“En diciembre iba a sacar un disco que finalmente se atrasó, pero después fuimos generando una forma de trabajo muy dinámica desde casa que me permite poder generar un montón de temas, así que estamos sacando mucha música”, señaló la artista.

Aunque nació en el 2000 y tiene solamente 19 años, Dakillah aparenta tener un aplomo de mayor edad sobre sus hombros. Con una infancia que alternaba la vida en Nordelta con las tardes en las plazas con amigos, bullying en los colegios por simplemente no cuadrar, Morena Jabulij se hizo sola a puro talento desde su participación en El Quinto Escalón, hasta fines de mayo pasado que presentó “Millón”, su último lanzamiento.

¿Cómo es tu cuarentena?

Sé que la cuarentena no fue buena para un montón de gente que no pudo trabajar, en mi caso no hacer shows y otras cosas, pero a mí me sirvió para desintoxicarme de personas, energías y situaciones, estoy piola. Solamente salgo para comprar y ahora que se puede voy a empezar a ir al estudio porque hay un permiso para eso. Si bien mi estudio lo tengo en mi edificio que es en el mismo que vive mi productor, yo también trabajaba con otros productores que no pude ver más por todo lo que pasó, la idea es poder retomar ese vínculo.

¿Tuviste algún pensamiento raro durante este tiempo?

Pensé que se acababa el mundo, empecemos por ahí. Los primeros tres días de la cuarentena me agarró un ataque de ansiedad, de pánico, con pensamientos negativos. “Ya está, se va a terminar el mundo, no la puedo ver a mi mamá que está en Brasil, me voy a morir sin verla”, fueron unos días duros. Después me tranquilicé un poco y tuve un golpe de energía que me hizo ver todo de otra manera, me sentía como que toda mi vida había sido en cuarentena.

¿Cuál es el show tuyo que más recordás?

El del Lollapalooza, fue una locura. Fue también la primera vez que toqué con banda, me gusta también hacerlo con pista pero como siempre toqué de esa manera fue algo muy distinto hacerlo con una banda al lado, el acompañamiento en el escenario se siente diferente, las canciones tienen otra fuerza. Ahora voy a volver a tocar con un DJ que le va a meter un poco más a las pistas, hay que probar todo.

¿Te ves haciendo rock?

Un par de veces con amigos rockeros, nos hemos juntado acá y tirado freestyle, me puse a improvisar y me gustó, dije: “Tal vez puede ser”. Sentí que me salió bastante bien, aunque no es muy mi onda, como poder se puede y, de hecho, una de las canciones que voy a sacar dentro de poco, tiene un parte rock, por lo que a la larga no le digo que no a nada.

¿Qué es la moda para vos?

Eso que recontra pega, eso que hace que alguien sea fresco, que pega en el momento dependiendo el momento y situación de cada lugar. En el trap, lo que es la moda y vestimenta es quizás muy L.A., muy New York, muy ghetto, de allá, depende mucho de las circunstancias. Pero la moda es eso que se pega, que todos quieren, pero siempre fresco, porque cuando hacen moda algo que era viejo como pasó con los pantalones grandes que se usaban antes, siempre es con un detalle que los haga frescos.

¿Te ves con alguna línea de ropa tuya?

Re, me re veo. No debería contarlo, pero en un tiempo voy a sacar una línea de semillas y con eso una de picadores, que quiero que salgan con una línea de buzos, jogging, gorras y medias, así que estamos ahí planificando todo. El tema de las semillas empezó con una gente de España, allá está mejor visto, acá en Buenos Aires la gente está abriendo más la cabeza a eso, se hizo la Expo Canabbis en La Rural que fue un paso enorme.

¿Cómo te llevás con los haters al ser alguien tan expuesta?

“No me interesa. La gente dice cualquiera, que soy mala, que soy buena, que soy blanco, negro, gris, jamás estuvo sentada en mi mesa ni me escuchó hablar, así que los haters no me interesan, que sigan hablando como les pinte. Creo que en mi último pie de foto puse algo como “si andás hablando mal de mi vida es porque la tuya es bullshit”, no hay mucho más que eso.

¿Sufriste bullying alguna vez?

Cuando era chica, toda mi infancia me hicieron bullying en los colegios. Pienso principalmente que porque me obligaban a ir a colegios privados donde la gente tenía un estilo de vida y a mi me gustaban más los públicos donde me entendía más con esa onda. Mi estilo de vida siempre estuvo a la mitad, vivíamos en Nordelta pero no estábamos en un barrio de chetos ni estábamos llenos de guita, pero la gente se escandalizaba si me iba a la plaza a juntarme con mis amigos, me trataban muy mal. Me quedó solamente una gran amiga del colegio que fue la que me bancó cuando nadie lo hacía.

¿Alguna vez sentiste que se te había ido Dakillah por sobre Morena?

No, no creo. Mayormente son casi lo mismo, quizás nada más por algunas cositas que nunca lograrían que una se adueñe de la otra.