El virtuoso violinista alemán comparte su visión respecto a cómo se democratizó la posibilidad de hacer música. “Si tenés grandes instintos músicales, entonces podes hacerlo”. El 20 de noviembre estará en el Luna Park.

La idea de que la música clásica es el último refugio de los snobs es un cliché afortunadamente enterrado hace bastante tiempo. Ciertamente, uno de los más firmes proponentes de esa tesis es David Garrett, el alemán acreedor del récord Guinness al violinista más rápido entre 2008 y 2011. “Estos días son maravillosos, la gente no está encasillando la música”, le dijo a Billboard Argentina.

Nacido con el nombre David Bongartz, el solista sigue el camino de André Rieu y otros virtuosos que hicieron el crossover entre el mundo clásico y la cultura pop; él también lleva la obra de compositores como Piotr Tchaikovsky y Antonio Vivaldi a las masas. A su vez, busca armar su propio nicho en la mezcla de influencias: apunta a la gente que disfruta de Coldplay, Guns N’ Roses y otros grupos más contemporáneos. “Tiendo a tocar la música de gente que disfruto escuchar en su versión original y trato de darles mi propia impronta”, sostiene. 

Estás por venir otra vez a la Argentina, esta vez al Luna Park, un venue más grande. ¿Qué te acordás de la última vez y qué esperás para esta vuelta?

La última vez tocamos un show clásico, así que estoy súper entusiasmado de venir con mi papá. Va a ser divertido. Solo escuché cosas geniales, ya lo busqué on-line. Tenemos un nuevo programa, que va a incluir material de mi disco anterior, Explosive, y cosas del nuevo disco, Rock Revolution. Va a ser una noche genial, todos aquellos que disfruten de la música van a pasarla muy bien. Vamos a tocar muchos géneros distintos. Voy a llevar mi violín eléctrico y vamos a tocar un poco de Tchaikovsky y algunas de mis propias composiciones. Vamos a hacer soundtracks de películas y grandes hitos del rock. Va a ser un show para toda la familia

Ahora todos están escuchando todo tipo de música. Vos combinas lo clásico con el pop y el rock. ¿Te considerás pionero de este tipo de blend musical?

Estos días son maravillosos, la gente no está encasillando la música. Tiene un gusto más amplio. Para mí, existe la buena música y la mala. La buena música puede salir de cualquier género, y lo mismo pasa con la mala. Así que yo tiendo a tocar música de gente que disfruto escuchar en sus versiones originales y trato de darles mi propia impronta, buscando pasar un buen momento haciendo música en el escenario, con la esperanza de entusiasmar al público.

Los chicos ahora pueden hacer música de manera más fácil usando herramientas como Ableton Live y Garage Band. ¿Te parece bueno o algo peligroso?

Los tiempos cambian y no necesariamente necesitás ser habilidoso con tal de hacer buena música. Eso es medio anticuado. Si tenés buenos instintos musicales y podés producir música; no es necesario tocár bien un instrumento, pero si sos un buen productor y estás rodeado de grandes músicos, podés hacerlo. Por supuesto, para mí, siendo un instrumentista, me divierte tocar mi instrumento, pero no voy a ser tan soberbio de decir que alguien que no toca un instrumento no es músico. La música viene del corazón y del cerebro, en una mezcla buena de ambos, y no se trata necesariamente de tocar bien un instrumento.

Hablando de tus habilidades, tu juventud, la gente llegó a relacionarte con el Diablo. ¿No te asusta cuando te ves al espejo?

No, ¡para nada! [Risas] Es la misma cara que vengo viendo hace treinta y seis años. Así que, ¡no asusta en lo más minimo!

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Entradas por Ticektportal