El venezolano editó su primer álbum a tres años del lanzamiento de su canción más exitosa. Además, habla sobre como fue colaborar con Chris Martin, y como escribe canciones.

En 2016, Danny Ocean lanzó el éxito que lo empujó a la fama. “Me rehúso” cambió la vida del artista venezolano de la noche a la mañana. Sin embargo, tomó el éxito con calma y  editó su primer álbum en marzo del 2019. Actualmente vive en Miami y estuvo de visita por nuestro país para terminar algunos proyectos musicales, escribir, y visitar algunos amigos de la infancia que hoy viven en la Argentina. El músico, productor y diseñador gráfico comenta que le gusta mucho la música actual de Bad Bunny y se cómo fue participar de una canción con Chris Martin de Coldplay

¿De dónde viene “Dime tú”?

Es una canción hecha para Venezuela. La hicimos con Fernando Osorio, un compositor venezolano, hace tres años. En el 2017, en medio de protestas y manifestaciones en Venezuela, Fernando me dijo: “Oye, vamos a hacer una canción para Venezuela”. Le respondí que no quería caer mucho en el tema, ni hacer una canción de ánimo. Entonces le propuse enfocarnos en todo lo contrario: el fiestón que se armaría después, cuando anuncien que esto pasó. Recuerdo que en ese momento me topé con la famosa foto del final de la Segunda Guerra Mundial, donde el marinero y la enfermera se dan un beso y dije: “Creo que lo primero que haría sería ir a la chica que me gusta y le daría un beso”. Es una canción para Venezuela, pero está escrita como si fuera a una mujer. 

¿Buscaste alejarte del dembow o el reggaeton?

Sí, quise hacer algo diferente y sentía esa onda bolerita y bachatica. Me gustó y la verdad, no fue algo pensado. Surgió en el momento y en el estudio pensamos que era una buena canción para salir y hacer algo diferente a 54+1

¿Cómo empezás a trabajar tus canciones?

Escribo mucho para mí. Si bien he estado en muchas sesiones con gente increíble, tengo una parte en la que escribo solo para mí, no escribo pensando si te va a gustar a ti, solo lo que me está pasando a mi. También depende de cómo me sienta en el momento, qué es lo que estoy viviendo y experimentando. Puede ser algo tonto, como estar en el metro y ver una niña darle un beso a un perro, o como me contaba Fernando, que escribió “La negra tiene tumbao” de Celia Cruz luego de tropezar con un poste negro en la calle. Esto es lo más lindo, sacar de una experiencia personal un universo entero.

Después del éxito de “Me rehúso”, ¿cómo hiciste para esperar a sacar algo nuevo? 

Pasó bastante tiempo, pero “Me rehúso” me cambió la vida de la noche a la mañana, había mucha información que digerir. Preferí tomarlo con calma porque, al final, a mí lo que me gusta es brindar una experiencia, dar un mensaje y no un producto y ya. Eso lleva tiempo, y yo me lo tomé. Aproveché la situación, disfruté lo que estaba pasando y comencé a ensamblar lo que yo quería. Así se armó 54+1, poco a poco, sabiendo que esas son las canciones que considero que van acorde a esta experiencia.

¿Dónde entra el marketing frente a tu sentido artístico?

Creo que todo está en la forma de hacer las cosas. Yo estudié diseño gráfico y trabajé en una agencia publicitaria en Caracas, entiendo muy bien el marketing y me parece algo muy hermoso. Pero sí, entender que eres un artista y no eres una pancarta. Por eso he tomado mi ritmo, siempre creí que el algoritmo puede ir para dos lados, o puedes ir muy rápido a la velocidad como todo, o tomarte tu tiempo y cuando sueltas algo, es una bomba. Nosotros decidimos sacar un tema todos los días y, a nivel gráfico, cada canción tenía su propia portada. Cada portada formaba la imagen del álbum, basada en íconos. Lo quise mantener súper minimalista y sin mostrar mucho mi cara, quería que la gente disfrutara de la música.

¿Cómo fue la experiencia de hacer ‘Voodoo’ con Coldplay?

Estaba en LA por unas sesiones. Un día, mi AR en Atlantic me llamó para que vaya al estudio de los productores Stargate. Cuando llego, me dicen que ellos habían producido ‘Diamonds’ de Rihanna y ‘Black And Yellow’ de Wiz Khalifa. Los conocí y me dijeron les encantaba “Me rehúso” y yo les comenté que era ultrafanático de Coldplay. Me mostraron una canción, lo que tenían de ‘Voodoo’, y me dejaron 20 minutos solo para que piense algo. No podía creer dónde estaba. Al volver, les dije que prendan el micrófono para ver qué salía. Comencé a lanzar melodías y terminamos bailando en el estudio. Me fui y nunca pregunté más por el tema, no quise insistir. Lo que había pasado ya era mágico. Al año, me escribieron diciendo que iba a salir bajo un EP de Global Citizen, una fundación de la que Chris es embajador. La canción iba a estar en el EP que estaban sacando y me preguntaron si quería hacerlo. Les dije que sí y así salió la canción. No los conocí personalmente, pero hoy en día se pueden conectar muchas cosas estando en diferentes lugares.