El compositor, productor y cantante estrena Voicenotes, un segundo álbum que lo encuentra más reflexivo y abierto a otras influencias.

Durante los últimos tres años, Charlie Puth se probó a sí mismo comercialmente con tres temas fundamentales: “One Call Away”, “Marvin Gaye” y “We Don’t Talk Anymore”, de su álbum debut Nine Track Mind; además de su hit “See You Again”. Esta última fue la canción más vendedora del mundo en 2015, pasó 12 semanas en el tope del Billboard Hot 100 y le hizo ganar tres nominaciones a los Grammy (incluyendo Canción del Año) y una nominación a los Globos de Oro.

Pero ahora, el cantante, compositor y productor de Nueva Jersey también se prueba artísticamente con su segundo álbum, Voicenotes, nombre que surgió de la app de iPhone que usa para registrar sus ideas musicales. Puth coescribió cada canción y grabó y produjo por completo el álbum (solo en una canción compartió créditos como productor con Max Martin) en su casa-estudio de Los Ángeles. El resultado es una pieza artesanal y meticulosa repleta de melodías brillosas y pulcras, y de grooves bailables.

Voicenotes rompe con todo aquello que la gente pueda pensar sobre su lógica musical, que no solo ha logrado escribir y producir hits masivos para sí mismo, sino también para otros artistas de distintos géneros, incluyendo Jason Derulo, Trey Songz, Thomas Rhett, Maroon 5 y G-Eazy.

En Voicenotes, Puth se muestra no solo como artista, sino también como humano, lo que significa ser transparente con sus emociones e influencias. Es un álbum sobre la pelea de Puth por encontrar una relación normal cuando su propia vida no lo ha sido desde que logró el éxito global.

Los tres primeros singles –“Attention”, “How Long” y “Done for Me”– cubren ese territorio. Y canciones como “LA Girls”, “Like a Boy” y “Slow It Down” detallan diferentes aspectos de la vida enrarecida de alguien que siente deseo de disfrutar con fiestas fabulosas y grandes oportunidades románticas, pero que simplemente no puede.

Para alcanzar la meta de hacer que la gente “baile y llore al mismo tiempo”, Puth deja brillar su amor por el jazz y el R&B de los últimos 80, lo que eleva el nivel de sofisticación. Las canciones uptempo de Voicenotes, como “Attention”, “How Long”, “Done for Me” y “The Way I Am”, son tan pegadizas que dan la sensación de estar en la superficie, aunque difícilmente lo estén. Puth empezó a estudiar jazz a los diez años y asistió al Manhattan School of Music, donde aprendió piano, y luego pasó por Berklee College of Music, donde se graduó como productor e ingeniero.

Su formación clásica se deja ver notoriamente, junto con sus grandes influencias, que van desde el jazz de Miles Davis, John Coltrane y Bill Evans, hasta el R&B de compositores y productores como Babyface, Jimmy Jam y Terry Lewis, y Teddy Riley.

Los héroes musicales de Puth aparecen en dos tracks del disco, “If You Leave Me Now” feat. Boys II Men y “Change” feat. James Taylor. El público abrazó la nueva dirección de Puth. “Attention” llegó hasta el Nº 5 del Billboard Hot 100 (su registro más alto como solista).