Uno de los pilares de las señales de Artear y El Trece analiza cómo la irrupción digital atraviesa al grupo de medios más influyente del país y los cambios de paradigmas mediáticos y comunicacionales.

¿Cómo fue el proceso para adquirir las nuevas instalaciones de Artear?

Hace poco estrenamos el sexto piso, que se construyó desde cero. Son 2200 metros cuadrados cubiertos donde convergen nuestras propiedades de generación de contenidos como El Trece, Magazine, Quiero, Volver, Canal á, América Sport, TN, toda el área de noticias y las señales digitales a las que se suman Fashion TV y Ciudad. Así, todas pueden compartir material y tomar el que generó otro y resignificarlo. Además, montamos cuatro sets, uno de croma kit, para poder salir tanto en redes como en las distintas plataformas mientras estamos en vivo en los canales. Antes teníamos más divididas las áreas y ahora decidimos que la generación de contenidos se desarrolle desde aquí. De hecho, se vienen más estudios nuevos y seguimos reequipándonos, llevando todo a la resolución de video 4K. Es un momento de adaptación, de mucha unión y, sobre todo, de compartir.

¿La irrupción de Internet hizo que la televisión perdiera audiencia?

En el sentido general, no se perdió público. La televisión de aire bajó un poco su encendido, pero las audiencias son complementarias. Igual, la fuerza de la señal de televisión abierta no se encuentra en otro medio, ni en el cable ni en lo digital. Por eso, cada medio sigue teniendo un rol importante. El esfuerzo en lo digital es la medición, porque son audiencias más volátiles y variables. Cada plataforma se mide diferente. Nosotros, que generamos contenidos, creemos que mientras haya más bocas donde podamos difundirlos, mejor. El desafío digital es la monetización por los costos, porque estamos detrás de lo que se percibe por pauta.

¿Cambiaron los hábitos de consumo?

Hay mucha oferta. Para las señales locales que salen a buscar el rating, es más difícil. Para las multinacionales es una cuestión más bien de distribución, no de venta de publicidad. Creo que en la televisión había un montón de contenido, y al crecer el cable hizo que pudieran tener un lugar muchísimo mayor. Casos como los programas de cocina o infantiles que se han mudado al cable y están 24 horas al día y no dependen tanto de una programación como las señales abiertas. Con los canales de deportes pasó lo mismo, antes estaba Fútbol de primera con un rating importantísimo y ahora tienen su lugar todo el día. Eso genera un hábito y una costumbre. Lo digital multiplicó todas esas plataformas; con el tiempo, se irá estabilizando. Algunos canales logran diferenciarse por sus contenidos locales, como las señales de noticias, y eso no lo encontrás en los panregionales.

Son momentos donde, más que nunca, el público elige lo que mira…

El on demand beneficia a todos. No hay pérdida de audiencia por los medios digitales. TN es el canal número uno y es el sitio de noticias en Internet más visitado. En un principio ganaron los que tenían una base periodística de redacción, como son los diarios, porque tuvieron la obligación de moverse hacia lo digital. Ellos tienen más expertise en la creación de notas que alguien que hace directo audiovisual o cualquier otro. Ahora, con el crecimiento de la banda ancha y las mejoras en la conectividad, lo que crece muchísimo en todo el mundo es el video, por eso los canales tienen una gran posibilidad de seguir creciendo.

¿TN funciona mejor que Clarín en digital?

Todos tendrán que hacer sus modificaciones e ir adaptándose. TN tiene un vínculo con la pantalla, entonces no hace uso de información de otros canales. Clarín, Infobae o La Nación tienen que tomar cosas de otros canales y mostrarlos dentro de su contexto. Hay una diferencia entre la cantidad de video que puede servir uno u otro. Uno sirve más cantidad y el otro más calidad.

¿Qué rol juegan las radios en esta redefinición de medios? ¿Creés que se van a transformar en señales audiovisuales?

Creo que tienen una posibilidad de recuperar terreno, más allá de que en su momento tuvieron una baja con la aparición de los medios audiovisuales. En principio, no creo que se vayan a reconvertir a video, más allá de registrar lo que pueda pasar en un estudio de radio. Creo que no estarían armándose de todo un equipo de imagen y edición, ni los veo incorporando lo necesario que tiene un canal para generar el contenido audiovisual. Las radios tradicionales deberían hacer un cambio bastante grande para que eso suceda.

¿Cuáles son los nuevos formatos que se avecinan?

En lo digital surgen todo el tiempo maneras nuevas, comunicadores y formas de comunicar nuevas. Creo que puede nacer un formato y sitio medio mezcla de radio con televisión, y que eso empiece a ganar espacio. Las generaciones que vienen tienen otra cabeza y podrán imaginar cosas que pueden llegar a surgir.

¿Los influencers compiten como comunicadores contra los grandes medios?

Creo que los influencers son una realidad que cambia algunas cosas. Un anunciante chico tiene una posibilidad de generar un vínculo con una audiencia un poco más rápido que con una campaña tradicional. Igual, tienen cierta volatilidad, porque de alguna manera, uno compra la cantidad de público a la que esa persona llega, y hay que ver qué tipo de público es y qué consume. Como anunciante, tomaría mis recaudos respecto de con quién y cómo hacerlo. Es para estudiarlo e ir explorando. Hay que estudiar el background de cada influencer y confiar en que haya continuidad para asociarlo al producto que uno tiene. Los medios tradicionales siguen dándole a la masividad una seguridad de cierta costumbre y trayectoria que ha tenido. Guste o no guste el medio, sabés hacia dónde va en ese sentido. Muchos influencers, por su edad, pueden cambiar su forma de pensar mucho más en esa etapa. Nosotros trabajamos mucho con ellos y también los creamos. Tratamos de conocerlos bien porque va nuestra marca detrás y queremos que lo que comuniquen sea lo mismo que queremos comunicar nosotros como marca.

Quiero es la señal de música más vista en cable. ¿Cómo está rindiendo?

La señal está muy bien. Tenemos un equipo de profesionales muy bueno con Ezequiel Guinguis a la cabeza y Martín Motroni en la producción. Han sido muy buenos años. Silvina Agustín fue muy importante en el armado, y cuando se gestó la señal, ellos han sabido continuar el curso del barco. Nosotros tenemos muy buena relación con los músicos y tratamos de ser un puente entre ellos y la gente. Se ha entendido que no ponemos simplemente videos. Tratamos de impulsar músicos nuevos con proyección y generar movida. El año pasado hicimos un rebranding del cual estamos muy contentos.