Los hermanos superaron sus problemas, se reconciliaron y llegaron al Nº1 del Hot 100 por primera vez.

Dos horas antes de subir al escenario del “March Madness Music Series” en Minneapolis, los Jonas Brothers se reunieron en la habitación de hotel de Nick para pasar un rato entre hermanos antes del show y sí, también para peinarse. Es principios de abril, y mientras Kevin espera su turno, saca su teléfono. “Mirá esto”, dice, saltando desde el sillón para mostrar una imagen de Google Maps. Un usuario de Twitter subió la fila de personas que esperan para entrar al show, son casi seis cuadras. “¿No es una locura?”

Los fans comenzaron a hacer cola a la madrugada, acampando con remeras de la gira de los Jonas Brothers del año 2008 y cantando sus canciones favoritas como “Year 3000”. Esta devoción ha estado vigente desde que el trío de hermanos debutó en el año 2006. La fidelidad de estos fans, ahora adultos, ayudó a “Sucker”, el primer sencillo del grupo en casi seis años, a que debute en el No. 1 de la lista de Billboard Hot 100 en marzo. Es una hazaña que los hermanos nunca lograron en su auge a finales de la década del 2000, a pesar de haber llenado todos los estadios alrededor del mundo y haber superado dos veces el Billboard 200.

También es un distintivo, para una banda de estrellas pop maduras que nunca envejeció, debido a una ruptura abrupta en el año 2013 a causa de un agotamiento general y a los conflictos por la gestión del grupo.

“Son el tipo de banda que es más grande de lo que todos pensaban, y tienen más fans de lo que nadie se imaginaba”, dice Monte Lipman, fundador y director general de Republic Records, el sello actual del grupo.

El concierto de esta noche en el Armory con capacidad para 8,400 personas es el más grande que los hermanos – Kevin, 31; Joe, 29; y Nick, 26 – han hecho desde que anunciaron su vuelta en las redes sociales. Con sólo dos canciones nuevas para tocar – “Cool” y el increíble éxito de “Sucker”, que debutó en el No. 27 del Hot 100 a principios de abril – la lista de 19 canciones de los hermanos, muestra que están más que felices de presumir que tienen un buen recuerdo de su pasado. Pero cuando Kevin pregunta, “¿Cuántos de ustedes no han estado antes en un concierto de los Jonas Brothers? Los fans del grupo, que estuvieron siempre, siguen gritando como adolescentes, pero ahora se les unen otros más jóvenes.

“Son el tipo de banda que es más grande de lo que todos pensaban, y tienen más fans de lo que nadie se imaginaba”, dice Monte Lipman, fundador y director general de Republic Records, el sello actual del grupo.

Que haya tantos recién devotos a los Jonas Brothers no debería ser una sorpresa. Durante el receso de la banda, Nick lanzó una carrera solista que amplificó su encanto personal con canciones pop-R&B como “Jealous” del año 2014. (“When Did Nick Jonas Get Hot”) fue un titular muy popular de ese año. Joe formó el grupo de pop-rock DNCE, cuyo funky “Cake by the Ocean” era ineludible a principios del año 2016 y, al igual que “Jealous”, alcanzó el top 10 en el Hot 100. Kevin, mientras tanto, se alejó de la música para comenzar una compañía de desarrollo de bienes raíces y enfocarse en su familia, su esposa Danielle y sus hijas Alena, ahora de 5 años, y Valentina, de 2 años.

La marca Jonas se ha beneficiado enormemente de sus vidas amorosas: además de Danielle, que fue coprotagonista con Kevin en el reality show “Married to Jonas”, que se emitió en E! en los años 2012 y 2013, está el matrimonio de Nick con la actriz de Quantico, Priyanka Chopra, y la relación tan entrañable de Joe con su prometida y estrella de Game of Thrones, Sophie Turner. La noche anterior al show de Minneapolis, después de una sorpresa en un bar cerca de Penn State, las “J Sisters” -como Danielle, Chopra y Turner se llaman a sí mismas- sirvieron bebidas y body shots para la multitud, prendiendo fuego las redes sociales en el transcurso. “Explotaron ese lugar”, dice Kevin.

