda ahora. Canciones que tienen que ver con la navidad con arreglos de jazz estilo Crooner, algo muy lindo. Hicimos una versión de “Volver”, porque en Colombia aman el tango y a Gardel. Y cuando surgió fui a Sony y dije: “esto lo tenemos que grabar”.

¿Hay un nexo más fuerte entre Argentina y la región? ¿Es así o simplemente se visibiliza más?

Creo que hace rato estamos conectados, a lo mejor la tecnología nos ayuda a estar inmediatamente al instante. Después están las relaciones con otros artistas, trabajar con artistas que le interesan a uno. Pero hay experiencia, siempre quise, desde mi lado, estar conectados, absorber otras culturas. Cuando llegué a España, lo que estaba pasando con el flamenco me parecía muy atractivo y su fusión con el jazz y lo latino… una riqueza musical tremenda. Terminamos haciendo amistad con ellos, con Rosario Flores, Manuel Carrasco, Pablo López. Está bueno que los artistas nos conectemos y en la región también, me encanta que eso suceda.

Con respecto al furor de la canción en español, esperabas que sea tan relevante en países como Estados Unidos, países nórdicos…

Creo que sí, siempre lo latino resulta atractivo para el resto del mundo. Si no es por un beat, es por una canción con un mensaje, por un baile. El asunto es cómo llegás y creo que la música latinoamericana está siempre en transformación. Aparecen ritmos nuevos, fusiones nuevas, artistas que se unen con otros. La música siempre tiene que ser un lugar de unión, de puente, no de prejuicio. Después cada uno elige qué le gusta y qué no, pero está bueno que artista de diferentes raíz o género puedan generar algo juntos. La experiencia del programa en Colombia me lo demostró también. En el concurso veías la diversidad cultural: uno iba con una salsa, otro un ballenato, otro urbano, pop, lírico, ranchera norteña, cumbia. Me encontré con una fusión de tres artistas que hicieron una versión de “Tratar de estar mejor” en salsa, en música norteña y en cumbia colombiana. Fue hermoso encontrar mi canción en otras voces, en otros géneros.

Es medio “Solo le pido a Dios”, canciones que exceden al artista…

Sí! Las canciones toman vida propia, es más, toman una nueva identidad en otro género. “Color Esperanza 2020” es un proyecto de ayuda a la OPS, pero a nivel musical fue todo un desafío. Entré al estudio y lo agarré a Sadam, mi socio músico cubano y productor con el que vengo haciendo mil cosas. Él entendió y armó un arreglo maravilloso de la canción que arranca con un violinista. Después aparecemos nosotros, Coti, Farruko y llega al coro de Blades. Después se va a la bossanova, a Brasil, salsa, aparece mi sobrina Ángela (Torres)… Después se va al folclore colombiano con Carlos Vives, Fonseca y su acordeón, y se va a un lugar más moderno para que Nicky Jam pueda hacer su juego. Siguen Rauw Alejandro, Camilo, Kany García, Pedro Capó, no me quiero olvidar de nadie… El desafío era hacer una plataforma donde todas estas voces tan diferentes se sientan a gusto y mostrar cómo una canción puede ser de muchas maneras. Ese era el desafío de esta canción.

¿Esa canción tiene vida propia y cada tanto te da alegrías no?

Con Juan Pablo II en un encuentro por la paz con la juventud en España fue increíble. La gente ha hecho de la canción algo especial y fue la que dio el puntapié inicial ahora, al sacarla a los balcones en España, en Latinoamérica, en tantos países en diferentes situaciones. Pensamos “La canción está ahí, hay que hacer algo con ella”. También estaba pendiente, reconectar con Coti, con Cachorro, y arreglar un poco esa matriz y disfrutar juntos de lo que habíamos generado. Que Coti disfrute de estar en esta nueva versión de su canción y disfrutar lo que hemos provocado juntos.

Verlos a los dos ahí fue re lindo…

Totalmente, como decís. Había que darle el valor a Coti y Coti a mí, reencontrarnos. También con Cachorro, volver a transitar juntos. Por eso estoy agradecido y contento de que ellos sean la parte principal de acompañarme en este proyecto que busca recaudar derechos autorales y digitales, todos estamos apuntando a un mismo lugar: la Organización Panamericana de la Salud, donde el continente lucha contra el Covid19. Todo esto se armó en un mes y medio de pandemia, con ganas de provocar cosas buenas, sanas.

