A una semana del lanzamiento de su nuevo álbum, el artista canadiense fue fotografiado para la tapa de la edición de marzo de Billboard Estados Unidos

Por Katie Bain, Billboard

En un día nublado de mediados de febrero, tres automóviles se estacionaron frente a una mansión en Los Ángeles: un Yukon Denali, seguido por un Tesla Modelo X y un Range Rover negro.

Dos guardaespaldas de aspecto serio se bajaron del primero y del último vehículo. Bieber emergió desde el Tesla; su esposa, Hailey Baldwien Bieber, descendió desde el asiento del pasajero. Los guardaespaldas los cubrieron desde una distancia respetuosa mientras que la pareja era sometida a un test rápido de Covid-19 previo a la sesión de fotos del cantante.

Bieber está pronto a lanzar su sexto álbum de estudio, Justice, el cual será presentado el próximo 19 de marzo – y su segunda presentación en 13 meses -. Changes, centrado en el R&B llegó el día de San Valentín del año 2020, justo al momento en el que el mundo estaba sufriendo uno de sus mayores cambios. Los dos álbumes más recientes de Bieber se han presentado en los dos años más tumultuosos de la memoria americana. Sin embargo, para Bieber – cuya vida ha sido suficientemente tumultuosa a lo largo de los años -, fue una pausa necesaria. “Es la primera vez que he logrado esta consistencia y previsibilidad”, dijo a través de Google Hangouts el día anterior, “Realmente, desde siempre”, hace una pausa, “Es muy agradable”.

En estos días, Bieber deja de trabajar a las 6 p.m, así puede pasar tiempo durante las tardes con su esposa en el sillón. “El lenguaje de amor de Hailey es como estar relajado viendo una película”, afirma. Va a la cama a una hora razonable. Se levanta alrededor de las ocho de la mañana y chequea con su mánager qué ha pasado con Justin Bieber la estrella, mientras que Justin Bieber la persona ha estado desconectado.

Utiliza un iPad para comunicarse porque no cuenta con teléfono, algo que no es tan normal pero que le da el poder de que no todo el mundo pueda contactarse con él. “Definitivamente aprendí a tener límites, y siento que no le debo nada a nadie”, comenta. “Eso me ha ayudado a poder decir que no y ser firme en la decisión. Sé que mi corazón quiere ayudar a las personas, pero no puedo hacer todo. A veces quiero hacerlo, pero no es viable”.