Sin embargo, a pesar de toda la fama que los Jonas Brothers han depositado individualmente, su regreso es una victoria notable para las bandas de chicos: Fuera del K-pop, ningún grupo reciente ha desencadenado niveles pandemonicos como los de One Direction. (Los Backstreet Boys están lanzando música nueva, pero su público principal está compuesto por millenials nostálgicos con sueldos suficientes para comprar entradas y meet-and-greets).

Los Jonas Brothers están haciendo pura música pop en un momento en que el rap domina y las mayores estrellas del pop –Billie Eilish, Ariana Grande– están haciendo música intensamente personal influenciada por el hip-hop y lo alternativo. Aunque han intercambiado la inocencia y pureza por pelos en el pecho, lo que más llama la atención de los hermanos es lo poco que han cambiado: son unos panes de Dios, avocados a la familia, pulcros y con experiencia comercial, que sólo quieren pasarla un buen rato. Y, aparentemente, hay un público insaciable que no recibe lo suficiente de eso.

Aun así, han recorrido un largo camino. En el año 2013, Joe recuerda, “todos queríamos hacer algo por nuestra cuenta y sólo tratábamos de forzar lo que estábamos haciendo. Estábamos haciendo lo que queríamos, sin el corazón.” Sus desacuerdos afectaron a algo más que a su música: “La forma en la que nos comunicábamos entre nosotros ya no era saludable”.

Sentados en la habitación del hotel, parecen estar mucho mejor posicionados y relajados. Después de ver un tráiler de la próxima película de Seth Rogen y Charlize Theron, Long Shot, sale en la televisión, Kevin dice, “Esa es como la trama de esa película de Hugh Grant y Julia Roberts — Notting Hill?” Nick le dice: “No, eso es Love Actually”. (Más tarde, deciden que ambos tienen razón). Cuando Joe camina con una campera de color naranja, Nick le pasa la mano por la espalda, y Joe bromea: “¿Dije que podías tocarme?”.

En palabras de los Jonas, esta facilidad no llegó… fácil. Es el resultado de muchas horas de conversaciones que requirieron después de años de reprimir sus sentimientos. Llegar a un momento donde pudieran lanzar un nuevo álbum — su quinto, Happiness Begins, llegará el 7 de junio — no fue simplemente cuestión de alinear los cronogramas. Tuvieron que cambiar su relación como hermanos y como músicos.

Sin embargo, su historia sería un episodio de tercera clase de Behind the Music: No hubo adicciones a las drogas, no hubo aventuras con las esposas de otro, no hubo estadías de Comer, Rezar, Amar alrededor del mundo. Para Republic, era simplemente una cuestión de prender una máquina en inactividad. “Como ejecutivo discográfico, esto es lo que uno sueña: un artista totalmente funcional, que tiene una historia, tiene éxitos actuales contemporáneos y está en la onda”, dice la vicepresidenta ejecutiva de Republic, A&R Wendy Goldstein. “Sabía que, si lo hacíamos bien, este iba a ser el fruto que va a seguir dando: una gira mundial, muchos más álbumes, discos solistas de nuevo en algún momento”.

Los chicos son muy conscientes de su potencial. “Parece que esta vez todo va a ser aún mejor”, dice Nick, “porque estamos en un buen momento, estamos disfrutando del momento. Y creo que la música es un reflejo de eso”.

Kevin, con una sonrisa en su rostro, dice: “¿Podés ser nominado para mejor artista nuevo dos veces?”

El pasado junio, Joe, Nick y Kevin se reunieron en Australia — donde Joe era jurado de The Voice — para una sesión de terapia mezclada con alcohol. Cada uno de ellos escribió cinco preguntas pendientes que habían tenido el uno del otro desde antes de su separación, y luego las pusieron en un bowl. Uno por uno, los hermanos sacaron un papelito y comenzaron a hablar – sobre la presión que se ejercían a sí mismos, la modificación de sus prioridades y cómo manejaban los conflictos. Con cada turno, los otros hermanos calificaron la honestidad de la respuesta de uno a 10, siendo 10 el peor, y esa puntuación fue el número de segundos que el hermano que contestó tuvo que beber.