Me nombrabas a Farruko, se dice que vas a hacer algo con él

Sí, en verdad con Farruko nos escribimos. Él se ha criado con canciones mías y siempre me ha tirado super buena onda. Tiene muchas ganas de que hagamos algo juntos y a mí me resulta un desafío súper atractivo. Nos mandamos mensajes, charlamos. Cuando surgió esto quería que sea parte y mostrar ese mensaje como lo que hicimos con Wisin y Lali cuando hacíamos Talento Fox. Queríamos hacer una versión de iguales, que nos permita estar a los tres haciendo nuestra performance. La música es música no? Entonces están buenos esos mensajes. 

Me hizo pensar en “Calma”, con Pedro Capó y Farruko… sos medio pionero de este sonido

Está bueno que lo digas, antes era muy difícil. Cuando fuimos a presentar “Tratar de estar mejor” con Cachorro, nos miraron diciendo “Esta canción no tiene coro”. Tiene otra estructura, un rap en inglés y es un reggae. Y terminó siendo un pelotazo. Y decíamos “Qué bien estuvimos con esta canción”. Creo que la música te permite, tiene cierto elástico. Ese fue el mensaje con “Color Esperanza”, pensamos que podría ser de diferentes maneras, sin encerrarnos en un lugar. Ser abiertos, todos tenemos la libertad de elegir a nuestro gusto qué queremos.

Más familiares que arrancaron a hacer música, ¿no?

Pedro, el más grande, es guitarrista. Está en mi banda de allá, está en Coronados de Gloria, el proyecto de Gloria Carrá. También lo ayuda a su hermano Benja, que compone, escribe, súper inquieto. Lógicamente, está Ángela que viene haciendo un camino increíble. Después otro sobrino, Juan, hijo de mi hermana Mariana, es tremendo pianista, pero está estudiando así groso. Sol también, estudia Ciencias de la Educación, pero canta, toca el piano, le gusta, escribe. Laura, que estudia letras, la hermana de Pedro, también escribe. Todos tenemos esta cuestión.

Yo recuerdo que estabas re fuerte en música, en cine, en tele… tuviste que dejar un poco, pero hoy es más 360°

Está bueno esto que marcás. Está bueno que haya apertura, artistas integrales. Como en comedia musical, son integrales. Ángela es súper integral, Natalie Pérez, Benja Amadeo, son artistas que pueden actuar, hacer música, cantar. La diferencia es llevar una carrera musical adelante. El actor se encolumna detrás de una producción, te mandan un guión y entrás en un equipo de trabajo. El músico tiene que llevar más su carrera adelante, general los pasos que va dando y el equipo lo va mirando como “sí, vamos para allá”. Es más ejecutivo, toma más decisiones. El actor está más limitado, su personaje está estipulado. Me encanta ser parte de las dos. Cada uno lleva su camino como puede y se va desarrollando en ambas áreas. Para mí no fue fácil, no podés dedicarle tanto tiempo a todo. Con el tiempo fui acomodando eso y gracias a Dios vivo por ambas cosas.

¿Qué cambio proponés para el mundo después de esto?

Creo que veníamos en un ritmo tan vertiginoso en el mundo anterior, trabajando, las cuentas, etc. A veces se piensa que los artistas somos medio marcianos, pero también pagamos la luz, el agua, colaboramos, estamos en familia, ayudamos. Creo que veníamos con muchas cosas alrededor que no eran importantes y muchas cosas que teníamos cerca, pero no le dábamos el valor necesario. Ojalá podamos hacer ese análisis. Ojalá podamos reencontrarnos con nosotros mismos y saber a dónde queremos ir, cuán solidarios podemos ser, qué responsables podemos ser en estos tiempos. Nos deja expuestos en el estado, en lo privado, en los medios… Si nos vamos a seguir peleando entre nosotros, es el camino incorrecto. Esta pandemia atraviesa a todos, cada país con su situación. Creo que tenemos que correr la división a un lado y debatir para ir hacia un mismo lugar. De alguna forma es lo que buscamos con “Color Esperanza 2020”.

No distraernos más en esa pelea que nos desgasta y divide familias. Pensemos diferente y pensemos cómo construir juntos; mis colegas y yo trataremos de aportar con una canción.