El frontman de Whitesnake se prepara para su nueva visita a la Argentina el 4 de octubre en el estadio Hípico Argentino, y nos comenta sobre su flamante disco ‘Flesh and Blood’.

Suena el teléfono y del otro lado, atiende una voz grave, con un acento británico meloso y seductor. Es David Coverdale, legendaria voz del rock, pilar fundamental de Whitesnake y coescritor de algunos hits clásicos como “Burn” y “Mistreated”, de la otra época esencial de Deep Purple. Me pregunta si lo escucho bien, ante la afirmativa “fuerte y claro” se escucha la primera de sus risotadas y con un “excelente” arrancamos la entrevista.

El propósito principal de la charla es conversar sobre la placa más reciente de la Serpiente Blanca: Flesh & Blood, el decimosegundo álbum de material original del grupo, si no tenemos en cuenta la inyección de nostalgia y adrenalina que fue The Purple Album.

“La recepción del último disco ha sido absolutamente espectacular”, confirma David. “Estamos en un gran momento, hicimos un gran álbum con mis compañeros y colegas. Tengo la fortuna de contar con un equipo de excelentes músicos, profesionales, tanto a nivel individual como a nivel colectivo”. Whitesnake nunca se caracterizó por tener una troupe estable, pero siempre gozó de músicos reconocidos como Steve Vai y Doug Aldrich en guitarra, Brian Tichy e Ian Paice en batería, por nombrar algunos. Coverdale siempre estuvo al frente y al centro, la figura y el jefe.

¿Por qué Flesh & Blood?

– Te voy a ser honesto, Whitesnake se sostiene en composiciones sobre lo real. No escribo sobre lo que no me pasó. La emoción es lo que hace que todos podamos identificarnos. Uno puede ver arte, leer poesía, pero la música y el feel del rock, es algo que puede hacernos enloquecer. En Whitesnake, tenemos canciones de amor, de blues, de corazones rotos y de sexo. Todas cosas que cualquiera que viene a un show le pasaron. “Flesh and blood” es sobre un hombre que desea a una mujer, que arde con deseo. En contraposición, tenemos canciones como “Heart of Stone” en la que un hombre desea venganza ante una mujer que no fue tan agradable con él.

Esa noción de “lo real” es lo que le da humor y profundidad a una banda que cuenta con títulos de álbumes como Ready an’ Willing o Slide it In. En ese sentido, admite que su esposa Cindy, es para él una parte importante de la ecuación a la hora de escribir, y al mismo tiempo un anclaje fundamental. 

Al punto tal que esta vez, lo acompañará durante la gira que lo traerá a la Argentina nuevamente. “Siempre que vengo a la Argentina me escapo un rato y paseo por Recoleta y veo un show de tango. Es una expresión cultural hermosa y espectacular, así que esta vez decidí que me tiene que acompañar a verlo.”

Claramente la gira lo trae en un plan de celebrar y disfrutar. Y hay motivo. A la alegría de Flesh & Blood se suman algunos aniversarios, como los treinta años de Slip Of The Tongue (1989), los treinta y cinco de Slide It In (1984) y los cuarenta de Lovehunter (1979). 

En total, Coverdale suma cuarenta y siete años de carrera. “Pensar que todo arrancó con Deep Purple, mandando un cassette y una foto vestido de Boy Scout. Les pedí que me la devuelvan, era de mi madre. [Risas]. Pasaron muchas cosas luego, pero como dije en la ceremonia del Rock & Roll Hall of Fame – recalca – nadie de nosotros estaría ahí si no fuera por [el guitarrista] Ritchie Blackmore.

Ya que mencionas lo del Hall Of Fame, ingresaste ahí como miembro de Purple, ¿tenés expectativas de que pase con Whitesnake?

– Tengo entendido que eso va a pasar. Igual, no me ando preocupando por eso. Lo mismo me pasa con la idea de hacer otro álbum con Jimmy Page [sucesor del proyecto que sacó un disco en 1993]. Si pasa, pasa. Estoy viviendo un gran presente y no voy a andar generándome expectativas.

Las entradas para su show del 4 de octubre en el estadio Hípico Argentino se pueden adquirir en TuEntrada.com.