Ante más de 25 mil personas, el Cosquín Rock puso adelante a los próceres del rock nacional y remató la faena con La Beriso, la banda más convocante de la actualidad.

La última jornada del Cosquín Rock comenzó con una tormenta fulminante que dejó una secuela: el barro. Los que saben dicen que no hay CR sin lluvia y esta vez no fue la excepción. Ni la otra, ni la otra: siempre está ahí. En el escenario principal, Carl Palmer -de Emerson Lake & Palmer-, uno de los invitados internacionales, comenzó la tarde ante un público discreto. Cerca del stand de Coca Cola for me, unas seguidoras de José Palazzo, il capabianca organizador del festival, se desesperan por verlo. Gritan, preguntan, la sienten de verdad: su gestión es reconocida por el público. “Somos sus fanáticas porque es un capo”, asoman tres coscoínas subidas a un vallado. Palazzo es –aquí- un rockstar más.

En medio de la lluvia, Palo Pandolfo cerró su show con “Estaré”, que levanta a un muerto. “Empezamos con lluvia y terminamos con sol: la noche es fisurante”, analiza. Mientras tanto, en el show de La que faltaba (Micky Rodríguez) se ven las primeras banderas de la tarde. Hacen más de un tema de Los Piojos y el público les responde. En los camarines, los Banda de Turistas comparten charlas con colegas y la prensa especializada. Este año lanzarán nuevo álbum que ya los encuentra en etapa de pre-producción y del cúal se conocen los adelantos El buen candidato y La cosa negra.