No hace falta decir que, en una hora, todos se sentían bastantes desinhibidos.

“Kevin tomó unos cuantos sorbos” — no es sorpresivo, dado que él, como sus hermanos, es un ex alumno de la escuela de publicidad de Disney — “así que tomó unos sorbos más largos que Joe y yo”, recuerda Nick la mañana después del show de “March Madness”, durante el desayuno con sus hermanos.

En el momento cumbre de su estadía en Australia, la relación se había reestablecido en su mayoría. Después de la ruptura, Joe y Nick compraron una casa juntos en Mammoth Lakes, California, lo que resultó en pasar mucho tiempo juntos. Los hijos de Kevin también acercaron a los hermanos. Pero sabían que, si alguna vez iban a sanar completamente los problemas que los habían llevado a su división, necesitaban hacer un análisis más profundo.

Nick fue el primero quien influyó para que esto pase y, durante la Navidad de su familia en 2017, en plantear la posibilidad de una reunión. “Hay una energía diferente cuando estamos juntos que yo no había experimentado”, dice. “Así que empecé a poner algunas canciones de los Jonas Brothers en mi set, pero siempre pensé, ‘Esto sería mucho mejor con los otros Jonas Brothers’.”

Un mes después, volvieron a reunirse en la casa de Nick y Joe con los miembros de su equipo directivo de PhilyMack, entre ellos Phil McIntyre, que los había representado durante sus días en Disney, para discutir las distintas posibilidades. Kevin estaba dispuesto a volver inmediatamente. “La idea de que mis hijas me vieran en el escenario con mis hermanos y experimentaran ese lado de mi vida”, dice, fue una idea irresistible. Joe, que todavía estaba concentrado en DNCE en ese momento, no estaba tan seguro. (Dice que el grupo no se está disolviendo). Pero como todos recordaban los altibajos de sus carreras, se dieron cuenta de que su historia por lo menos tenía los ingredientes de un documental exitoso, y pronto comenzaron a filmarlo. “El documental fue una forma de averiguar qué queríamos transmitir y quiénes queríamos ser en esta nueva etapa”, dice Nick, añadiendo que su reunión “habría implosionado” si las sesiones documentales no les hubieran obligado a expresar abiertamente todos sus sentimientos.

El click se dio durante un viaje a Cuba para el documental en julio de 2018, cuando sacaron sus guitarras para una jam session. “Estábamos tocando ‘Lovebug’ [de 2008] en este hermoso complejo”, dice Joe. “Estaba tan feliz. Miré a los chicos y dije: “Estoy listo”. Hagámoslo, de verdad”. “El documental, que se estrenará en Amazon a finales de este año, también mostrará este momento. Después de nuestra entrevista en Minneapolis, los hermanos deben regresar a Los Ángeles para ver el primer corte. Joe se está preparando: “Vi el trailer y lloré como un bebé.”

Tan pronto como la banda decidió reunirse, McIntyre llamó a Republic’s Lipman, quien había trabajado con Joe en DNCE y Nick en una empresa en participación con Island Records. Hogar de Taylor Swift, Grande, Drake y Post Malone, Republic Records es donde un artista quiere estar si quiere llegar al top 40. Después de que los éxitos de Republic pasaron un total de 34 semanas en el No. 1 (el conteo final fue de 36), Billboard la nombró la mejor disquera de 2018 – un título que ha tenido por cinco años consecutivos.

Lipman atribuye gran parte del éxito de “Sucker” al elemento sorpresa: “No le diste a nadie la oportunidad de anticipar o sacar conclusiones sobre el regreso de la banda”. Goldstein compara la nueva fase del grupo con la nueva etapa de Grande Sweetener and Thank U, Next, en la que los impresionantes pasos artísticos de la cantante coincidieron con un mayor interés de la prensa sensacionalista en su vida personal.

