En la segunda jornada del Cosquín Rock, el cierre de Los Fabulosos Cadillacs fue la atracción principal de la noche, Skay coqueteó con Los Redondos y las bandas más jóvenes movieron el amperímetro.

El seco viento coscoíno levanta un poco de polvareda, pero el segundo día del #CR17 se yergue sobre una premisa de suerte: esta tarde también tendrá sol. Ante una incipiente multitud, De la gran piñata sacude con todo el escenario principal. “Gracias, de todo corazón: nos vemos en el pogo, ¿eh?”, asoman los de Berazategui. Entre el público, la bajista Pat Pietrafesa pispea el show de Bandalos Chinos en el escenario Quilmes Garage. “Había que hacerlo hace mucho tiempo y salió ahora, está buenísimo el público de Córdoba”, comenta Julián Larquier, voz y sintetizadores de los raperos JVLIAN -ganadores de la primera edición del Ballantines True Sounds-, quienes más tarde harán de las suyas.

“Acá todos la ponen, se reproducen, son padres y abuelos”, bromea Toti Iglesias de Jóvenes Pordioseros entre canción y canción. Pegado inició la catarata de hits. Asoman los acordes de Paint it black, de The Rolling Stones y los presentes sonríen. Entre los camarines, Zeta Bosio se desliza contento: este será el primer Cosquín de su vida. ¿Su contraseña? Shoot the radio, su nueva banda junto con Fernando Montemurro, ex Los Sueños de Anderson. En el Espacio Alternativo, no cabía un alfiler: Los Pericos, que siguen recorriendo sus 30 años de carrera, hicieron team-up junto con Juanse y Ciro.

Mientras tanto, en el Escenario Principal, los cordobeses de Los Caligaris hicieron sentir su localía. “Foto, foto, foto, foto”, incentivan al público. Se amuchan. Clic, a Facebook. Detrás de una mueca de felicidad, el cineasta chileno Guillermo Adrianzen Barbagelata, realizador del documental Cachai Cosquín (sobre la cocina de CR), guarda algo debajo del brazo: Oktubre: Lo que quedó en el tintero, el nuevo libro de Rocambole. Por ahí, Sol Pereyra no para de celebrar: “Fue muy lindo, lo vivimos con mucha adrenalina”. Los Cafres suma volutas de humo y también festeja: “Mires para donde mires, qué lindo paisaje”. El público empatiza con Dreadlocks. El sol raya el celeste cielo mientras Guillermo Bonetto busca complicidad: “Cosquín, ¿cómo suenan esos cafres, eh?

 

Yendo al @cosquinrock con nuestros hermanos @telescopioscba Escenario #QuilmesGarage weeeeeeee!!!

Una publicación compartida de Valdes (House/Pop) (@valdesmusica) el

Insólito y más que insólito: un hombre completamente desnudo se frota contra el piso recordando el espíritu de Woodstock. Franco de Francisca y Los Exploradores revolea un micrófono. El Geiser se tensa pero todo sale bien. “El recital más rockero de esta banda pop”, sigue. Otras perlas en la misma sintonía: Rayos Laser, Callate Mark, Delta Venus, Telescopios, Valdés, los ascendentes Indios y el cierre del escenario Quilmes Garage a cargo de Barco. Durante su segunda presentación, Juanse and the Band (quien también se presentará hoy), tuvo la visita de Ciro, en un cruce con más feeling que el del primer día. Tocaron “Ruta 66”, en medio de una saludable revalorización del ex líder de Los Ratones Paranoicos. En la televisión, Bebe Contempomi entrevista a Toti Iglesias y charlan sobre su nuevo disco, que está al salir. En el Escenario Principal, La Vela Puerca subraya su idilio con el público. “Los queremos mucho”. Copando el Escenario Reggae, Todos tus muertos, con la ausencia de Pablo Molina (no llegó el avión: pasa, pasa), dieron un show divertido, punk y de protesta. El premio máximo: Gente que no.