Los Jonas Brothers no están tachando el nombre de Pete Davidson (ni de nadie más) en sus canciones, pero son muy conscientes de la fascinación del público por sus relaciones amorosas. El video musical de “Sucker” los muestra colgados en una suntuosa mansión victoriana como protagonistas de la vida real, lo que sin duda ayudó a la canción hasta el No. 1. (El video ahora tiene más de 111 millones de visitas a YouTube). Las mujeres también han servido como consultoras informales en la nueva música. Priyanka y Sophie adoran la música pop y escuchan “Today’s Today’s Top Hits” o “Apple Music” todo el tiempo”, dice Nick. “Así que han sido buenas críticas.”

Para averiguar cómo sonarían los Jonas Brothers en 2019, Goldstein se puso en contacto con los más grandes compositores y productores de pop: Ryan Tedder, Greg Kurstin, Max Martin, Justin Tranter. “Recuerdo que llamé a Phil McIntyre para que me devolviera la llamada y le dije: ‘No he tenido una respuesta como esta en mucho tiempo, donde todo el mundo estaba interesado”, dice ella. Joe sugiere que Kurstin y Tedder en particular “descifraron el código” de lo que los nuevos y mejorados Jonas Brothers estaban buscando: temas para sentirse bien (con indicios de todo, desde la nueva ola de los 80 hasta el reggae y el country), junto con fragmentos de sus vidas personales (también lo suficientemente simples como para que resulten universales). Nick describe “Hesitate” como la carta de amor de Joe a Turner, mientras que “I Believe” es una canción lenta y sintetizada que alude a su propio romance precipitado con Chopra: “La gente dice que nos movemos demasiado rápido/Pero yo he estado esperando por una razón, no hay vuelta atrás”.

Ver esta publicación en Instagram

@billboard

Una publicación compartida de Jonas Brothers (@jonasbrothers) el

“Escribíamos una canción en 90 minutos. La cortábamos la hora siguiente. Era un demo para la cena”, dice Tedder, quien produjo el proyecto y fue apodado por la banda, “el quinto Jonas Brother”.

(El trío tiene un cuarto hermano, Frankie, de 18 años, que acaba de recibirse de ingeniero en sonido). Agrega Tedder: “Sam Smith y Adele son quizás los únicos artistas con los que he trabajado que dicen, ‘Oh, por Dios. Son las 6 p.m. Terminemos por hoy’.”

Durante la búsqueda del primer sencillo, Tedder recordó una canción llamada “Sucker” que había escrito con los productores de Post Malone Louis Bell y Frank Dukes. Louis dijo: “¿No sería increíble que los Jonas Brothers volvieran a estar juntos? Esto sería un éxito rotundo”, recuerda Tedder. Goldstein rememora mostrarles la canción de Max Martin: “Veinte segundos después, dice: ‘Estás bromeando. “¡Mierda!”

“El documental fue una forma de averiguar qué queríamos transmitir y quiénes queríamos ser en esta nueva etapa”, dice Nick.

Mientras que eran furor entre los adolescentes y en las giras, los Jonas Brothers lucharon por conseguir el top 40 durante sus seis primeros años de carrera. “Lo describiría como una alergia a los Jonas Brothers”, dice Nick. Ahora tienen la canción No. 1 en el Top 40 de Mainstream. “Han tenido éxito”, dice Lipman, “pero lo que está pasando en este capítulo de su carrera es la credibilidad en el espacio de la música”.

En su primera etapa, los espectáculos de los Jonas Brothers se caracterizaron por un gran despliegue, con imágenes hipnotizantes y piezas escénicas que se movían de manera enmarañada. Pero mientras que su actuación en Minneapolis de “Cool” tuvo cañones de papel picado y una banda de música para un segmento de televisión que se emitió esa noche, no hubo otras acrobacias. En lugar de descender por el escenario al final del espectáculo, los hermanos se pasaron un minuto saludando y chocando las manos con los fans antes de unirse en la pasarela para una última reverencia, celebrando lo que tenían en ese momento: los fans, la música y el uno al otro, todo lo que, en otras palabras, alguna vez necesitaron.